domingo, 12 de abril de 2009

Granjas solares

En el año 2005 había instalados en España 35 MW de producción de energía solar fotovoltaica. En el año 2006 se llegaban a los 110 MW, pero a finales de 2007 se alcanzaban casi los 350 MW (nada menos que un aumento del 400% respecto al 2006). En el mes de mayo de 2008 se llegaba a los 1.000 MW de potencia instalada y a finales de ese año a los 3.200 MW, convirtiéndonos en el primer país en crecimiento por delante de Alemania aunque esta última llega al 57% (respecto al total europeo de potencia instalada) mientras que nosotros estamos todavía en el 37% ocupando el segundo lugar. Este crecimiento tan espectacular de la tecnología solar fotovoltaica a sido una sorpresa para los responsables políticos ya que en agosto de 2007 se superó el 85% del objetivo de potencia instalada fotovoltaica para el 2010 (Real Decreto 1578/2008).

Irradiación solar en el mundo, de Matthias Loster

¿A que se ha debido este crecimiento tan espectacular? Imagino que muchos ya lo sabréis. El responsable ha sido el Decreto 436/2004 mediante el cual el precio de la energía solar fotovoltaica quedaba fijado en el 575% de la tarifa regulatoria media durante los primeros 25 años de vida de la instalación y en el 460% a partir del año siguiente. Con la aprobación del real decreto 661/2007 que muchos suponían iba a ser un paso atrás las cosas quedaron bastante bien: hasta 100 KW de potencia instalada los 25 primeros años se pagaban 44,0381 € por kWh y partir del siguiente 35,2305. Se trataba de un negocio redondo. Probablemente uno de los mejores que se podían acometer en este país (aparte del ladrillo, claro). En el 2007 y comienzos de 2008, como se preveía un cambio en la legislación a final de año, las empresas forzaron mucho sus inversiones para acogerse al decreto antiguo. La prueba es el bajón que se ha producido en el 2009.


Y es que en el momento actual las cosas han cambio de forma bastante notable. El Real Decreto vigente, el 1578/2008 ha supuesto un giro importante ya que rebaja bastante el incentivo (34 o 32 € por kWh según el tipo) y, sobre todo, establece un “Registro de preasignación de retribución” que burocratiza notablemente el proceso. La justificación aparece en el preámbulo del Real Decreto y es la siguiente: “Así como una retribución insuficiente haría inviables las inversiones, una retribución excesiva podría repercutir de manera significativa en los costes del sistema eléctrico y desincentivaría la apuesta por la investigación y el desarrollo, disminuyendo las excelentes perspectivas a medio y largo plazo para esta tecnología De ahí que se considere necesaria la racionalización de la retribución y, por ello, el real decreto que se aprueba modifica el régimen económico a la baja, siguiendo la evolución esperada de la tecnología, con una perspectiva a largo plazo”. Pretende además, “racionalizar la implantación de grandes instalaciones en suelo pertenecientes a una multiplicidad de titulares, de tal forma que se evite la parcelación de una única instalación en varias de menor tamaño, con el objetivo de obtener un marco retributivo más favorable”. Bueno, bueno, ¡parcelaciones ilegales también en la granjas solares!


No hay ninguna duda de que el futuro energético de aquellos países como el nuestro con una gran dependencia exterior pasa por diversificar las fuentes energéticas. Y las granjas solares son una buena solución. Hasta tal punto que se ha propuesto la creación de granjas solares en el desierto del Sahara para producir electricidad suficiente para el mercado europeo. Para conseguirlo en el 2050 habría que realizar una inversión de 450.000 millones de euros. Con ello se obtendrían alrededor de 100 gigavatios que ayudarían de forma muy importante a las necesidades energéticas europeas. Pero no vayáis a pensar que lo del Sahara es un locura (también están los Monegros, claro), la empresa CSEM ha diseñado una isla solar flotante. Sólo cuesta 5.000.000 $, tiene unos cien metros de ancho y sus paneles solares son capaces de generar 1 MW de potencia. Ya podéis imaginar quien la ha comprado: los Emiratos Árabes, por supuesto. El país que tiene la mayor huella ecológica del planeta y, a la vez, patrocina los premios sobre sostenibilidad más importantes.

Prototipo de la Isla Solar, de Solar Islands (CSEM)

Las granjas solares han empezado a aparecer en casi todas las Comunidades Autónomas incluyendo las del norte de España con una cantidad de horas de sol muy inferiores a las del sur. Claro que uno de los países punteros en la materia, Alemania, tampoco se distingue precisamente por tener un soleamiento deslumbrante. Esta especie de fiebre por la energía solar fotovoltaica alcanza a todos los países. California tiene pensado construir las dos plantas solares más grandes del mundo, una de 550 megavatios y la otra de 250, que se supone abastecerán de electricidad a 250.000 viviendas. Pero, en realidad ¿qué es una granja solar? No es más que un terreno donde se colocan un conjunto de paneles solares fotovoltaicos. Estos paneles están formados, a su vez, por células fotovoltaicas que se encargan de transformar la luz solar que reciben en energía eléctrica que, o bien se almacena o se vuelca a la red. También, en lugar de panales fotovoltaicos, se pueden colocar concentradores que calientan un gas que, a su vez mueve un motor que produce electricidad.

Paneles solares en un terreno ¿poco idóneo? (Abadiño), de Ekidom

Según los materiales que se usan para construirlos hay de muchos tipos, los principales son: de silicio puro monocristalino (con rendimientos comerciales más o menos del 16%) y los policristalinos (más baratos pero con un rendimiento del 14%). También se utilizan otros para paneles de lámina delgada: silicio amorfo, teluro de cadmio, arseniuro de galio (uno de los más eficientes con rendimiento que llegan al 20%) o de diseleniuro de cobre en indio. Asimismo existen paneles en tándem formando un sándwich con dos tipos de semiconductores distintos.

Paneles flexibles de lámina delgada, de Ecosfera

Estos paneles se pueden colocar estáticos sin que tengan ningún movimiento. Son los más baratos y, por tanto, los que más se encuentran en las granjas solares. Hay que orientarlos e inclinarlos adecuadamente según la latitud del lugar para que la energía solar que reciban sea la máxima. Luego los hay de un eje y de dos ejes. Los de un eje son más baratos que los de dos, pero sólo pueden seguir al sol, bien según el acimut o bien según la altura, pero no ambos a la vez. Los más completos son los de dos ejes que pueden seguir al sol en todo momento. Con los sistemas de dos ejes se puede conseguir un aumento del 40% de la energía captada. Para aumentar la cantidad de energía captada también se recurre a otros sistemas como pueden ser elementos reflectantes que dirigen la radiación a las células fotovoltaicas.

Paneles con mecanismo de seguimiento, de Mecasolar

Pero el sector está en continua evolución de forma que también se utilizan discos solares que no son más que colectores parabólicos que concentran la energía que se utiliza para producir vapor con el que se accionan generadores eléctricos convencionales. También en este apartado figuran los colectores Fresnel que calientan el agua en un tubo y la convierten en vapor. Estas granjas solares podríamos llamarlas granjas solares térmicas ya que no utilizan células fotovoltaicas sino concentradores de energía y vapor de agua. A este tipo pertenece el sistema Stirling basado en el antiguo motor de vapor. Dicen que es el generador solar más eficiente del mundo. La concentración solar en el foco, alcanzando altas temperaturas, obliga al hidrógeno comprimido expandirse, moviendo un motor de cuatro cilindros que da vueltas a un generador 25000 watios/hora. El gas se expande pero no se pierde y vuelve a la cámara de expansión en un ciclo cerrado de forma parecida a los frigoríficos o a los sistemas de aire acondicionado. La buena noticia es que consigue un rendimiento cercano al 30% sin utilizar células de silicio. La mala es que tiene demasiados componentes que se mueven lo que significa un mantenimiento importante.

Concentradores sistema Stirling, de Sandia Laboratories

Pero volviendo a los paneles fotovoltaicos, incluso se anuncian ¡rendimientos del 40%! La empresa californiana Spectrolab, especialista en paneles para el espacio, lo que hace es concentrar la luz solar en las células del panel utilizando espejos y lentes. Pero no se para aquí (por ejemplo, la empresa Soliant también lo hace) sino que utiliza tres capas de semiconductores, ya hablé de la utilización de dos en los tándem, de forma que cada capa captura partes distintas del espectro electromagnético. Spectrolab puede meter tres capas debido a que utiliza materiales metamórficos. Estamos en un momento de avances muy importantes y es obvio que la energía solar da pasos adelante para convertirse en la energía del futuro. Pronto veremos como nuestras zonas más áridas y desérticas se pueblan de granjas solares cada vez más eficientes y competitivas con las energías tradicionales. Bien es verdad que, ahora mismo, los países más adelantados lo están porque ofrecen suculentas subvenciones (En Alemania el 500% del costo de la energía consumida, en España ya lo hemos detallado más arriba) pero no es menos cierto que la investigación está avanzando a pasos agigantados y este tipo de industria debería ser una alternativa real a la construcción que tanto daño ha hecho a este país.

Imagen de Spectrolab

Sin embargo las granjas solares no son la única alternativa. Por encima están las plantas solares (no todas tienes porque ser fotovoltaicas, ya lo hemos visto) y, por debajo, las instalaciones individuales en tejados o en fachadas. Respecto a las centrales, los sectores empresariales más agresivos se quejan de que no se trate con el mismo rasero a las grandes instalaciones que a las pequeñas. Así, Ignacio Ruiz-Jarabo, consejero de COPISA y ex presidente de la SEPI, se quejaba en un artículo de octubre de 2006 que el decreto del 2004 (vigente en aquellos momentos) limitaba la dimensión de las instalaciones a 100 KW y dice refiriéndose al tema “-tamaño insignificante en términos industriales-, lo que ha motivado que el argot popular haya bautizado a las plantas fotovoltaicas como granjas solares”. Esta tendencia a primar las “granjas” sobre las “plantas” se mantuvo en el decreto del 2007 y en el actual del 2008.

Paneles fotovoltaicos en edificios, de Soleolic

Sin embargo, los ecologistas se quejan justamente de lo contrario. Alegan que el Real Decreto del 2008 penaliza claramente a las instalaciones domésticas, sobre todo las situadas sobre cubierta y en fachada. A pesar de lo que se dice en el preámbulo: “El nuevo régimen económico también pretende reconocer las ventajas que ofrecen las instalaciones integradas en edificios, ya sea en fachadas o sobre cubiertas, por sus ventajas como generación distribuida, porque no aumentan la ocupación de territorio y por su contribución a la difusión social de las energías renovables”, lo cierto es que no le falta razón a las protestas. Y no le falta razón porque se equipara en la subvención (0,32 € por KW) las instalaciones en el suelo a las colocadas sobre cubierta o en las fachadas.

Paneles fotovoltaicos integrados en cubiertas impermeables, de Notiweb

Pero, sobre todo, la complejidad del marco legislativo y la burocracia creada hace muy complicado que los particulares lo intenten. Dice la Fundación Tierra: “El Real Decreto 1578/2008 obliga a depositar un aval de 500 euros/kW, disponer de un proyecto visado con el que se ha concedido un punto de conexión y la correspondiente licencia municipal. A partir de ahí se inscribe uno en un Plan de Preasignación que determinará si puede o no acogerse a la tarifa bonificada. Con la actual bonificación y los costes de una instalación no se amortiza en menos de 15 años”. Y más adelante: “España no dispone como en Alemania de un marco legal estable fijado por ley y que les permiten conectar hasta 30 kW de fotovoltaica en un tejado doméstico o de una granja sin más problema que remitir una comunicación a la administración”. A pesar del interés que dice que tiene, el gobierno parece que ha apostado decididamente por las granjas “olvidándose” de los productores domésticos y de la necesidad, por ejemplo, de introducir las nuevas tecnologías en la rehabilitación de edificios.

Fachada fotovoltaica, de AyudasEnergía

Hace unos años cuando empezaron a aparecer miles de grandes molinos de viento en las zonas más paisajísticas de este país algunos profesionales levantaron su voz para denunciar que, tal y como se estaban realizando las instalaciones eólicas suponían un atentado evidente contra algunos de nuestros mejores paisajes. Sin embargo no se hizo prácticamente nada. Los molinos siguieron surgiendo como setas en los lugares más impensables. Se podía haber pedido un proyecto de paisaje conjunto o, por lo menos, un estudio de las afecciones al respecto. Porque aunque los parques eólicos de 50 ó más generadores (10 en el caso de zonas especialmente sensibles), o que estén a menos de dos kilómetros de otro parque eólico están sometidos al procedimiento de evaluación ambiental de proyectos, de una u otra forma la mayoría han conseguido evitar la normativa. Algo parecido está empezando a pasar con las granjas y centrales solares (aunque en este caso el límite está en los 300 MW lo que excluye a bastantes).

Parque eólico en Serra de Outes (A Coruña), de José Luis López

La primera condición para la instalación de una granja solar sería que el terreno no pudiera destinarse a otros usos. Estamos necesitados de áreas forestales de forma que no debería permitirse que terrenos agrícolas no rentables pasen a ser productores de electricidad ya que estos terrenos agrícolas deberían reforestarse si fuera posible (no sólo necesitamos energía sino también sumideros de contaminación) aplicándoles también las correspondientes subvenciones en caso necesario. Por tanto, resultarían ideales terrenos áridos o desérticos (en España tenemos unas cuantas hectáreas). También, por supuesto, cubiertas y fachadas de edificios en áreas urbanas, aunque habría que sopesar muy bien las necesidades para subvencionar, o bien cubiertas térmicas, o fotovoltaicas o verdes (es el mismo caso de los terrenos). La aplicación de paneles fotovoltaicos impermeables en las cubiertas tiene todas las papeletas para ganar frente a los tejados verdes aunque habría que estudiar el interés de unas y otros desde el punto de vista de la sostenibilidad.

Granja solar en un lugar aparentemente árido, de Erenovable

La segunda es que hubiera algún tipo de evaluación de las afecciones. Porque no es inocuo tapar el sol a hectáreas y hectáreas de terreno. Pueden causarse problemas ecológicos evidentes no solamente por este hecho sino por la antropización y fragmentación del territorio que se produce. Porque no es sólo el hecho de “plantar” los paneles, son necesarios también, reguladores, baterías, inversores, casetas transformadoras y, sobre todo, cerrar el terreno. Estas granjas solares pueden llegar a ocupar mucho suelo. Como anécdota, se ha calculado que todo USA podría abastecerse de energía solar ¡ocupando una superficie de 160x160 km (2.560.000 hectáreas, es decir, 2.560.000 campos de fútbol)!

Granja solar en un lugar aparentemente inadecuado, de Construible.es

La tercera sería realizar un estudio paisajístico de la instalación. Se están empezando a ofrecer en la prensa y en Internet terrenos para granjas solares. Por ejemplo, este anuncio del 30 de marzo del 2009: “Alquilo terreno rústico de 50.000 m2 exento de árboles, con poste de media tensión dentro del mismo perteneciente a Iberdrola, ideal para la colocación de paneles solares y pegado al embalse de Castrejón. Precio por Ha o producción a convenir”. El terreno está situado en la localidad de Burujón (Toledo). El hecho de que esté “pegado al embalse de Castrejón” es inquietante porque dicho embalse está en el perímetro de las Barrancas de Burujón, espectaculares cortados arcillosos formados por la erosión de las aguas y el viento sobre sedimentos de hace 25 millones de años. La extensión de las cárcavas puede llegar a un kilómetro y, en el punto más alto (El Pico del Cambrón) alcanza los cien metros. Además constituye el refugio de numerosas especies de aves. Existe una “Senda ecológica de Las Barrancas” con varios miradores (aprovecho para invitaros a que vayáis, es espectacular). Es obvia la necesidad, en un sitio así de hacer un estudio del paisaje y cómo le va a afectar la instalación de una granja solar con sus paneles, casetas, cercados, etc.

Embalse de Castrejón en Burujón (Toledo)
Sitio ¿idóneo? para una granja solar, de Grebarsan

En un reciente viaje que hice en coche a Santiago de Compostela para asistir a un tribunal de la Escola Galega de Administración Pública (EGAP) me sorprendió el crecimiento espectacular de este tipo de instalaciones según se puede ver a todo lo largo de la carretera de A Coruña, y que me ha llevado a escribir este articulo. Crecimiento que se ha producido en este último año y medio que es el tiempo que llevaba sin viajar por ella. También observé un aumento notable de los aerogeneradores, pero nada comparable a las hectáreas y hectáreas de granjas solares. En la mayoría de los casos se trata de paneles fotovoltaicos fijos y no puedo deciros si, además de plantados, están ya produciendo electricidad (en caso contrario los inspectores pueden multar hasta con seis millones de euros a los infractores). Lo que sí puedo deciros es que, en un ochenta por ciento de los casos no cumplen los tres requisitos que he mencionado anteriormente, particularmente el primero y el tercero (el segundo es mucho más difícil de apreciar a simple vista). Otro problema que, pienso, no ha sido suficientemente considerado es el de la seguridad. No es el momento ahora (el articulo está quedando demasiado largo) pero la mayor parte de las granjas que he visto, aparentemente y hasta el momento, se han volcado poco con los sistemas de seguridad lo que va a suponer un coste añadido que no ha sido considerado de forma suficiente. Los robos de paneles (a pesar de las cámaras de seguridad) parecen lo suficientemente apetitosos como para que se fijen en ellos tanto los ladrones individuales como las mafias organizadas.

Planta de Amareleja (Portugal), de Ecoclimático 
250 hectáreas, 2.520 seguidores solares, 262.080 módulos

A pesar del estancamiento que se ha producido en el primer trimestre del 2009 el crecimiento de este tipo de instalaciones es imparable y estamos en un momento crítico. Hay que controlar y regular de forma mucho más afinada las autorizaciones para granjas y plantas solares y simplificar los trámites para instalaciones sobre cubierta y en la fachada de los edificios. También habría que plantear una nueva estética del paisaje (urbano y no urbano) que no pusiera en contra del paisajismo a la mayor parte de las fuerza progresistas, ecologistas, y público en general mediante regulaciones muy cerradas como las del Institut del Paisatge Urbà i la Qualitat de la Vida de Barcelona (pionero en muchas cosas) al que se refiere Terra.org cuando dice: “En realidad, en Barcelona, que tiene un organismo para velar por la ‘calidad del paisaje urbano’, hace más de una década que se dan subvenciones para instalaciones fotovoltaicas en cubiertas urbanas, pero cuyo objetivo es que se ‘compense’ la menor productividad debido a que se primen los aspectos estéticos. Claro que en esto de la estética habría mucho que opinar. Sin embargo, este organismo barcelonés, el Institut del Paisatge Urbà i la Qualitat de la Vida, dirigido por verdaderos amantes de la arquitectura plana, racionalista y asocial, incentiva los módulos en ‘vertical’, que las instalaciones no sean visibles desde ningún lugar a pie de calle. Tampoco permiten las pérgolas en cubiertas, pues piensan que en el futuro podrían servir para levantar ‘barracas’ en las terrazas donde se ubican”. Estamos en un momento es que las regulaciones en estos aspectos deberían ser sustituidas por recomendaciones exceptuables ya que la nueva estética que conllevan estas instalaciones todavía no tiene una “vara de medir” en el inconsciente colectivo de la sociedad, aunque parece que sí en el de los “paisajistas”.


16 comentarios:

Federico García Barba dijo...

Fantástico artículo! No hay nada como ser universitario para investigar sosegadamente. La aportación de datos es muy interesante,
Yo todavía no entiendo como en España no se ha apostado definitivamente y con aceleración hacia este tipo de cosas. Cuando hablas con los ingenieros industriales te señalan el problema de los costes del material y su acelerada obsolescencia.
No obstante, yo sigo pensando que es un buen camino para disminuir la tremenda dependencia energética que padecemos.
El problema son los intereses económicos y el control real que ejercen las empresas eléctricas. Una auténtica mafia que tiene vampirizado al Ministerio de Industria.
Las trabas que imponen a las instalaciones sobre las que no controlan su propiedad son infinitas cuando no pretenden apoderarse de las pequeñas inversiones.
En el caso de la región en la que vivo, Canarias, la cuestión de las instalaciones eólicas y fotovoltaicas es de juzgado de guardia. En un lugar del planeta con unos vientos extraordinarios y la mayor cantidad de horas anuales no se ha podido ampliar la potencia instalada desde hace ya más de una década en este tipo de energías debido a problemas de corrupción política o la manipulación de la empresa monopolística imperante-Unelco-Endesa-Enel.
Esperemos que alguna vez seamos capaces de revertir esta estúpida situación que afecta a un archipiélago con una extrema fragilidad en las instalaciones y el suministro energético.

Antonio Folgado dijo...

Pepe: Acabo de llegar de Barcelona ¡qué ciudad más maravillosamente aburrida! y me encuentro que este articulo. Parece que hubiéramos estado en mundos distintos. Por un lado el pasado, la racionalidad, el sentido común, el saber estar, el orden, el aburrimiento, el arte, la urbanidad -esto es Barcelona-. Por otro el futuro, la irracionalidad, la selva de los negocios, el construir cosas nuevas, lo sorprendente, el tomar decisiones -políticas- sin saber que va a ocurrir con ellas -esto son las granjas solares-. Me ha gustado el articulo porque no conocía el trasfondo de lo que estaba pasando. Me parecía raro, eso sí, que en una región con tan poco sol como la gallega proliferara tanto panel solar. Pero como diría un catalán la pela es la pela. También es extraño el cambio de giro del gobierno en el último decreto del 2008. Ahora que el ladrillo se ha hundido quedan pocos sectores emergentes que además necesiten de tecnología punta y ayuden a diversificar nuestras fuentes de energía. Según oí ayer en el teledidario el ministro de industria está preparando un nuevo decreto. Además ahora entiendo las referencias de Obama a España como sector puntero en energía solar. El articulo me parece de lo mejor que has escrito en el blog. Enhorabuena. Unha aperta.

Eduardo dijo...

Fariña: Estoy de acuerdo con Federico y con Antonio sobre la calidad del artículo. Yo también he aprendido mucho que no sabía. Además pienso que centra el foco sobre lo verdaderamente importante y proporciona una idea muy clara de la situación.

Hoy tan sólo quería comentar un par de detalles. El primero se refiere a la necesidad que señalas de crear sumideros de contaminación. Estoy de acuerdo con que para eso lo mejor es reforestar. Pero para que esta reforestación pueda competir con las granjas solares es imprescindible subvencionar. De lo contrario será imposible. Y esto ya es más complicado porque así como la búsqueda de diversificación en las fuentes de energía parece que goza de consenso no sucede lo mismo sobre el tema de la reforestación.

El segundo se refiere al Instito de Paisaje de Barcelona. Pienso que están realizando una labor encomiable en muchos aspectos y no tengo tan claras las críticas de las organizaciones ecologistas. O se ata en corto el tema de la colocación de paneles solares en fachadas o cubiertas o muchos paisajes urbanos característicos de Barcelona desaparecerán. A Antonio le parece una ciudad "maravillosamente aburrida". A mi me parece sólo una ciudad maravillosa cuidada y tratada con el cariño que se merece.

Anónimo dijo...

En el periódico El Mundo de ayer 13/04/2009 aparece la noticia de que: "El estado de Florida desarrollará la primera ciudad del mundo alimentada por energía solar". Dicha ciudad contará con 19.500 viviendas y cerca de 56 hectáreas para comercio, industria y oficinas. También tendrá acceso a internet inalámbrico y cargadores para vehículos eléctricos. Podéis ver la noticia aquí.Más adelante se puede leer: "Estados Unidos aún sufre una recesión y una caída en los precios de las casas y su presidente, Barack Obama, ha prometido que creará millones de empleos al llevar al país hacia una economía de energía ecológica. Obama quiere que un 10% de la electricidad de Estados Unidos sea generada por fuentes renovables como la energía eólica o solar antes del 2012 y que la cifra aumente a un 25% para el 2025. El paquete de estímulo que Obama convirtió en ley a comienzos de este año incluye miles de millones de dólares para inversión en fuentes de energía limpia. El trabajo en terreno para la planta, que costará entre 350 y 400 millones de dólares, comenzará a fines de este año y estará sujeto a la aprobación de los reguladores del estado, dijo Eric Silagy, jefe de desarrollo de Florida Power & Light, en una conferencia de prensa".

Como dice Fariña, aquí estamos con el decreto de 2008 que propone todo lo contrario. A ver si aprendemos un poco se rectifica cuanto antes este decreto.

José Luis dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con el fondo. Sin embargo existen algún fleco que no me acaba de encajar. El más importante es que parece como si lo fundamental fuera el continuar con el modelo de crecimiento actual. Vale, si es así que sea con energías renovables. Pero no tiene porque ser necesariamente así. La reconversión de las áreas agrícolas en otra cosa se está haciendo porque se abandona la agricultura. Y se abandona porque en otros países se está explotando vilmente a la gente para conseguir precios más baratos. Pienso que es un error esta deslocalización de la agricultura porque trae consigo unos costes de transporte inasumibles por el planeta y además hace que la gente pierda el contacto con lo fundamental. La agricultura debería ser local en la medida de lo posible. José Luis.

Sara dijo...

Como el Guadiana resurjo otra vez. Hacía tiempo que no comentaba nada en el blog pero el tema de las granjas solares me ha soliviantado. Se que Fariña es bastante flemático y se solivianta por pocas cosas pero yo no ¿Cómo es posible que en una materia tan sensible como es la energía estemos haciendo las cosas tan mal? Es "superimprescindible" apostar por las renovables. Pero apostar de verdad. Lo que significa pagar lo que haya que paga y exigir lo necesario ya que para eso se paga para hacer las cosas bien. No se pueden estar instalando aerogeneradores y paneles solares de forma indiscriminada en cualquier sitio como se está haciendo ahora. Y encima pagándoles porque si le paga el Estado le estamos pagando todos. Es indignante por ejemplo en Galicia lo que está pasando con los aerogeneradores que destruyen no sólo el paisaje sino también parte de los ecosistemas. Con esto no quiero que no se coloquen. Al contrario son imprescindibles. Pero que se coloquen donde se pueda de forma que no creen más problemas que los que solucionan.

José Fariña dijo...

José Luis, no sólo se abandona la agricultura por un problema de que se consigan precios más baratos en países con salarios por los suelos. También por aumento de la productividad. En cualquier caso es cierto que se abandonan y habría que hacer que estas tierras, que normalmente no son precisamente desérticas, produzcan.

Según Margalef la producción primaria neta de bosques de chopos y pinos en g MS/m2 día está comprendida entre 2,58 y 4,13, mientras que la de los prados sin abonar lo está entre los 1,22 y los 2,35 y los prados abonados entre los 2,52 y los 4,06. Es por ello que Dolores Romano afirma que “Así, en una serie de vegetación, el bosque representa la mayor productividad, que va disminuyendo según se degrada en matorrales, zonas de pastos o de cultivo y por último en zonas desérticas”. Esta es la razón de reforestar y conseguir zonas boscosas. En las escasas zonas de naturaleza que nos quedan necesitamos la mayor productividad posible para compensar la cada vez mayor antropización del territorio. Por eso estoy de acuerdo contigo en lo imprescindible de las subvenciones o ayudas a los terrenos agrícolas convertidos en bosques. Dejemos las zonas más áridas para las granjas solares.

Gracias a todos por vuestras felicitaciones por el artículo. A veces son necesarias cuando se trabaja sin recompensa económica.

José Luis dijo...

Fariña, tienes razón. Efectivamente también se abandonan tierras agrícolas por la mejora de la productividad. Y coincido totalmente con la necesidad de la reforestación. Sin embargo, creo que habría que insistir en el hecho de los costes ambientales del transporte de los productos agrícolas. Se ha hablado poco de esto aunque tú lo has insinuado en alguna charla que te he oído. No sé como pero los productos agrícolas de la comarca deberían tener prioridad o ventaja sobre los que vienen de afuera. Pienso que el problema es de los mayoristas y de la gran concentración de algunos de ellos como MercaMadrid. Me gustaría que algún día escribieras sobre eso que has dicho de pasada en algunos sitios. Perdón por no hablar de granjas solares pero creo que está relacionado.

Anónimo dijo...

Acabo de llegar de Alemania. Ayer. Y todavía tengo grabadas, además de imágenes de allí (estuve en una barcaza transportando carbón Rhein arriba, Rhein abajo) e impresiones que todavía no he conseguido cifrar del todo; lo que se divisaba desde el avión al aterrizar en uno y otro lugar. Al llegar, se veían pequeños núcleos de población próximos entre sí rodeados de campo, pero “cerrados”. Y al volver, además de lo hermoso que resultan el sol, el cielo y las nubes, al acabarse éstas (curiosamente en Galicia), lo primero que vi fueron unos molinos despuntando, luego las casas... (eeeh... en fin) y las plantaciones de eucaliptos y algunas de pinos. Luego, desde el aeropuerto a la estación de tren, todo me parecía “seco”. Y eso que la humedad ambiente es mayor aquí que allí. O al menos estos días. Pero ya llegando a la estación, vi a un hombre de avanzada edad caminando por el arcén con un bastón, luego a un hombre y a una mujer también de avanzada edad, aunque no tanta, con un pequeño tractor trabajando la tierra. Y recordé que al aterrizar y viajar también en autobús hasta la estación de tren en Alemania, no había un alma en los campos ni en los arcenes. Sólo máquinas. No se.

Tuve charlas interesantes cuando hubo aquí en Coruña un pequeño movimiento por lo de la vivienda hace más de dos años. Éramos poquísimos (y ninguno hipotecado), pero había personas que sabían mucho sobre el tema. Empecé a interesarme por aprender algo de economía y de la Bolsa, y ya se hablaba de que la próxima burbuja era la energética (¡cáspita! ¡se me pasó el invertir en Bolsa con lo que sabía!) Al mismo tiempo, estuve en un grupo de apoyo local de Greenpeace. Me he acordado de ello, porque cuando vino la responsable de Cambio Climático, alguien le comentó que por aquí la gente se quejaba de que los molinos “quedaban feos” y que estropeaban el paisaje. Y ella vino a decir que lo importante son las emisiones, el cambio climático, y que cuando veía un molino lo que pensabe era: bueno, no está contaminando. ¿No queda bien? Quizás, pero pienso que lo otro es más importante. También dijo que cuando fuese para comer marisco, volvería siempre.

Hace ya unos años mis padres colocaron un colector solar térmico (todavía no se veían por ahí). Tenías dos años para que te concediesen la subvención. El primero no se la dieron, y el segundo parece ser que se la llevó toda o casi toda Adolfo Domínguez “El Sostenible”. Más tarde aprendí que un colector solar térmico lo puedes fabricar tú mismo con un radiador viejo. Es el “cuento renovable”

Estoy totalmente de acuerdo en los usos del terreno, en los impactos ecológicos, paisajísticos... pero si basamos la economía solamente en una cosa, la vara de medir es papel-deuda, y la gente ve la televisión, es la consecuencia lógica de muchas cosas.
“Los robos de paneles (a pesar de las cámaras de seguridad) parecen lo suficientemente apetitosos como para que se fijen en ellos tanto los ladrones individuales como las mafias organizadas. “
Y más ahora. Cada vez salen más casos de atracos a negocios, robos en viviendas... en “la gallega” salía el otro día una noticia de unos chavales a los que habían cogido (los vecinos de las cuatro casas que había alertaron a la policía) robando unas baterías de un camión que estaba estacionado de noche en una carretera secundaria.

Carezco de conocimiento del tema, pero parece que empezaron con las presas (“esas grandes obras de ingeniería y progreso nacional”), luego Meirama, ahora “molinillos”, y el vampiro este me han dicho que acaba de anunciar que el 75% de la costa gallega es viable para la instalación de parques eólicos marinos... esas grandes obras de ingeniería y progreso nacional. Y lo de las granjas me parecen eucaliptos. Qué revolución: eucalipto transgénico con placas fotovoltaicas incluídas. ¡Con la de tendidos eléctricos que hay cercanos a las plantaciones! ¡Apenas gasto de conexión! ¡Nueva asociación empresarial Ence-Endesa: ENCESA! Y para los sensibles al paisaje crearemos una ilusión óptica de bosque caducifolio, con sus hermosos tonos otoñales, sus flores en primavera, y su diversidad de especies... ¡nuevo! ¡sensaciones olfativas incluídas!

“En las escasas zonas de naturaleza que nos quedan necesitamos la mayor productividad posible para compensar la cada vez mayor antropización del territorio. “
O eso, o que la gente deje de ser tan “capulla”. Pienso que aquí, en uno, diez o veinte años, si seguimos así, y tomen el relevo las siguientes generaciones, perderá por completo su sentido. ¿Así que quizás sea mejor que vivamos en ciudades, y no en una ciudad jardín, creemos bosques para compensarlo, e importemos más comida y materias primas? Y aunque logremos no devastar humana y ecológicamente eses lugares de importación, ¿cómo será? ¿Qué es algo productivo? ¿Qué variables intervienen en la agricultura productiva? ¿Tiempo? ¿Cantidad? ¿Rentabilidad? ¿Y?
No es que no esté de acuerdo, pero a veces siento que de esa manera perderemos algo, o que no habrá lugar para algo más. En el libro que ya mencioné, lo que se supone que pierde sentido es lo contrario, es la ciudad, la jerarquía y la dominación, que ya no son necesarios para sobrevivir.

Un saludo

Olivia

Servet dijo...

Llego tarde a este debate.
El artículo me viene al dedillo. Ayer hacía los cálculos de la superficie de planeta necesaria para abastecer de energía solar al planeta (actualmente la factura es de 16Tw) Yo había estimado que en el mar no pondríamos paneles, parece que no es así. Bueno, el caso es que me salen 2.100.000 Kilómetros² llenitos de paneles. (pulsad tecla Alt y sin soltarla teclead 0178 y ya teneis el símbolito de cuadrado² en cualquier programa)
Nada, que España tiene 495.000km² de superficie.
Creo que me siento como José Luis, y no especificamente por el tema de la agricultura, puesto que las PAC (Políticas Agrarias Comunitarias) se ocupan muy bien ocupadas (en base al 51% del presupuesto de la Comunidad Europea) de que "aquí" non vayamos a pasar hambre; esto es, que seamos alimentariamente bastante independientes, e incluso se exporten alimentos... Otro tema sería el transporte, ahí tiene razón debido a la externalización que conlleva, pero puestos a introducir yo introduzco los consumos.
Al grano, si bien era un artículo de los que uno no quiere que se acaben, he echado en falta eso que yo entiendo como la dosis de realidad de Fariña. Cual adicto, me paso regularmente por este foro a consumir mi dosis. Pero esta vez me he quedado a medias.
A mi me salen como "ronchas" al oír hablar de unifamiliares. Y si, hay crisis pero muchos más años llevan en crisis los que hacen posible nuestro sueño post-industrial de centro (centro del capitalismo). A mi me gustaría planificar pensando tambbién en ellos, visto que no tienen voz. Puede que esté "meando fuera del tiesto" y que por esta vez sólo se hable de paneles solares, pero en ese caso me agarraría al comentario sobre la nueva ciudad para 19.000 habitantes en Florida... No es acaso como el coche eco? ecoeficiencia vs sostenibilidad. Esta ciudad consume menos, pero es que antes en ese lugar no había ciudad.
Y el proceso industrial de fabricación de paneles? y su reciclado?
Menos mal que ya ha salido el nuevo artículo y no muchos se pararán con esto porque parezco el aguafiestas de un artículo que no deja de ser excelente.

Alfredo dijo...

El día 7 de este mes de mayo de 2009 se ha inaugurado en Puertollano una planta solar termoeléctrica (ver el artículo, no son paneles fotovoltaicos) de 50 MW de potencia que suministrará electricidad a 100.000 familias evitando la emisión de 42.000 toneladas de CO2. El sector termoeléctrico español ha desarrollado la primera planta comercial del mundo de tecnología de torre central y la primera planta comercial del mundo con almacenamiento térmico por sales fundidas, ambas en Andalucía. Quince empresas del sector son punteras como promotoras de tecnología básica y fabricantes de componentes. Además, España cuenta con la Plataforma Solar de Almería, el centro de investigación en energía solar termoeléctrica más importante del mundo. La instalación que se ha inaugurado cuenta con un área de captación solar de cerca de 290.000 metros cuadrados, ocupa aproximadamente 150 hectáreas de terreno y tiene 352 colectores cilindro - parabólicos, equipados con unos 120.000 espejos parabólicos y 13.000 tubos absorbedores.

Nucleares no ¿para qué? ¿para comprar tecnología francesa o americana?

Anónimo dijo...

José, gracias por poner un enlace a la pagina de la cual usaste alguna foto para tu articulo, en estos tiempos en que se "roba" todo es de agradecer.

Grebarsan

orma.pamplona dijo...

Don José(1)
El hecho de que usted tenga buenas intenciones no le legitima para sentar cátedra en todos los asuntos que se le ocurran. Opinar sí -que nadie le quitará ese DERECHO ni esa LIBERTAD para hacerlo- pero no erigirse en “hombre bueno” cuyas opiniones sean verdad absoluta no me parece correcto.
Me gustaría aclararle cual es mi postura ante el tema que nos ocupa.
Soy Ing. Téc. agrícola, hijo y nieto de agricultor. Y nací en Zaragoza.
A mi familia le expropiaron a unas 75 pts el metro los terrenos en los que se asienta el actual barrio PARQUE GOYA a fin de crear jardines y universidades. Terrenos con los que se especuló en la administración, que vendió esos terrenos a los constructores a unas 15.000 pts el metro (esta cifra me baila, pero puede que fuera más). Tras muchos intentos desde la asociación de afectados por encontrar abogados que nos llevasen los temas hubo que disolver la asociación y abandonar en el intento de la legítima reclamación ya que, curiosamente en todos los casos, al tiempo de aceptar la defensa, los abogados no querían seguir con él. Piense usted la razón por la cual. Piense mal y acertará.
Actualmente trabajo como ingeniero técnico agrícola en otra provincia que no es la que nací y en tierras que no son mías. ¿Adivina porqué? Pues por dos razones.
La primera es que ya no hay tierra para explotar. El AVE ya se encargó de arruinar lo que había a 125 pts m. Se cobró al final a 250 pts m. La que era entonces una de las mejores tierras de labor de Zaragoza: La Cartuja Baja. Al precio de expropiación descuente usted los gastos de peritaciones –no valía la mía- abogados y gestiones y sabrá una de las razones por las que empezó a deteriorarse la salud de mi padre. Proceso que no hace falta decir como acabó, porque es el que usted se imagina. Por cierto ¿Dónde estaban ustedes entonces?

José Fariña dijo...

Orma: tu comentario sobre las huerta de las Fuentes lo has publicado aquí. La verdad es que no sé como cambiarlo de sitio. Pero he pensado que, como tu comentario tenía una segunda parte lo mejor era publicar la contestación en su sitio y allí el lector deberá buscarla: "Polémica por la huerta de las Fuentes en Zaragoza".

Anónimo dijo...

Solar eneragy is the future for the world.
[url=http://www.solarcourses.org/]solar water pump[/url]

Anónimo dijo...

Creo que hace falta un sistema mas eficiente para almacenar energìa solar, o para ocupar menos espacio, construcciones hacia arriba, pero bien diseñado claro, sería de que algunos ingenieros diseñaran nuevas formas. Y por otro lado, generalmente los gobiernos se oponen a este tipo de cosas, a ellos lo que les importa es cobrar mas, por eso ponen trabas tontas, como no dejar que estèn en edificios normales como facahda, ellos solo quieren dinero, no importa si se acaban el planeta.