viernes, 4 de septiembre de 2009

Cañada Real Galiana, la vergüenza de Madrid

España posee un tesoro territorial que, cada vez más, se va poniendo en valor por la necesidad ambiental de crear redes ecológicas de espacios naturales. Se trata de un extenso conjunto de vías pecuarias: cañadas, veredas y cordeles. Se denominan de una u otra forma en función de su anchura. Las veredas no superan los 20 metros, los cordeles los 37,5 metros y las cañadas los 75 metros. Su creación responde a un uso del territorio denominado trashumancia. La trashumancia es una forma de explotación extensiva del ganado que consiste en desplazarlo desde las dehesas de invierno a los pastos de verano y luego a la inversa. No se trata de un fenómeno exclusivamente de este país ya que, por ejemplo, la practicaban en América los indios diaguitas antes de la llegada de los españoles. Lo que sucede es que en España se consolidó legalmente cuando en el año 1273 el rey Alfonso X creó el Consejo de la Mesta que se iba a encargar de promover y conservar esta extensa red de caminos ganaderos.

Las Cañadas Reales, de Wikipedia

Se ha llegado a cuantificar que en el siglo XV se movían por Castilla más de cinco millones de cabras, ovejas, vacas y caballerías en recorridos de hasta seiscientos kilómetros. Estos antiguos caminos de trashumancia contaban con unos 125.000 km de longitud (actualmente se han quedado reducidos a unos 80.000 km) y unas 400.000 hectáreas de superficie (informe UPA). Cuentan con una notable peculiaridad: se trata de bienes de dominio público. Para los no juristas habría que explicar un poco su significado. En el derecho español los bienes de dominio público son aquellos que se usan para un servicio o uso público y se califican de demaniales para impedir su apropiación por los particulares. Estos bienes son inalienables (no se pueden vender), imprescriptibles (no se puede obtener su propiedad por el transcurso del tiempo, más propiamente por usucapión) e inembargables (no se pueden embargar). Estas tres notas características y fundamentales son, probablemente, lo que los reviste de una importancia que no tienen otro tipo de bienes. Dice el artículo 2 de la Ley 3/1995, de 23 de marzo de Vías Pecuarias: “Las vías pecuarias son bienes de dominio público de las Comunidades Autónomas y, en consecuencia, inalienables, imprescriptibles e inembargables”.

Cañadas Reales en la Comunidad de Madrid, de Urbanity.es

Es decir, que se trata de bienes de todos nosotros sustraídos al tráfico de compra y venta. Además su uso viene determinado en la propia Ley en su artículo 1 apartados 2 y 3: “Se entiende por vías pecuarias las rutas o itinerarios por donde discurre o ha venido discurriendo tradicionalmente el tránsito ganadero. Asimismo, las vías pecuarias podrán ser destinadas a otros usos compatibles y complementarios en términos acordes con su naturaleza y sus fines, dando prioridad al tránsito ganadero y otros usos rurales, e inspirándose en el desarrollo sostenible y el respeto al medio ambiente, al paisaje y al patrimonio natural y cultural”. Las competencias sobre su mantenimiento corresponden a la Comunidad de que se trate. En el caso que hoy estoy exponiendo correspondería a la Comunidad de Madrid como reconoce la propia Ley 8/1998, de 15 de junio de Vías Pecuarias de esta Comunidad. En concreto en su articulo 4 pueden leerse estos divertidos párrafos:

Cañada Real Galiana, vista aérea, de Google Earth
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“La actuación de la Comunidad de Madrid sobre las vías pecuarias que transcurran por su territorio perseguirá los fines previstos en el artículo 3 de la Ley 3/1995, de 23 de marzo, de Vías Pecuarias, y en especial: 1. Asegurar la adecuada conservación de las vías pecuarias de la Comunidad de Madrid y adoptar cuantas medidas para su restauración y protección adecuada sean necesarias. 2. Asegurar a través de las vías pecuarias la biodiversidad y el intercambio genético de la flora y fauna de la Comunidad, contribuir a la preservación de razas autóctonas y al aprovechamiento de los recursos pastables. 3. Promover y fomentar el contacto entre los ámbitos urbano y rural favoreciendo las actividades medioambientales, sociales y culturales compatibles en torno a las vías pecuarias, de manera que suponga la creación y mantenimiento de una conciencia social conservacionista y sirva de satisfacción a la demanda de esparcimiento y recreo al aire libre”.

No todo son chabolas, de José Hinojosa en Burbuja

Independientemente de las alusiones a la biodiversidad, el intercambio genético o el favorecer las actividades medioambientales, la remisión que hace al artículo 3 de la Ley Estatal (Ley 3/1995, de 23 de marzo) implica que la Comunidad es la responsable de lo que suceda con las citadas vías ya que según dicho articulo: “La actuación de las Comunidades Autónomas sobre las vías pecuarias perseguirá los siguientes fines: 1. Regular el uso de las vías pecuarias de acuerdo con la normativa básica estatal. 2. Ejercer las potestades administrativas en defensa de la integridad de las vías pecuarias. 3. Garantizar el uso público de las mismas tanto cuando sirvan para facilitar el tránsito ganadero como cuando se adscriban a otros usos compatibles o complementarios. 4. Asegurar la adecuada conservación de las vías pecuarias, así como de otros elementos ambientales o culturalmente valiosos, directamente vinculados a ellas, mediante la adopción de las medidas de protección y restauración necesarias”.

Cañada Real Galiana, vista aérea, de Google Earth
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Lamento haberme extendido probablemente demasiado en el planteamiento del tema pero este blog tiene bastantes lectores que no son españoles y era necesario. Además se trata de una situación peculiar como reconoce la propia Ley de Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid en cuyo preámbulo puede leerse: “El conjunto formado por las cañadas reales y demás vías pecuarias españolas constituyen un patrimonio histórico único en Europa y en el mundo. Dentro de ese conjunto, Madrid, centro geográfico peninsular que participa de lo serrano y de lo manchego, es también encrucijada de grandes vías trashumantes y cuatro de aquellas cañadas reales intercomunitarias atraviesan su territorio; hasta tal punto las cañadas reales y vías pecuarias han desempeñado y siguen desempeñando un papel de singular relieve, que desde la Baja Edad Media, constituyen un referente inequívoco para la historia de Castilla y de nuestra Comunidad como lugar de encuentro de ambas Castillas. La Comunidad de Madrid es recorrida además por gran número de otras vías pecuarias que sumadas a las primeras totalizan 4.000 kilómetros de longitud y más de 13.000 hectáreas de superficie”. Como veremos más adelante este patrimonio “único en el mundo” en parte está en trance de desaparecer.

Cañada Real Galiana, vista aérea, de Google Earth
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Pues bien, como denuncia Ecologistas en Acción, parte de la Cañada Real Galiana a su paso por la Comunidad de Madrid ha sido apropiada, día a día, mes a mes, año tras año (desde hace unos 25 de forma más intensiva pero que ya tiene una historia que arranca de finales de los años sesenta del pasado siglo XX), para la construcción ilegal de viviendas ante la pasividad de los órganos responsables que, de forma sistemática, han desviado la mirada hacia otros temas “más agradecidos”. El resultado ha sido que el tramo de 14,2 kilómetros desde San Fernando de Henares hasta llegar al municipio de Getafe se ha convertido en una auténtica Ciudad Lineal con cerca de 40.000 habitantes (se supone, porque todavía no existe un censo), foco de marginalidad, delincuencia, tráfico de droga y refugio de los que nada tienen. Para aquellos que todavía no lo hayan hecho les recomiendo la experiencia de realizar un “viaje aéreo virtual” en Google Earth por este tramo de Cañada Real. Para mí, este “viaje aéreo virtual” ha sido una de las experiencias más impactantes que he tenido con el Google Earth. Casas más o menos “señoriales” con piscina y jardines se mezclan con chabolas, barracones, naves ¡de fábricas!, almacenes de chatarra, parcelas cercadas, sin cercar… Todo ello a lo largo de 14,2 kilómetros de Ciudad Lineal improvisada. Si el propio Arturo Soria pudiera verla seguro que se habría quedado asombrado.

Y, por supuesto, la miseria, de Vivienda.RTV.es

Estamos ante un problema social muy serio que nunca se debería haber producido. Es la primera vergüenza de una sociedad, la madrileña, que no ha sido capaz de presionar a sus políticos para que solucionaran el problema. Y es que 40.000 habitantes son muchos habitantes para poder decir que ha sido “un despiste”. Pero es también la vergüenza de nuestros políticos a los que, seguramente, sus técnicos tenían que estar informando de lo que pasaba. De forma que el problema fue creciendo y creciendo ante la indiferencia de unos y otros, pasivos ante el robo que se estaba produciendo por parte de unos particulares de un bien que era de todos. En muchos casos, la necesidad fue la que empujó a miles de personas sin techo a buscarse la vida construyendo sus precarias viviendas en un suelo que sabían que ningún particular reclamaría. Pero hubo individuos sin escrúpulos que parcelaron y vendieron las supuestas propiedades a incautos o a miserables que no tenían porque saber que aquella venta era ilegal y que ahora exhiben sus títulos privados de compraventa en un intento de legalizar lo ilegalizable. Por supuesto que ha habido algunos derribos, sobre todo por parte del Ayuntamiento de Madrid pero que son como una gota de agua en un vaso lleno.

Los derribos siempre de los que menos tienen, de ADN

Pronto los vendedores de droga se dieron cuenta de que aquello era un territorio sin ley en el que podían realizar sus transaciones impunemente y han llegado a dominar de tal forma esa estrecha faja de territorio que hasta la policía tiene problemas para acceder a determinadas zonas. Así que, conforme se iban desmantelando otros poblados chabolistas de menor entidad, los traficantes buscaban refugio en la Cañada Real Galiana que pasó a covertirse en el “supermercado de la droga” de referencia y centro de la delincuencia.

Cañada Real Galiana, vista aérea, de Google Earth
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Sin embargo existe un procedimiento jurídico en la legislación española que permite convertir los bienes de dominio público en bienes de particulares de forma que pueden acabar siendo propiedad de personas físicas, jurídicas o entidades públicas como Ayuntamientos o Comunidades Autónomas. El primer paso para convertirlos en bienes patrimoniales se llama desafectación. Dice el articulo 20.1 de la Ley de Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid, reproduciendo casi íntegramente la Ley Estatal: “Los terrenos de vías pecuarias que no resulten adecuados para el tránsito ganadero y sobre los cuales no puedan desarrollarse tampoco los usos compatibles y complementarios previstos en esta Ley, podrán desafectarse y, en consecuencia, perderán su condición de bienes demaniales de la Comunidad, mediante el oportuno expediente que resolverá el Consejo de Gobierno, a propuesta de la Consejería competente en materia de vías pecuarias, siguiendo el procedimiento que reglamentariamente se establezca, que en todo caso, habrá de incluir la consulta previa a los organismos que se especifican en el artículo 13.2 de la presente Ley y un período de información pública de un mes de duración”.

Las nuevas viviendas han alcanzado la Cañada, de El País

Luego, en el articulo 21 de la Ley de la Comunidad de Madrid se habla del destino de los terrenos desafectados: “1. Los terrenos desafectados, o que en lo sucesivo puedan desafectarse, tendrán la condición de bienes patrimoniales de la Comunidad de Madrid. 2. La Comunidad habrá de destinar los terrenos desafectados de modo que sobre los mismos sólo puedan realizarse actividades de interés público o social. Se considerarán de interés público o social las actividades que redunden en beneficio del medio rural, las relacionadas con la conservación de la naturaleza y las de educación medioambiental”. Perece que esto nos da una cierta seguridad de que, a pesar de todo, aunque estas vías se conviertan en bienes patrimoniales, podrán conservar una de sus funciones básicas por la que, modernamente, se reconoce su importancia: el servir de elementos de conexión entre espacios naturales que en toda Europa se están convirtiendo en áreas relictuales aisladas e independientes unas de otras. Estos conectores (que posibilitarían el lograr auténticas redes ecológicas), y que tan complicados son de conseguir en todo el territorio europeo, en España ya contamos con ellos porque las vías pecuarias podrían ejercer esta función. A menos, claro está, que poco a poco tiendan a desaparecer por las presiones de la urbanización.

Ecologistas en Acción en defensa de la Cañada, de Ecologistas

Sin embargo el articulo 22 de la Ley de la Comunidad de Madrid se encarga de rebajar estas expectativas. Dice el apartado 1: “La Consejería competente en materia de vías pecuarias podrá enajenar, permutar o ceder gratuitamente los terrenos desafectados de las mismas, de acuerdo con lo previsto en la Ley del Patrimonio de la Comunidad”. Y en el apartado 2: “Las cesiones habrán de realizarse para fines de utilidad pública o interés social, entre los cuales tendrán prioridad los que puedan incidir positivamente en la mejora de la calidad de vida, de las condiciones laborales y del desarrollo económico o cultural de las comarcas y comunidades rurales”. Se terminó el tema de la conservación de la naturaleza que aparecía en el articulo anterior. Es decir, que mediante la desafectación de esta parte de la Cañada Real Galiana, un bien de todos pasaría a ser un bien patrimonial de la Comunidad de Madrid que, en consecuencia podría venderla, permutarla o cederla. En caso de la cesión a los municipios por los que transcurren estos 14,2 kms la única condición sería que se dedicaran a fines de utilidad pública o interés social con prioridades tan vagas como mejorar la calidad de vida, las condiciones laborales y el desarrollo rural (¡!).

Los vecinos con la Presidenta de la Comunidad, de Noticias.Riv

Pues bien, en el momento actual ya existe un acuerdo entre las tres administraciones: el Gobierno Central (aunque sus competencias se reduzcan a cuestiones de seguridad y orden público), el Ejecutivo regional y los ayuntamientos implicados: Rivas, Coslada y Madrid. Según palabras de los responsables de la Comunidad “el acuerdo alcanzado consiste en desafectar íntegramente la Cañada Real Galiana a su paso por Rivas, Coslada y Madrid por no ser adecuada al tránsito ganadero. Claro que en estas palabras no se alude para nada a la segunda parte del párrafo de la Ley “y sobre los cuales no puedan desarrollarse tampoco los usos compatibles y complementarios previstos en esta Ley” porque, por supuesto que pueden desarrollarse los citados usos (ver el art. 31 de la Ley de Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid).

La Cañada se moviliza, de Kaosenlared.net

Parece ser que ya está preparado un anteproyecto de ley que consta de cinco artículos, tres disposiciones adicionales y tres transitorias. La Comunidad se compromete a realojar a los afectados y a cambio los Ayuntamientos se obligarán a realizar un censo y a “ordenar urbanísticamente la zona”. Por fin hemos llegado al núcleo del problema. La pregunta sería ¿para que desafectar? ¿no sería suficiente con los realojos y el desmantelamiento de las viviendas, naves, etc.? En cualquier caso, de una u otra forma, lo hay que hacer. A menos… que lo pretendido sea otra cosa. Lo de la ordenación urbanística de la zona la verdad es que no suena demasiado bien. Los afectados más pudientes esperan quedarse “por la cara” con el terreno que antes era de todos y ahora pretenden que sea suyo. Los Ayuntamientos probablemente estén esperando que parte de ese suelo les sea cedido por la Comunidad, luego recalificarlo y, por fin, venderlo a particulares para obtener unos beneficios extras. Y la Comunidad se habrá quitado un problema de encima. Es la vergüenza sobre la vergüenza. Los que perdemos somos todos. Al final, como en toda operación especulativa (no digo que esta lo sea, sencillamente que tiene todas las papeletas para serlo) unos pocos esperan lucrarse a costa de muchos. En este caso de todos.

Combo de sambas en la Cañada, de Kontrabloko

Ojalá me equivoque, y al final, la operación urbanística consista en mantener íntegramente sin edificar todo el ancho de la Cañada colaborando “positivamente en la mejora de la calidad de vida, de las condiciones laborales y del desarrollo económico o cultural de las comarcas y comunidades rurales” como dice la ley y sobre la que se desarrollen “actividades que redunden en beneficio del medio rural, las relacionadas con la conservación de la naturaleza y las de educación medioambiental”. Me temo que no (seguramente apareceran viviendas de una u otra manera y calles con tráfico de vehículos), pero soy de natural optimista y espero que el milagro llegue a producirse. Y los que, de forma fraudulenta, se han apoderado de un bien de todos no solamente deberían de ser desalojados, sino multados. Por supuesto que esta frase no sería de aplicación para aquellos que lo han hecho por necesidad extrema pero sí para los que han construido viviendas casi de lujo en un lugar de accesibilidad privilegiada y a coste cero del terreno, mientras muchos otros madrileños se han tenido que ir a vivir a municipios muy alejados del centro, en viviendas mínimas con las que se han hipotecado de por vida.

Estilo Hollywood, proyecto “Sin Estado”, de Contraindicaciones

Las preguntas son muchas ¿por qué se ha llegado a esta situación? ¿por qué los sucesivos gobiernos de derechas, de izquierdas e incluso pre-constitucionales han cerrado los ojos para no ver lo que estaba pasando? ¿por qué desafectar ahora cuando sería suficiente con realojar a quien lo necesite y derribar? ¿no se va a tener que hacer de cualquier forma? ¿por qué todavía no hemos conseguido solucionar el problema de la vivienda de los más necesitados? ¿por qué por la fuerza de los hechos determinados madrileños van a conseguir mediante ocupaciones ilegales que todos les paguemos por haber hecho algo que está mal en lugar del multarles? ¿por qué hoy me siento avergonzado de vivir en esta Comunidad? Bueno, hoy, y por estas cosas, porque Madrid tiene otras muchas buenas (si no fuera así ya me habría ido). Incluso se están haciendo algunas bastantes interesantes de las que nunca escribo porque las urgencias siempre se ponen por delante. Pero prometo que en un próximo articulo no seré tan negativo.


15 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas de tus preguntas tienen una respuesta extensa y compleja, otras creo que no tienen, sencillamente, una respuesta racional.

En cualquier caso, y siendo este de extrema gravedad por los tintes que ha alcanzado y por las situaciones a las que puede dar lugar en un futuro; estos ejemplos son la demostración perfecta de el punto exacto de atención que le prestan los políticos al cumplimiento de las leyes, en este caso las relacionadas con el delito urbanístico, los derechos públicos y con la ordenación del territorio en general: ninguno. O en su defecto, tarde.

Es una realidad de la que nadie ha parecido hacerse eco hasta el momento, o sólo algunos pocos, que por estar relacionados con el tema profesionalemente no han tenido sino que mirar por la ventanilla de su coche para observar, en muchos casos, la realidad.

La administración en un alarde de cordura y compromiso, realiza operaciones premeditadas, en el momento que le interesa. Muy al margen de la legalidad, ya que la administración es la encargada de hacer cumplir la ley, desde el momento en que ésta se ve traspasada de cualquier manera. Y en este caso la administración era perfecamente consciente, quizá no cuando las primeras construcciones hicieron su aparición en este lugar, pero 13 kilómetros ¡se deben de ver desde el techo de vuelo de un avión!.

La ciudadanía es la encargada de trabajar y de mantener el sistema, si también tiene la función de hacer cumplir la ley, entonces amigo míos, podemos empezar a prescindir del gasto público en políticos y aparato administrativo, porque no los necesitamos. Es más, en estos momentos de economía delicada, de crisis de valores y de humanismo, deberían tener muchísimo cuidado con los temas a los que le dedican tiempo, porque corren el riesgo de delatarse más todavía. Y el horno no está para bollos.

Vergüenza. Vergüenza y colectiva, porque parece que en este país el listo es el que pasándose las normas por allí logra posicionarse donde le interesa, o el que cobra del estado sin pegar chapa...Y estos mitos, que durante algunas décadas fueron verdaderos objetivos laborales, estan haciendo todavía hoy mucho daño.

¿Que qué tiene que ver esto último con el tema del blog?Pues todo. Tiene que ver que en el planteamiento del sistema administrativo público español "falla" la capacidad de flexibilizar los trámites, de despedir a inútiles y de exigir trabajo a los vagos, "falla" el modelo de jerarquía de funcionariado, "falla" el tratamiento por igual de todos los temas que afectan a la ciudadanía y "fallan" los objetivos de la administración: y todo ello se ve reflejado en el tratamiento de temas como el que comentamos. Una cañada real que se ha ido edificando espontáneamente sin que una sola administración se haya puesto manos a la obra.

¿cuántos temas tan importantes había que tratar antes que éste?¿quizá todos aquellos que han dejado dinero en los ayuntamientos de toda españa, en forma de licencias urbanísticas? Es la cara más perversa de la degeneración de un sistema pobre, regido en esta ocasión sí, por un mercado fuertemente especulativo al más puro estilo capitalista, que nos permitía sentirnos orgullosos de nuestro crecimiento por encima de otros países europeos. Y de aquellos lodos...Una vez más Fariña, un tema más para sentirnos avergonzados, no sólo por nuestra economía, no sólo por nuestros políticos, también por nuestro despitado urbanismo...

En Zaragoza ahora están multando a las construcciones ilegales, ¡ahora!,jaja!...Cuando la huerta de la ciudad está bastante afectada por este mal social.

un saludo:

Adri

Juan Cervera dijo...

No tengo demasiado claro como se ha podido llegar a esta situación. Supongo que lo fácil es echarle la culpa a los políticos. Pero creo que ha sido la sociedad entera de Madrid la que ha mirado hacia otro lado. Esta sociedad tan tolerante, con tantas cosas buenas como quedó demostrado en el atentado de Atocha, también es un tanto pasota. De cualquier manera como ejemplo de ciudad creada en los resquicios de la planificación es impagable. Habría que estudiarla detenidamente antes de que la convirtieran en ciudad planificada.

Antonio Folgado dijo...

Vaya, vaya, aquí no hay playa. Pensaba que en Madrid con todo su poderío no pasaban estas cosas. Por lo que cuentas se trata de algo simplememte increíble. La verdad es que cuando aparecían noticias del tema en los telediarios nacionales nunca les había hecho mucho caso. Comprendo que se trataba de un error. Rectificaré a partir de ahora. A pesar de la miseria que pintas en parte de esta ciudad lineal tengo que decirte que en mi viajecito asiático de este verano seguro que he visto cosas peores. Ya te contaré. Lo más asombroso es la dejadez social y política ¿cómo ha sido posible esto? ¿es que los madrileños no tienen ojos? Algún día deberías de escribir sobre redes de espacios ecológicos y de los trabajos que hiciste y me contaste hace más o menos un año y medio. Así se podría comprender tu enfado ante la posibilidad de perder un conector, y no sólo ecológico entre espacios naturales. Unha aperta.

Andrés dijo...

Hola José:

muy interesante, como de costumbre.
Quizás te interese saber (si es que no lo conoces) que ha habido una cierta discusión reciente en la blogosfera sobre este tema, encabezada por el (siempre polémico) blog N+1:

http://nmas1.wordpress.com/2009/08/24/dominio-publico-y-publicado/

Y terminas la entrada con lo siguiente: "porque Madrid tiene otras muchas buenas (si no fuera así ya me habría ido). Incluso se están haciendo algunas bastantes interesantes de las que nunca escribo (...)".

Un madrileño que se fue de la ciudad hace ahora casi 8 años, y que cada vez entiende menos cosas de ella, estaría encantado de que lo hicieras (escribir de estas cosas). Un cordial abrazo, AM.

Anónimo dijo...

Desde la Escuela le mandamos mucha fuerza para que vuelva pronto a darnos clase en este nuevo curso. Se le echa de menos por aquí. Ánimo. Un saludo.

stepienybarno dijo...

Lo primero de todo felicitar a José por el excelente artículo que nos ha regalado!
Se agradece muchísimo la claridad de la exposición, que para nada resulta larga ni tediosa, a pesar de estar enfocada desde un punto de vista quizás un poco más arduo de lo normal.
Una información valiosísima. Para desde el marco legal, saber que es lo que se puede o no puede hacer. Excelente!

Los enlaces también son buenísimos y la reflexión totalmente lógica dentro del discurso.

Y efectivamente, tiene razón Andrés, el tema no hace mucho se trató por n+1.
El artículo que publicaron también era muy recomendable. La propia exposición que hicieron tenia muchos puntos en común con la de José, otros evidentemente no tanto.

De todas formas la solución no es sencilla. Si se desafectan los terrenos y por lo tanto se pueden enajenar el suelo y dejar de ser patrimonio público (cuando menos en parte), el tema queda exclusivamente en manos de los ayuntamientos. Y como bien se apunta en el artículo, la especulación puede correr a sus anchas en vez de hacer un buen plan de realojo e inserción social.

Se debería centrar toda la energía en redituar a muchas de estas familias para que puedan tener oportunidad de vivir de una forma más digna y no dar la oportunidad de que el sector inmobiliario pueda macizar sin control un paraje natural excepcional.

Alfonso dijo...

Magistral artículo, una vez más.
Es sorprendente la cantidad de artículos mediocres: mal documentados, peor argumentados,y que llevan a conclusiones -cuando menos- confusas, que están apareciendo sobre este problema.
Por fin un artículo a la altura.
Gracias, profesor.
Un saludo.
Alfonso

José Fariña dijo...

Ecologistas en Acción está promoviendo una ciberacción en defensa de la Cañada. Se puede encontrar y firmar aquí

Anónimo dijo...

Es un auténtico lujo estar informado de buena mano,
un saludo Sr. Fariña.

Anónimo dijo...

Caballeros,para hablar de la cañada es recomendable conocer su historia y el origen de sus asentamientos.
Seamos realistas y serios,LAS OVEJAS DEJARON DE USAR LAS CAÑADAS HACE MUCHISIMOS AÑOS.Ahora van en camion,estamos en el 2010.
El valor ecologico de las cañadas no esta en el camino,pues es un simple camino de arena,el valor lo tenian sus alrededores y los parajes por donde pasaban.Parajes que fueron desapareciendo por el desarrollo de los nuevos planes urbanisticos.
La cañada desaparece en Madrid y esta cortada por carreteras,pueblos,aeropuerto,pueden comprobarlo a la altura de Pinto en la autovia de andalucia y en muchos otros lugares.
Precisamente el unico lugar donde el camino sigue existiendo y no esta cortado es donde viven sus habitantes,pues las viviendas estan hechas a los lados del camino.
En los años 60 unas ordenes ministeriales catalogan la vía pecuaria como sobrante y reducen su ancho original de 75m a 14m en muchos de sus tramos,por lo que muchas de las viviendas no están en terreno de via pecuaria a dia de hoy.Ademas un decreto ley de la época permite coger terrenos para hacer huertas con caseta de campo.

Es por ello que se están paralizando muchas ordenes de derribo y ganando sentencias a favor de los vecinos:

La Sección Novena de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Madrid ha condenado al Ayuntamiento de la capital a indemnizar a una familia de origen boliviana a la que el 22 de abril de 2008 derribó su vivienda, situada en la Cañada Real, en el distrito de Vicálvaro.

La dejadez de las autoridades,permitió que muchas familias obreras obligadas por la situación social y la falta de medios consolidaran en la cañada sus hogares y los fueran adecuando a las necesidades actuales con mucho esfuerzo.

En estos últimos años se a favorecido el asentamiento en zonas muy concretas de traficantes,negociantes de todo tipo y delincuentes que provienen de poblados como los Focos o la Barranquillas,con el objetivo de dar mala imagen para poder tirar las casas y echar a la gente.

En los procesos de remodelacion de barrios como Palomeras o el Pozo,etc nadie acuso a los vecinos de ladrones,especuladores o usurpadores por el echo de hacerse una casa en terrenos que no eran suyos,privados o públicos.Y mucho menos a nadie se le paso por la cabeza reclamarles daños y perjuicios por no haber pagado agua,luz o suelo.

El tramo de cañada a su paso por Coslada y San Fernando se legalizo hace muchos años y es un precedente histórico para terminar de resolver el conflicto.

La cañada y sus vecinos forman parte de la memoria histórica de Madrid y le pese a quien le pese,son un símbolo de resistencia vecinal y un ejemplo de barrio autogestionado por sus propios habitantes.

Saludos.

Carlos Riaño dijo...

Iba a leer el artículo sobre rotondas y me encontré con que alguien había escrito un comentario sobre la Cañada Real Galiana y como es un tema que me interesa decidí leerlo. Estoy tan enfadado que de dejado las rotondas para mejor ocasión. Escribo este comentario indignado y los que me conocen saben que me arrepentiré en cuanto lo lea dos veces una vez publicado si es que Fariña permite su publicación. Además lo hago por impulso sin fijarme en la gramática ni la ortografia ni nada. Este señor "anónimo" es de esos que entienden que la justicia es algo que solo vale para los más fuertes y que los hechos consumados son la única ley. Mire usted, si el régimen franquista redujo partes la Cañada a 14 metros eso no quiere decir que esté bien. Lo mismo que no estuvieron bien los fusilamientos después o durante la guerra. Tampoco está bien que la Cañada esté cortada por carreteras, pueblos, aeropuerto, etc, Pero ni mucho menos esto legitima las ocupaciones ilegales DE LA MAYOR PARTE DE SU RECORRIDO. Estoy de acuerdo que en la Comunidad de Madrid la función ecológica de las cañadas está muy mermada pero de ningún modo esto quiere decir, como parece que da a entender, que haya que renunciar a ella. Al contrario, lo mismo que se está haciendo con las costas, hay que recuperarlas y conseguir que cumplan esta función imprescindible porque esa función es un beneficio para todos y NO SOLAMENTE PARA UNOS POCOS COMO SUCEDE SI LA CAÑADA SE DESAFECTA -creo que es así como se dice- y PASA A DOMINIO PRIVADO sea de los ayuntamientos, de la comunidad o del estado. Es decir, si se puede comprar o vender.

El problema del alojamiento de las personas me afecta directamente ya que por motivos económicos no tengo más posibilidad que vivir con mi madre. La vivienda creo que es un derecho constitucional le compete resolverlo a nuestros políticos y por ello estoy dispuesto a luchar. Lo mismo que el denunciar los robos. Lo siento pero es un robo el apropiarse de un bien de dominio público, de un bien que también es mío y al que tengo todo el derecho de acceder y usar lo mmismo que el que lo ocupa. De hecho les estoy acusando a todos aquellos que han ocupado ilegalmente ese dominio público DE HACERLO PRIVADO Y EXCLUSIVO SUYO de que me han quitado algo que es mío y que por la vía de los hechos consumados pretenden mantenerme arrinconado y, además, se intenta también que me calle aludiendo a que se trata de un símbolo de "resistencia vecinal" y de "ejemplo de barrio autogestionado por sus propios habitantes". Barrio edificado sobre un suelo que es mío y de todos los españoles. Claro que ya no pasan ovejas pero eso no quiere decir que no se pueda destinar a otros usos públicos. Sería bueno que se leyera la ley de vías pecuarias, las dos la estatal y la autonómica. ¿Le parecería bonito al señor "Anónimo" que decidiera instalar una tienda de campaña es mitad de la circulación de la Castellana impidiendo el tráfico con la excusa de que es un bien de dominio público y por tanto suyo también? Como denuncia estaría bien. Pero ahora piense que le parecería si decidiera parcelar "su sitio" donde ha instalado la tienda y que el Ayuntamiento le reconocier la parcela como SUYA aunque fuera a cambio de una "módica" cantidad. Para mí lo más sagrado es lo que es de todos. Comprendo que para usted lo más sagrado es lo que es de cada uno.

Estoy de acuerdo en que buena parte de los habitantes que estám ilegalmente tienen derecho a una vivienda, aunque habría que estudiarlo caso a caso. Y cuando luchen por ella estaré a su lado porque yo tengo ese mismo problema. Ya está bien de callarse. Fariña, de verdad que estoy indignado ante estas justificaciones de lo injustificable. Lo mismo que es injustificable e inadmisible que nuestro políticos se dediquen a insultos de salón mientras sus "súbditos" se ven obligados a realizar ocupaciones ilegales de lo que es de todos porque no tienen otra alternativa.

Anónimo dijo...

Carlos, te daré la razón en todo, menos en que la vivienda es un tema político, porque ese es el foco de los problemas.

Si esperas a que la administración te de, o te facilite, un sitio donde vivir...Mal.

La vivienda es una cuestión privada, tamaño, precio, decoración, tipología...Me parece una aberración sin igual, las viviendas de protección, los "listos" que legalizan sus aposentos ilegales y también los que construyen al margen de la legalidad urbanística, aunque en ocasiones y lugares, yo misma considere a ésta última en si, otra aberración.

Lo que sucede es que la Administración ha ido copando todos los aspectos de la vida de los ciudadanos, controlándolos y luego ofreciendo soluciones. Para acceder a una vivienda de protección oficial debes de tener unos ingresos x, y cumplir una serie de requisitos...¿Estamos locos o qué?

Lo sano y lo natural es que la gente se busque la vida en el marco socio económico que nos moevmos, y que se garantice el funcionamiento limpio del mercado de la vivienda, impidiendo la prefijación de los precios del suelo, y la monopolización del dicho mercado mediante la existencia de constructores independientes y en cantidad. Pero eso deberia haber sido antes...De este formato no establecido por la administración es posible que surgan movimientos alternativos, que no van a ser nunca propuestos por la Administración, como la vuelta al mundo rural, ,aunque no sea para vivir directamente de él, etc...Así, estamos vendidos, la gente hace lo que le dicen que tiene que hacer.

Respecto a las Cañadas...El comentario anónimo es un intento más de justificar lo ilegal. Estoy más que cansada del argumento en el que lo primero que se dice es el poder adquisitivo, o lo que es lo mismo, "pobres" o "ricos"; ¿está mal hecho?¿somos todos iguales ante le ley?...Pues a apechugar.

De todos modos es curioso, siempre que la Administración se va a meter con un tema urbanístico de esta índole o similar, lo primero que aparece es la droga y la corrupción. Yo diría que ya son cuantiosos los ejemplos, y que parece existir una estrecha relación entre estos polos, aparentemente tan opuestos de la sociedad...De nuevo, da que pensar.


Un saludo:

Adri

Anónimo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. Me parece una vergüenza que los típicos listos vivan en chalets llenos de pantallas de plasma (NO TODO SON CHABOLAS) y la gente honrada se mate toda su vida a trabajar para obtener un pequeño apartamento. Por no hablar de su no pago de luz, agua etc

Anónimo dijo...

Ante todo recordar que son personas, y que si algunas se han aprovechado de la situación pero evidentemente no todas son así y ante la necesidad hantenido que ir allí ya que el estado no les has proporcionado una vivienda, y que yo sepa tanto que hablais pero toda persona se merece una vivienda digna... y en cañada no viven exactamente dignamente.
Yo personalmente he estado en cañada como voluntaria y con páginas como esta que todo tan negro lo pintan iba acojonada ( lo siento por la palabra) y salí encantada de las ganas de vivir y el empeño que tienen.
Así que como consejo os digo que primero menos quejarse y más ayudar y lo segundo poneros un poco en su pellejo y pensar que antes que dejar que sus hijos crezcan en la calle prefieren hacer allí una vida desde cero.

José Fariña dijo...

Anónimo del día 2 de septiembre de 2013: estoy de acuerdo en la necesidad de una vivienda digna para todos. Eso lo primero. Pero tampoco hay que confundir personas honradas que, sencillamente, no han tenido suerte, con mafiosos. He tratado de diferenciarlo en el artículo. Y todavía peor: con una administración que, aprovechándose de un problema (la Cañada es un problema) pretende convertir un suelo de dominio público que es de todos en suelo privado. Y los "todos" no son sólo los "todos" de hoy sino también los "todos" de ayer y los "todos" de mañana, de los que nadie parece acordarse. Tampoco es de recibo que las mafias de la droga y los mafiosos que se han apoderado de ese suelo público pretendan ahora "legalizarlo" de forma que se queden con él a un precio ridículo (o regalado). No quiero ahora introducir en el debate los términos de "caridad" y "misericordia" frente a "justicia" y "derechos". Es muy sencillo, la vivienda digna es un derecho que tenemos todos y, como tal, es competencia de la administración resolverlo. "Los intentos bienintencionados de la filantropía" que ayudan a camuflar esta desidia de la administración no hacen más que poner paños calientes. Aquí, los verdaderos responsables son los gobernantes que juran una Constitución que luego no cumplen. Sencillamente. Además están los que se aprovechan. Y allí, en un rinconcito, lejos, casi borrosos, apenas se ven los que constituyen el verdadero drama de la Cañada: los desponseídos de la fortuna que no tienen otro sitio donde ir porque los que han jurado (incluso algunos, sobre la Biblia) que les iban a dar trabajo y vivienda no lo han hecho. Esa es la triple visión de la Cañada: los desaprensivos (que se aprovechan), los que no tienen nada (que sufren), y la administración que no cumple su papel (ni privatizando un dominio público, ni proporcionando vivienda digna a los que lo necesitan).