jueves, 6 de marzo de 2008

Túneles de la M30 de Madrid, los más tristes

Hace más de dos años que descubrí al grupo Hidrogenesse. Aunque el nombre parezca el de una crema hidratante en realidad se trata de un dúo musical (Carlos y Genís) que hacen unas canciones "curiosas". Podéis ver el vídeo de una de ellas, "Disfraz de tigre" correspondiente a su disco "Animalitos" aquí. Pero no era esta canción la causa de que empezara este articulo mencionándolos. La canción por la que los he traído aquí se llama "No hay nada más triste que lo tuyo", creo recordar de memoria que es del 2002, y pertenece a otro disco llamado "Gimnàstica Pasiva". La canción empieza:

"No me digas
que no hay nada más triste
que lo tuyo,
hay miles de cosas
en el mundo

que son mucho peor."

Y luego enumeran algunas: una tienda de animales (con los perros y los gatos dando vueltas en sus jaulas), un turno de noche en la cadena de montaje, los caballitos ponis. Estoy totalmente seguro que si cuando hicieron la canción hubieran estado construidos los túneles de la M30 pasarían automáticamente a formar parte de aquellos elementos "más tristes que lo tuyo". Los dos más importantes son el llamado “bypass sur” que a su vez consta del túnel norte y del túnel sur y la “conexión de Embajadores”. Ambos formaban parte de la reforma de esta vía básica para el funcionamiento de Madrid que constaba de 12 actuaciones.

El alegre embotellamiento diario en superficie

En unas obras que según algunas entidades financieras han superado los 10.000 millones de euros que yo sepa no se ha dedicado ni uno solo a realizar un estudio paisajístico del interior de los túneles. El resultado puede verlo cualquiera que circule por ellos. Por supuesto que hay congestión en los túneles, lo mismo que antes había congestión en la superficie. Pero la diferencia en la salud psíquica del madrileño es notoria.

A punto de acceder a uno de los túneles

Cuando antes circulábamos en superficie estábamos sometidos a frecuentes embotellamientos. Entonces estábamos parados en medio de la carretera (perdón, la calle30) y nos podíamos dedicar a variopintas labores. Unos leíamos el periódico de la mañana, algunas aprovechaban para pintarse, otros miraban filosóficamente el cielo mientras pensaban en la perra vida del madrileño, el de más allá se preguntaba que hacía una gaviota en el Manzanares, el otro oía la radio, incluso una vecina me contaba que aprovechaba para hacer ganchillo (aunque aseguro que yo nunca la he visto desarrollar tal actividad en su traslado en coche al trabajo). Eso sin contar los que se entretenían charlando con el manos libres, verificando que según el “tomtom” no avanzaban nada o escuchando la sexta de Mahler en radio Clásica.

El triste embotellamiento diario en el túnel

Ahora los embotellamientos son iguales (bueno, probablemente algo menores) pero se desarrollan en el reino de los topos. Y claro, ya no hay luz suficiente (aunque alguna hay) para pintarse, ni para leer el periódico. Lo de hacer ganchillo, ni pensarlo. El “tomtom” no dice nada, está sencillamente mudo porque tanta masa de tierra encima desorienta al mejor GPS. Con el manos libres puedes seguir hablando pero, probablemente, nadie te conteste. Y la sexta de Mahler se convierte en una especie de zumbido propio del más difícil John Cage porque la radio es un galimatías. Y no pretendas mirar filosóficamente el cielo porque verás una cosa negra de la que surgen, a veces, unas enormes turbinas y terminarás durmiéndote. Así que sólo puedes hacer dos cosas: mirar fieramente al coche de delante en la hipótesis de que si te concentras lo suficiente desaparecerá, o mirar al lateral.

Los amenos paneles laterales de indefinido color

Claro que si miras al lateral verás unos paneles de acero vitrificado absolutamente anodinos (eso sí, con una resistencia al fuego RF-120), de color indefinido, en los que aparecen unos números cabalísticos acompañados de unas letras (aunque según el túnel ni esto) y, cada 25 metros unos hombrecitos sobre un fondo verde huyendo (prodigio de diseño) se supone que de una desgracia que está a punto de ocurrir en el interior del túnel, hacia dos lados con indicación de los metros que te faltan para llegar al refugio. Por ejemplo: 25 para un lado, 75 para el otro. En el siguiente: 50 para un lado 50 para el otro. Y así. De forma que el madrileño, desesperado, pita.

Los hombrecillos icónicos huyendo despavoridos

Y eso que el madrileño es de buen conformar. En una cena que tuvimos al terminar el EURAU08 (ya dije que algún día hablaría algo más del EURAU08) en una variopinta y anglófila mesa que me tocó en suerte entre mi compañero Javier Ruiz y yo tratábamos de convencer al resto de las bondades de vivir en Madrid. Como ya no se nos ocurría nada (aunque en el fondo estamos convencidos de que vivir en Madrid es lo mejor que existe) Javier en un intento desesperado llegó a decir: -Además, un madrileño entrenado puede cruzar la plaza de Cibeles sin necesidad de semáforos- "El madrileño entrenado" se me ha quedado ya para siempre en la imaginación y ahora soy capaz de ver "madrileños entrenados" en casi todos los sitios. Y por supuesto en la M30, claro. Si ya los madrileños de por sí están hechos de una pasta especial, los madrileños entrenados ni te cuento.

Críptica información para pasar las horas de espera

A pesar de todo hasta los madrileños entrenados tienen graves problemas para sobrevivir si todos los días se pasan una hora (entre la ida y la vuelta) enterrados en la M30. Porque la verdad es que la M30 es todavía "más triste que lo tuyo". Y digo yo, ¿no sería posible, por ejemplo, pintar estrellitas en el techo negro del túnel? ¿o unos laterales decorados con paisajes campestres llenos de vacas rumiando y montañas nevadas que simularan la sierra? ¿qué tal señor Alcalde si convoca un concurso internacional para tratar paisajísticamente los túneles (o tratarlos sin más, aunque no sea paisajísticamente)?

En mi trayecto diario tan sólo al pasar bajo el antiguo puente de Toledo aparece su representación sustituyendo uno de esos paneles de color indefinido. Y entonces notas que te embarga una dulce melancolía. Pero no es bueno que te embargues demasiado porque te puedes pasar de salida. Y es que la llamada "señalética" está tan bien pensada que hasta los que circulan continuamente por esta topera se equivocan una y otra vez. Porque, claro, no hay referencias. Antes, cuando ibas por arriba, ya sabías que al llegar a aquellas casas tan horribles de ladrillo rojo desvaído por la contaminación había que irse preparando y alcanzar el carril de la derecha porque la salida estaba próxima. Pero ahora la casa ha desaparecido y, cuando te das cuenta ya te has pasado la salida a la A42. O te das cuenta en el último instante, pero cuando pretendes cambiarte de carril se forma una especie de muro impenetrable de coches cuyos conductores ponen todo su empeño en que no lo hagas (en algo se tienen que divertir los pobres). Y además, te pitan.

Otra vez el alegre embotellamiento en superficie...

El Ayuntamiento está poniendo todo su empeño en realizar un plan de paisaje del centro de la ciudad. Pero, por Dios, si los madrileños no van nunca al centro. Si se pasan la vida en los túneles de la M30 ¿no sería mejor un plan de paisaje para los túneles? De continuar las cosas así no creo que ni tan siquiera los madrileños entrenados puedan sobrevivir.

...pero por poco tiempo, el túnel nos devora otra vez

Y prefiero no pensar, por ejemplo, en las grandes migraciones que, desde toda Europa atraviesan la M30 para dirigirse al Estrecho. A veces, enormes manadas de coches con matrículas francesas, belgas o alemanas que vienen de la A1 son literalmente tragadas por el Gran Túnel (habría que bautizarlos) y regurgitadas directamente a la carretera de La Coruña sin ninguna posibilidad de desviarse a su querida A4. Cuando surgen al otro lado del túnel se produce un extraño fenómeno de dispersión con los “tomtones” trabajando a pleno rendimiento una vez eliminadas las trabas que los unen con el satélite, para volver a colocar a la manada en el camino adecuado. Pero algunos desaparecen para siempre y otros terminan en la Torre de Hércules.

La alegría ha durado poco, vuelta al país de los topos

Hoy me ha salido una entrada algo chusca (los peruanos deberán entender que aquí chusco es igual a divertido) pero es que esta mañana el embotellamiento (en Chile, taco) ha sido particularmente virulento y la única salvación en estos casos es el humor. Además mis alumnos están con entregas de proyectos y necesitan reírse por lo que, seguramente, he exagerado algo. Bueno, también me he entretenido un poco haciendo fotos en el interior del túnel mientras estaba parado (he tenido mucho tiempo) lo que ha mitigado en parte tan triste experiencia.


17 comentarios:

Anónimo dijo...

Realmente falta una asignatura vital que enseñe al humano a convivir con "los otros", actualmente con "la masa de los otros",dado que la organización de funciones y actividades inventada por el hombre, tiende a generar estas agrupaciones de individuos a escalas insospechadas,y hasta ahora inexploradas.Hay muchas disciplinas del saber humano exentas de cotenido esencial acerca de cómo convivir en sociedad; y en algunas actividades humanas, como en política, no se practica demasiado el "pensar en los demás"; a juzgar por las propuestas...

El problema es que la invención urbana, en su variable técnico-estética-económica-política-social-medioambiental, está al límite; y los problemas que no logra solucionar, por las decisiones adoptadas en el pensamiento de la organización general,las carencias,o las mismas consecuencias derivadas de las estrategias materializadas, deben ser absorbidas por la humanidad;en primer lugar, sin estar advertida y educada en ello; resultando nocivas para la misma, en muchos casos.

El ejemplo de la M-30 es sólo uno de ellos. Sólo una sociedad "impersonal", de individuos "robóticos" e "idénticos", sería capaz de aguantar las exigencias derivadas de vivir en una mezcolanza inaccesible de personas, con este ritmo de vida impuesto, y con una patrón de comprotamiento tendente al caos universal...Y parece que para que el sistema estuviera en equilibrio mientras las circunstancias tienden al desorden, algo tendría que dirigirse al orden...¿alguien lo ha descubierto ya?

Un saludo:Adri

Federico García Barba dijo...

Gracias que al Alcalde Gallardón los han confinado al basurero de la historia los de su propio partido. Probablemente, ahora que está en horas bajas no seguirá maquinando grandes proyectos para que lo incluyan entre los nombres de la historia.
A lo mejor, en el futuro los arqueologos lo reivindican como el anti Hausmann de Madrid.
Lástima que sus megalomanías las hayan de sufrir directamente los anónimos madrileños y sus costes se repercutan indirectamente al resto de los españoles

Anónimo dijo...

Yo no tengo muy clara la utilidad de los túneles de la M30. Pero estoy de acuerdo con Fariña que una vez construidos habría que sacarles el mayor rendimiento posible. Es evidente que tantos kms tan feos, en los que nos pasamos tantas horas podrían hacerse más vivibles. Ahora están colocando en algunos paneles unas pegatinas con el escudo del ayuntamiento de Madrid ¡cómo si no supiéramos que estamos en Madrid! No sé cuanto costarán tantos cientos de pegatinas pero los túneles resultan todavía más aburridos que sin ellas. Me parece bien la idea del concurso. Estaría bien, pero que muy bien, que hubiera referencias en los tunéles para saber dónde estamos. No sé si dibujos de vacas pastando o, simplemente, colores pero ¡algo! Hay una cosa sorprendente que no has comentado y es el respeto por la velocidad máxima en los momentos en los que no hay congestión. Es muy raro que los conductores pasen de 70-80 km por hora ¿será que, en efecto, con tanto hombrecillo huyendo despavorido en los carteles los conductores se lo piensan? ¿serán los radares que dicen han instalado? ¿será el aburrimiento? Yo, en particular, no estoy de acuerdo con Federico Garcia en su apreciación de Gallardón. Le saca años luz a todos los de su partido (y a algunos de otros). Se podría discutir esto pero, por ejemplo, el metrosur es una obra fundamental para la periferia sur que ya empieza a ser imprescindible. Marga.

Anónimo dijo...

Me he divertido leyendo esta entrada aunque en el fondo pienso que es una de las más duras que has escrito en el blog. La descripción de la rutina del camino al trabajo de miles de madrileños es terrible. Como sabes porque lo has vivido en Pontevedra, si exceptuamos la época de veraneo y en parte también por culpa vuestra, todavía no estamos en ese nivel tan bajo de calidad de vida. Aunque tampoco estamos tan alejados, si te contara... Pero alguien debería rebelarse contra esto a menos que os guste vivir así. Ya sé que simplemente lo has puesto para denunciar la falta de "belleza" y "alegría" de una de las obras públicas más importantes de los últimos años pero como he visto por los comentarios anteriores también se puede leer en otras claves. En cualquier caso los madrileños debéis estar muy orgullosos de esos desastres no hay más que mirar vuestra votación de ayer, ja, ja... Como dice la canción:

Indo para San Andrés
aló no Porto do Cabo,
díxome una caldupeira:
-Romeriño, ¿queres caldo?
-Non, señora, que me escaldo
-Romeriño, ¿queres viño?
-Si, señora, un papadiño.

Dios nos dé moito viño. Es decir, mientras hay vino hay Esperanza ¿cómo dices que se llama vuestra presidenta? Un afectuoso saludo, espero verte pronto por aquí. Antonio Folgado.

Mu dijo...

"No me digas
que no hay nada más triste
que lo tuyo,
hay miles de cosas
en el mundo
que son mucho peor..."


Por ejemplo, una niña, Española, de piel blanca para más señas, cristiana, casta, pura y heterosexual (faltaba más)... se acaba de quedar huérfana. ¿Acaso no es eso peor?

Perdón por salirme del tema, pero la fecha lo exigía.

Fariña, estoy buscando libros o lo que sea de urbanistas/arquitectos que analicen parámetros menos comunes que los habituales de las ciudades. Es decir, en vez de alturas medias de edificios, ancho de calles o cosas así, algo como zonas efímeras, zonas erosionadas... ¿alguna idea?

(por cierto, "mu" no es negativo. Un ejemplo de cuándo se debe responder "mu": alguien te pregunta:

"¿Has dejado de pegar a tu mujer?"

Tú nunca la has maltratado, pero si respondes "No", parecerá que sigues pegándola. Si, por el contrario, respondes "Sí", entonces parece que antes pegabas a tu mujer y que ya has dejado de hacerlo, cuando en realidad nunca lo has hecho. En esta situación, la respuesta apropiada es "mu", es decir, "nada, ninguno".)

José Fariña dijo...

Mu: ¿has probado con Santiago Cirugeda y compañía?

Respecto a la contestación mu, en lugar de si o no, esa sería la respuesta de un budista. Sin embargo (y mi amigo Antonio Folgado podrá aseverarlo) un gallego simplemente respondería

¿y por qué me lo preguntas?

Siempre he pensado que había una cierta relación entre la filosofía zen y los gallegos. La verdad es que resulta interesante lo del mu, trataré de investigarlo un poco.

Anónimo dijo...

Antonio: no entiendo muy bien el sentido de la canción gallega que incluyes en tu comentario. Marga.

Mu dijo...

Fariña, conozco el trabajo de Santi Cirujeda... pero lo que ando buscando es más bien un análisis, no un producto final, como los de Santi. Imagino que él habrá analizado la zona y la gente para llevar a cabo sus proyectos... yo busco el análisis... el proyecto (la conclusión de los análisis, se puede decir) es otra cosa.


A ver si me sé explicar: sé qué parámetros quiero analizar, pero no sé ni bajo qué criterios hacerlo ni cómo representarlo en un plano o gráfico. Y si veo la obra de otros urbanistas, igual se me ocurren incluso más parámetros... He estado mirando alguna cosilla de los Smithson, pero no se me ocurren muchos más...


Perdón por la falta de elocuencia, pero es que es martes. Gracias.

Aalto dijo...

Gracias por el enlace, profe ;-)

Más de 200 post hemos dedicado a la M-30. Puede verlos aquí: http://espormadrid.blogspot.com/search/label/M-30

Espero que cuando el Proyecto Río esté finalizado, después de pasear por las orillas del Manzanares, y de contemplar como corren sus aguas limpias sentado a la sombra de los árboles, también también pueda dedicarle un post como este... a ser posible, algo menos triste.

Un saludo de un antiguo alumno.

José Fariña dijo...

Aalto: no dudo que, en su momento, la superficie quede alegre y esplendorosa. No me refería a la superficie, me refería a los túneles. Espero equivocarme (sería bueno que así ocurriera) pero creo que no hay prevista ninguna adecuación artística de los mismos. Tal y como están son una pura obra de ingeniería. A veces, las obras de ingeniería son diseño del mejor. Pero otras, en las que predomina lo funcional, necesitan una ayuda para que, además de eficaces sean bellas porque, a veces, para que sean de verdad eficaces han de ser bellas.

No se trata de una labor meramente cosmética. Es que la percepción ambiental del automovilista que transita por el túnel es muy importante. Despreciar esto es minusvalorar la obra realizada. Una obra técnicamente de las más avanzadas del mundo también debería de estar a la vanguardia del paisaje urbano. Porque también es paisaje urbano el que se percibe desde el coche o el autobús.

Enhorabuena por vuestro blog. Es el más completo en datos que he encontrado sobre la calle30 (de ahí el link) independientemente de su sesgo político. En general, casi todo lo que ha rodeado la transformación de este cinturón básico para Madrid ha estado demasiado politizado en el peor sentido del término política. Por eso en mi articulo intentaba otra mirada distinta sobre una obra tan polémica.

José Fariña dijo...

Mu: no estoy muy seguro de lo qué, en realidad quieres. Voy a dar algunos palos de ciego a ver si acierto. Puedes empezar por mirar los cuadernos de investigación urbanística 19, 22 y 52. En los Cuadernos se publican algunos de los trabajos de investigación que se hacen en el departamento. Pueden consultarse de forma gratuita en la web del Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio.

Respecto a las formas de representación y los métodos, lo que voy a recomendarte te va a parecer estrambótico en la era digital, pero, por si no sabes lo que es la Topografía Social deberías acercarte a lo trabajos de Gaston Bardett. La Topografía Social es de los años cuarenta del pasado siglo XX y se trata de un reportaje sobre plano, por medio de signos convencionales, de todos los individuos de una aglomeración, individuo por individuo, siguiendo su género de vida definido gracias al listado del censo o padrón.

Los resultados de la Topografía Social son extraños. En Francia se hizo un ensayo en 1946 en la aglomeración de Quimperoise que luego fue la base del proyecto de ordenación de Auzelle.

Aunque se trata de una técnica totalmente desfasada, en su momento se dijo que una persona ejercitada, sin apresurarse, podía puntear sobre el plano 16.000 habitantes en unos 10 días. Se trata, claro está, de ver como esto se puede actualizar y adaptar a las modernas técnicas digitales.

Te va a ser muy difícil encontrar material sobre la Topografía Social de Gaston Bardett pero en la biblioteca de la ETSAM (que es una biblioteca extraordinaria, de las mejores de Europa) creo recordar que había un par de libros. Tampoco he hecho un rastreo en Internet aunque supongo que no habrá demasiado. Tampoco sé si esto es lo que buscas pero ya te digo que estoy dando palos de ciego.

Si nada de esto te vale escríbeme un correo (mi dirección viene en personal de la web del departamento) aclarándome un poco más las cosas a ver si te puedo conducir por el camino adecuado.

Anónimo dijo...

Marga, perdona que no te haya contestado. Pero estoy pasando una fase muy absorbente en mi trabajo. El sentido de la canción quizás sea demasiado cínico. Por lo que veo no eres gallega. En realidad, si dejamos la segunda interpretación de carácter festivo - sexual, la que importa es la tercera lectura. Para un gallego la segunda lectura es siempre despreciable por obvia. La tercera, aunque debo advertirte que hay por lo menos una cuarta, se refiere a la superioridad de la inocencia sobre la doblez. Comprendo que no me he explicado bien pero explicar estas cosas fuera de contexto es casi imposible. Es el mismo caso del dibujo de Carrabouxo que Fariña ha incluido en la entrada sobre los campos de golf en Galicia. A todos los gallegos estoy seguro que nos hace mucha gracia (y Fariña o Mª José lo han elegido muy bien porque resume la entrada magistralmente) pero no estoy seguro que a los no gallegos les resulte tan bueno. Un saludo desde Pontevedra. Antonio.

lillo dijo...

El pasado viernes 07 de marzo, tuve la ocasion de “vivir” de cerca el “magnifico” tunel de la M30, acompañado, con grandissima suerte, de una guia particular que mucho me explico sobre esta nueva historia de la ciudad de Madrid. Lo que voy a destacar son unas ideas que asì de repente me vinieron a la mente. La primera es que ya estuve hace casi dos años en Madrid (diciembre 2006) y todavia quedavan obras para completar esta gran obra; esto el primer momento de impacto. Para mi que soy italiano, acabar una obra publica asì en poco tiempo resulta una cosa increible, mediamente una obra publica (independientemente del presupuesto) en Italia tarda en completarse casi 12 años (algo fuera del comun para vosostros). Esto es una espectacular manera de trabajar y de la eficiencia y eficacia de la Administracion Publica, que acostrumbrados a nuestra incapcidad hace que todo parezca casi increible. La segunda consideracion es la perfecta inutilidad de esta obra, que por lo que se vee, ni mucho menos ha resuelto los problemas por lo que estaba programada, y esto hace pensar tambien a la manera de que la Administracion Publica plantea a sus inversiones sin pensar minimamente a los efectos que tienen sobre la Comunidad, en terminos de dificuldad de despazamientos que en terminos de endueudamiento economico.
Lo que quiero destacar es papel de la Administracion Publica, donde no està dicho que su validez en “hacer” responde a sus beneficios de comunidad en “hacer”, esto me sabe tan a especulacion......Gracias

Anónimo dijo...

Estoy muy de acuerdo con tu artículo. Te animo a que algún día nos expongas por qué es tan genial vivir en Madrid (has hecho una breve referencia con lo de los madrileños entrenados), y me ha creado cierta inquietud..
Yo soy madrileña.. pero ciertamente no soy una de sus más fieles defensoras.
Muchas gracias. Todo el blog es muy interesante :D

Anónimo dijo...

Arquitectos, arquitectos, triste ilusión.
No sólo saben de urbanismo,ladrillo y construcción.
También saben de paisaje, de cultura, de ecología y emoción.
También de ingeniería, de estética, de magia y color.
Sueñan con ser biólogos, con crear una ciencia, pero basada en acero, papel y hormigón.
Grandes anhelos para grandes inquietudes, pero la sabiduría de la naturaleza no está en el AUTOCAD, sino en el lobo, la hormiga y el esturión.
Y no penséis tanto y haced más, que ya nos habeis dejado el mundo en peligro de extinción.

Anónimo dijo...

El único problema que tiene este sistema de blog es que uno se puede perder comentarios como este último. He dado con él por casualidad ya que entrando por el cuadrito que dice "últimos artículos publicados" resulta que se ven los comentarios en la misma página que el post y no en una emergente. Curiosando de esta forma en los últimos posts he encontrado esta perla reciente. Anónimo ha hecho un análisis (?) excesivamente simple de la situación. Y ni tan siquiera el poema es bueno. Tan simple que casi parece uno de los responsables de los túneles que torturan a los madrileños ¿Por qué tendrán que purgar más culpa los arquitectos (y no soy arquitecto) que los ingenieros de caminos, qué los biólogos, que los constructores tipo "pocero de Seseña", qué los militantes del PP, que los del PSOE, que los abogados, que los ingenieros de minas, qué el vecino del cuarto, qué la portera, o qué nuestro anónimo comunicante, por dejar nuestro planeta como lo estamos dejando?

Pero lo más estrambótico de todo son los primeros versos que rezuman ignorancia y sectarismo. No tengo ninguna duda de que un arquitecto tiene que saber de paisaje, de cultura, de ecología, de emoción, de ingeniería, de estética, de magia y de color. Y un ingeniero de minas también, y un biólogo (es mi caso, por eso lo repito tanto) también, y un geógrafo también, y un ingeniero de caminos también. Precisamente la compartimentación del saber es lo que nos ha conducido a la situación en la que estamos. Ya está bien de la tiranía de los especialistas a los que lo único que les importa son "sus competencias profesionales" con visiones miopes, parciales y sectarias de la realidad.

Respecto a la afirmación de que los arquitectos piensen menos y hagan más, me ha dejado sin habla. La claridad de ideas del Sr. o Sra. Anónima es superlativa. Pero vamos a ver, ¿no son los arquitectos los culpables del terrible desaguisado planetario? ¿y todavía le pide que hagan más? ¿y que piensen menos? En Galicia diríamos: entolou (se volvió loco).

Mire usted Sr. Anónimo, debería abrir un poco su mente y para ello nada mejor que este blog. Ha venido al sitio adecuado. Puede empezar por la última entrada que ha publicado Pepe Fariña sobre el libro de Morin de los siete saberes necesarios y luego leerse el libro, que falta le hará. Fíjese particularmente en los primeros saberes y luego escriba un poema al respecto. Pero, por favor, que sea bueno. Si es así, incluso no me importará Sr. Anónimo que usted no tenga la titulación de poeta. Lo que no le permitiré nunca es que trate de apropiarse de la cultura si acaso fuera usted un licenciado en humanidades, de la emoción si fuera un licenciado en psicología, de la estética si hubiera terminado la carrera de Moda y Diseño, de la arquitectura si fuera arquitecto o de la ecología si fuera ecólogo. Antonio Folgado.

Anónimo dijo...

Realmente un gran mal de los sabios de nuestro tiempo es lanzarse a la crítica sin parar ni un momento a buscar las gotas de esencia que emanan de los balbuceos del necio. Como carnaza para la jauría de lobos. Es un proceso que retroalimenta el propio conocimiento del sabio, que acaba por empobrecerlo. Para los necios, por su parte, es más fácil pensar en equipos multidisplinares que en hombres orquesta o profesiones ilustradas.