domingo, 2 de octubre de 2011

Coderch, Alejandro de la Sota y la Ciudad Astur

En los dos últimos viernes he estado en tribunales de tesis doctorales. Tesis muy diferentes entre sí y que probablemente marquen los límites de mi “zona de intereses” que, como podrá verse, son bastante amplios. La lectura de la primera ha sido en Barcelona y la segunda en Oviedo. He pasado en siete días de El exterior como prolongación de la casa (Los espacios intersticiales en clave tipológica, a través de dos obras de Coderch y De la Sota) a La sostenibilidad del crecimiento residencial de baja densidad. El caso del área metropolitana de Asturias. El autor de la primera ha sido Andrés Martínez y sus directores Carlos Martí y Víctor Brosa y se leyó en el departamento de Proyectos Arquitectónicos de la Universitat Politècnica de Catalunya. El tribunal, los directores y el doctorando éramos arquitectos. Cristóbal Manuel Carrero de Roa es el autor de la segunda, su director Fermín Rodríguez, y se leyó en el Departamento de Geografía de la Universidad de Oviedo. Todos geógrafos menos el doctorando y yo que éramos arquitectos. Ha sido maravilloso. Una de esas experiencias que me ratifican en la necesidad que tiene la investigación de ampliar el estrecho campo de visión de las áreas de conocimiento cerradas.

Coderch, Casa Gili, terraza, porche y vestíbulo. Tesis de AM

Reconozco que, como algunos de los seres extravagantes que me acompañan en el viaje del urbanismo y la ordenación del territorio, soy un privilegiado. El poder poner uno al lado del otro, casi sin solución de continuidad (una semana es un instante), el espacio exterior de la casa y la forma en la que está organizado el territorio de la parte central de Asturias, a algunos les puede parecer una locura. Y todavía más si explico que ambos trabajos representan dos enfoques de investigación diametralmente opuestos. Pero, desde mi punto de vista, esto no es más que un indicador de la convergencia que en el momento actual se está produciendo en el campo de la organización del espacio, sea territorial, arquitectónico o urbano y en la necesidad de reconsiderar las formas de investigarlo. Como espectador de ambas me sentí afortunado. Amo este trabajo que me permite relacionarme con gente que piensa sobre un tema que me apasiona y que no es otro que tratar de comprender la lógica (o la ilógica) de la organización del espacio en el que nos movemos o que, simplemente, contemplamos, y la mecánica de la disposición de las cosas.

Urbanización costera en Villaviciosa. Tesis de CMC

Decía Cristóbal Manuel en la explicación del largo camino que le había conducido a intentar averiguar qué sucedía con el proceso de suburbanización dispersa en la zona central de Asturias (escribo en el tren de vuelta a Madrid desde Oviedo, de memoria, espero recoger más o menos fielmente sus palabras): un día miré por la ventana de mi casa y lo que ví me hizo preguntarme a qué podía deberse esa aparente locura que pautaba la forma de asentarse la población que me rodeaba y la localización de mi propia casa. El intento de buscar una respuesta fue lo que le llevó a dedicar bastantes años a trabajar con datos georreferenciados, estadísticas, inventar técnicas para calcular densidades allí donde no pudo encontrar información, o tratar de delimitar un ámbito de estudio que pasó del espacio exterior que abarcaba su mirada hasta los 880.000 habitantes del área distribuidos en 34 concejos y 244 parroquias. Espacio que denominó área metropolitana de Asturias y que coincide más o menos con lo que su director Fermín Rodríguez (que también lo es de CeCodet) llama la Ciudad Astur.


De la Sota, casa Guzmán, ventana en esquina. Tesis de AM

Andrés miró también a través de las grandes cristaleras de la casa Gili de José Antonio Coderch, y de los ventanales en esquina de la casa Guzmán de Alejandro de la Sota volcados al paisaje del Jarama, y decidió intentar explicar esta mirada exclusivamente en clave de dentro afuera. Dicen al comienzo de la tesis: "Hablar de espacios intermedios entre el ámbito doméstico y el mundo exterior supone necesariamente considerar ambas direcciones: la casa busca fuera un necesario desahogo, una línea de fuga, una continuidad que sirva de contrapunto a su carácter eminentemente introvertido. Pero ¡cuidado!, en esa búsqueda no deberá perder su bien más preciado, que es la privacidad. A su vez, el entorno que la rodea trata en todo momento de introducirse en ella: lo intentará la naturaleza del jardín, que tiende a invadirla; lo hará (por supuesto) la luz; también el paso de las estaciones, o el ruido de la calle. Son cosas, algunas, de las que el interior deberá protegerse, y otras que deberá aprovechar; muchas (las que más) las utilizará en mayor o menor medida según la hora, la estación del año, o el ánimo de quien la habita. Pero haber escogido para el título, de las dos direcciones posibles, la de dentro hacia afuera, supone ya implícitamente una toma de posición sobre lo que considero debe de ser la arquitectura en sí misma, y la de la vivienda en particular".

Coderch, atrio de la casa Gili en 1973. Tesis de AM

Pero decía antes que no se trataba solamente de ámbitos distintos sino también que las metodologías de investigación respondían a posturas vitales, intelectuales y científicas aparentemente irreconciliables. Dice Andrés en su tesis: "A raíz de esa vinculación entre técnica y forma arquitectónica (en que puso tanto énfasis el Movimiento Moderno, y según la cual se pueden explicar los nuevos tipos de edificios que generó –Giedion-), es interesante volver a preguntarse cuál es el sitio real que debe ocupar nuestra disciplina, la arquitectura, en el viejo debate que siempre ha enfrentado a la ciencia con las humanidades. Aunque considera que dicha polémica le resulta algo pesada, Popper nos aclara que la principal diferencia entre una y otras reside en que las humanidades tienen como objetivo comprender al hombre, y no a la naturaleza, que es el objeto de la ciencia. Los dos enfoques compartirían, no obstante, un método común basado en la resolución de problemas a través de la formulación de conjeturas; en ambos, la comprensión se basaría en nuestro carácter humano común, que viene dado por una especie de identificación intuitiva con los demás hombres, mediante la ayuda de los gestos y el habla. Por eso, para él, el concepto de teoría en las humanidades es equivocado y proviene bien de una ilusión vanidosa, bien de una apropiación indebida del campo de las ciencias. Es más, constituiría una confusión básica, un "error de estrategias" (entendido en el sentido de la metafísica clásica), puesto que la teoría tiene que satisfacer dos criterios, que son la verificabilidad y refutabilidad por medio del experimento y aplicación predictiva. Pero ni en arte ni en poética (tampoco, añado yo, en arquitectura) existen experimentos decisivos, no puede haber conclusiones verificables que impliquen consecuencias predecibles".

Fotomontaje con la primera propuesta para la casa Guzmán. Tesis de AM

Casi nada. Esta polémica en las llamadas ciencias sociales es casi tan antigua como su misma denominación. Y la toma de postura en esta cuestión implica muchas cosas. Pero, desde un punto de vista práctico, pienso que depende, esencialmente, de dos cosas. La primera, personal del investigador, tiene que ver con su postura vital y su carácter y, casi siempre, es difícilmente explicable. Pero la segunda depende del objeto sobre el que apunta la mirada. Es muy difícil (aunque no imposible) sentir, emocionarse, tratar de transmitir las vivencias que producen en la mente del observador territorios que abarcan más de doscientas parroquias con una población cercana a los novecientos mil habitantes. De forma que el planteamiento metodológico de Cristóbal Manuel es, digamos, más clásico. Entiende que la realidad puede ser medida, cuantificada, modelizada y, por tanto, aprehendida mediante métodos y técnicas más cuantitativas. Pero es que, claro, cuando se cambia la escala y las personas son apenas puntos o literalmente desaparecen en una fotografía aérea, perdemos los referentes humanos y nuestras habilidades perceptivas se vuelven incapaces de dar una respuesta coherente. La mirada tiende a volverse más teórica, más matemática. La mente necesita muletas para analizar una realidad que no se ve con los ojos, que no se siente al andar o al respirar. Es el momento de los modelos, de las teorías. De la verificación analítica.

Delimitación del área de estudio. Tesis de CMC
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Debo confesar que durante muchos años no entendía la investigación más que de esta forma. Es decir, intentando refutar teorías abstractas mediante métodos pautados y perfectamente establecidos. También debo de confesar que durante todo este tiempo siempre he tenido soterrado (ahí, recomiéndome por dentro) el asunto del método heurístico y la anécdota de Arquímedes corriendo desnudo y gritando ¡eureka! por las calles de Siracusa. Comprendo que ambas cosas no son incompatibles y que no hay que confundir la producción de la idea y la comprobación de su validez o las posibilidades de que sea refutada. Y sin embargo… Prefiero no meterme en jardines laberínticos de los que luego seguramente no podré salir, pero si atendemos a lo que nos dice la física cuántica por el mero hecho de existir un observador el objeto observado ¡puede estar en dos lugares a la vez lo que permite teletransportarlo (si eres un fotón, claro)! Me doy cuenta de que esto me desarma pero también me desarma que el tren antes de llegar a León tenga que ir a una vía muerta, retroceder unos kilómetros a la estación, entrar hacia atrás y luego continuar hacia delante como si tal cosa, en lugar de que ¿alguien? lo observe y pueda teletransportarlo de Oviedo a Madrid con una mirada. Comprendo que no somos fotones pero en algunos momentos me gustaría. Probablemente exista una razón para que haga esto que está haciendo, me refiero al tren, y que no me teletransporte sino que cargue conmigo (y con unos cuantos viajeros más) pero a estas horas de la tarde noche se me escapa. Lo que en realidad quería decir es que la aproximación del observador al objeto observado se puede hacer por caminos muy diferentes. Pero el problema no lo veo ahí sino en la comunicación a los demás de lo observado y en la constatación de que el otro es capaz de ver el objeto con los mismos ojos que uno si le damos una serie de pautas para que lo haga.

Cálculo de la superficie edificación residencial. Tesis de CMC

En toda investigación “científica” siempre hay una parte que se da por supuesta y a la que se le concede poca importancia. Suele llamarse hipótesis. Por desgracia es la base fundamental de la investigación y no existen pautas, reglas ni métodos que racionalicen la “producción” de hipótesis. Es de largo, la parte más difícil de toda investigación y, por supuesto, de una tesis doctoral. Sin embargo los investigadores, poco a poco han ido devaluando esta parte, restándole importancia y dándosela al tándem verificación-refutación (depende de los enfoques). Probablemente sea porque esta segunda parte de toda investigación sí se puede pautar y regular. De forma que cualquier persona medianamente inteligente, trabajadora y que se ciña al procedimiento científico puede completarla con una probabilidad de éxito bastante alta. El “profesional de la investigación” tiene que conocer y poner en práctica estos procedimientos. Eso se da por supuesto. Y es lo que se valora en cualquier trabajo de investigación incluida una tesis doctoral. Planteamos una hipótesis (eso es lo de menos) con la condición de que sea “falsable”, horrible palabreja que dice simplemente que se puede poner a prueba. Y luego la ponemos a prueba. El sistema consiste en ir refutando sucesivas hipótesis para ir acercándonos a “la verdad”. Y así avanza la ciencia. El procedimiento ya puede comprenderse que es muy poco eficiente a menos que demos con una hipótesis que se pueda poner a prueba tan cercana a la verdad que resista uno tras otro todos los intentos de refutación. Pero aún en ese caso, tampoco tenemos ninguna seguridad de nada y seguiremos intentando tirar dardos refutatorios que derriben la teoría. Simplemente se va manteniendo ahí como un record de los 100 metros lisos aparentemente insuperable pero que, cualquier día, alguien superará.

Modelo comparativo de residencial en el no urbanizable. Tesis de CMC
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Todo parte, claro está, de la suposición de que existe “una verdad” que se sobrentiende somos capaces de encontrar por aproximaciones sucesivas. También presupone que “la realidad” es algo “objetivo”, exterior al sujeto que observa, y que se refiere a las cosas “del mundo”. El problema es cuando trabajamos con cuestiones relativas a las llamadas humanidades. En este caso ya no está tan claro que exista “un mundo” que se pueda describir con “objetividad” y que nos permita aproximarnos a “la realidad” o acercarnos a “la verdad”. Siento las comillas pero si quiero que esto tenga una extensión razonable necesariamente he de recurrir a imágenes para ir directamente a la esencia de la cosa aunque pierda casi todos los matices por el camino e incurra en errores evidentes al generalizar lo no generalizable. Sin embargo, si conseguimos describir lo que observamos de forma que el otro sea capaz de realizar el mismo camino, resulta indiferente que se trate de la verdad o de una verdad. El problema es que resulta imprescindible utilizar la razón que es el único instrumento que garantiza mínimamente que dos mentes lleguen al mismo sitio. No se pueden utilizar otros instrumentos igual de humanos como el amor, el miedo o la emoción (instrumentos que suele utilizar la poética, por ejemplo) porque no hay garantías de que nos permitan ver de la misma forma. Pero la razón no siempre tiene porque recurrir al método científico para conducir al otro en la dirección en la que hemos avanzado. Además, desde que comprendí el experimento de la doble rendija y todas sus implicaciones me he vuelto mucho más tolerante con los métodos de investigación.

Casa Gili, jardín y el olivo que sustituyó a la higuera, 1987. Tesis AM

El tren se va acercando a Madrid y ya va siendo hora de que lo deje. El lunes tengo hablarles a los alumnos del postgrado de nuestro departamento sobre cómo investigar en algunos de los temas que me interesan (y que interesan probablemente también a otros lectores de este blog) y me gustaría que este artículo me sirviera como sistema para desencadenar un debate en clase. Tengo muchas preguntas y pocas contestaciones ¿Es posible que existan procedimientos alternativos al método científico para investigar razonablemente acerca de cuestiones relativas a la arquitectura, el urbanismo o el paisaje? ¿en qué casos sería conveniente utilizar el método científico en estas áreas del conocimiento? ¿se le da toda la importancia que se debería al planteamiento de hipótesis? ¿la investigación mediante el método científico se ha convertido en un oficio como el de fontanero o albañil (es decir, que simplemente se aprende y se aplican unas reglas aunque luego unos lo hagan algo mejor que otros? ¿los investigadores se comportan como una especie de secta que implica el conocimiento de unas reglas, el sometimiento a un procedimiento de iniciación y a unas pautas de comportamiento? ¿se trata de un negocio basado en el corporativismo en el que no importan el beneficio social, la creatividad o la eficiencia? ¿existe un código ético basado en la responsabilidad moral o social del investigador?

Viviendas construidas en el no urbanizable entre 1997-2004. Tesis CMC

Ahora sí que ya termino. Sólo me queda destacar la parte de las conclusiones de ambas tesis que, personalmente, más me han interesado. Me doy cuenta que ni tan siquiera he explicado de que tratan ambos trabajos (que, por cierto, y en esto se parecen, cuentan con un apartado gráfico, cartográfico y documental extraordinario) pero tengo casi la seguridad de que se van a publicar y podréis leerlos. Cristóbal Manuel Carrero dice en el suyo "El espacio suburbano metropolitano asturiano no responde a una colonización ex novo de grandes áreas abiertas de dominante rural, sino a la transformación de un complejo sistema de poblamiento tradicional existente de base agraria, y este hecho determina la singularidad de la morfología de la ocupación residencial en relación con otras áreas metropolitanas españolas". Esta constatación de la singularidad del proceso y el hecho de que, al final, el sistema y las formas de asentamiento sean convergentes independientemente de la manera en la que se han producido, resulta relevante para fortalecer una hipótesis que estoy tratando de concretar hace ya algún tiempo. Tengo el convencimiento de que la organización de las áreas urbanas en todo el mundo (incluso la forma) en el momento actual es prácticamente idéntica, independientemente del proceso que ha conducido a su establecimiento, sea planificado o no, partiendo de realidades, territorios, países y culturas diferentes. Incluso con legislaciones y formas de gobierno que se podrían calificar de antagónicas. También tengo unos ciertos barruntos de las causas pero ahora no es el momento de plantearlo.

Secciones comparadas de las casas Gili y Guzmán. Tesis AM
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Como las conclusiones de la tesis de Andrés no se parecen demasiado a unas conclusiones tradicionales voy a reproducir un párrafo de las mismas que, en realidad es un conjunto de citas, y que, en cierta medida permiten atizar el fuego de la investigación en arquitectura y urbanismo. Pero antes, para que pueda entenderse el significado voy a reproducir los títulos de los cuatro capítulos que organizan la tesis: Capítulo 1. El exterior como prolongación de la casa (hipótesis). Capítulo 2. La casa Gili (refutación de la hipótesis –primera parte-). Capítulo 3. La casa Guzmán (refutación de la hipótesis –segunda parte-). Capítulo 4. Cruces y proyecciones (verificación de la hipótesis). El párrafo es el siguiente: "Si algo se sentía Bolaño era latinoamericano, que es lo más parecido a una no-pertenencia; Nabokov, ruso exiliado a Norteamérica, llegó a escribir: 'me parece que no pertenezco a ningún continente definido. Soy una plumilla de bádminton volando sobre el Atlántico, y vieran [sic] qué hermoso y azul es mi cielo privado'. Borges, argentino pero anglófilo, que 'cabe sospechar que no hay un universo en el sentido orgánico unificador que tiene esa ambiciosa palabra'. Octavio Paz, mexicano profundamente viajado, defendió que 'Algunos quieren cambiar el mundo / Otros leerlo / Nosotros queremos hablar con él'. Ernesto Nathan Rogers, arquitecto, italiano, y judío perseguido durante la guerra mundial, que 'la vida hay que realizarla no como una sucesión de acciones reacciones, sino como un perpetuarse de causas activas (...). Empresa sobrehumana e inhumana, pero por tanto profundamente humana'. Todos ellos, grandes artistas, no tuvieron empacho en enfrentarse a eso que Bolaño llamó '(...) los combates de verdad, en donde los grandes maestros luchan contra aquello, ese aquello que nos atemoriza a todos, ese aquello que acoquina y encacha, y hay sangre y heridas mortales y fetidez".

Por cierto, ambas tesis obtuvieron sobresaliente “cum laude”. Mi más sincera enhorabuena a sus autores y a los directores.


Datos:

Tesis: El exterior como prolongación de la casa. Los espacios intersticiales en clave tipológica, a través de dos obras de Coderch y De la Sota.
Autor: Andrés Martínez
Directores: Carlos Martí y Víctor Brosa
Universidad: Politècnica de Cataluyna
Departamento: Proyectos Arquitectónicos
Tribunal: Félix Solaguren-Beascoa, Moisés Gallego, José Fariña, Antonio Barrionuevo y Víctor Olmos
Fecha de lectura: 23 de septiembre de 2011
 
Tesis: La sostenibilidad del crecimiento residencial en baja densidad. El caso del área metropolitana de Asturias.
Autor: Cristóbal Manuel Carrero de Roa
Director: Fermín Rodríguez
Universidad: Oviedo
Departamento: Geografía
Tribunal: Tomás Cortizo, Ramón Alvargonzález, José Fariña, Oriol Nel-lo y José-León García.
Fecha de lectura: 30 de septiembre de 2011

12 comentarios:

Francisco Javier M dijo...

Sr. Fariña, tal y como lo cuenta parece como si hacer una tesis doctoral fuera un camino de rosas maravilloso. Por lo menos en mi caso ha sido más bien una pesadilla. No voy a dar nombres porque todavía estoy en pleno proceso y espero leerla, hay que nombrar un tribunal y otras cosas para las que dependo de mi director si es que sigo adelante. Llevo trabajando todas las mañanas tres o cuatro horas desde hace dos años y sólo he tenido un par de reuniones con él. En la primera me dió una lista de libros en los que la fecha más reciente era de 1995 y que dijo [textual] que volviera "dentro de un año porque nadie le pagaba por ese trabajo ni le descontaban horas de docencia". Le quise preguntar entonces por qué había aceptado ser mi director pero me callé. Volví a los ocho meses y en esta segunada sesión "de tutoría" le lleve escrito todo lo que había avanzado que era el estado del arte de mi tema, impreso y perfectamente redactado para que lo leyera. Ni tan siquiera se dignó a quedarse con mi informe para leerlo. Me dijo que el estado del arte no servía para nada y que volviera cuando tuviera la tesis hecha pero antes de redactar las conclusiones. Estuve a punto de preguntarle que por qué no me había dicho eso en la primera visita pero me callé. Supongo que si tuviera dos directores como el caso de Andrés contaría con más probabilidades de que la dirección me sirvieran para algo. Estoy pensando en solicitar el cambio de director pero me da miedo porque este señor es una figura muy importante en el departamento en el que estoy haciendo la tesis y parece ser que el cambio de director lo tiene que aprobar el departamento. También estoy pensando en dejar la tesis. Siento ser tan pesimista pero querría llamar la atención de los lectores de su blog que supongo muchos están haciendo la tesis o están en el proceso de aprobación del titulo y del director, que se piensen muy bien la elección de este último. También tengo compañeros a los que, con el nuevo doctorado, el departamento les asigna el director de la tesis. Esto si me parece una barbaridad. Probablemente en las dos tesis que cuenta esto no haya pasado y los ya doctores, a los que doy la enhorabuena, hayan tenido suerte pero este sistema tal y como está configurado es bastante aberrante. Este comentario es sólo para denunciar una situación que no es sólo mía sino de bastante gente que me rodea. Probablemente en arquitectura o en carreras de ingeniería el ser doctor sea relativamente importante. En determinadas materias es imprescindible si se quiere avanzar aunque sea de forma mínima desde el punto de vista profesional ya que la salida principal es la docencia. Por ejemplo en el caso de la geografía. Un saludo y gracias por mantener este blog que no le sirve sólo a tus alumnos sino a los que lo son ni lo han sido nunca.

José Fariña dijo...

Francisco Javier: Ignoro la universidad donde estás haciendo la tesis y tampoco tengo idea del programa de doctorado que has cursado, pero pienso que tu comentario es excesivamente pesimista. Es verdad lo que te ha dicho tu director de tesis sobre lo escasamente valorada (en términos de reducción horaria o monetarios) que está la docencia de las tesis doctorales. En nuestro caso supone una reducción global pero que no puede sobrepasar determinado tanto por ciento, lo que en la práctica se traduce en casi nada. También hay diferentes "estilos" para llevar a la práctica esa docencia. Aquellos que dejan casi enteramente solo al alumno frente a su trabajo frente a los que no le dejan dar un paso sin su conformidad.

El problema básico es que los programas de doctorado (sobre todo en ciencias sociales) no están íntimamente ligados a la investigación de un departamento. Y cada vez lo van a estar menos porque se tiende a organizar macroprogramas en los que intervienen varios departamentos (incluso de diferentes universidades) se supone que en torno a un tema de investigación. Pero esto es la teoría. En la práctica (incluso en los doctorados de excelencia) no se trata más que de un conglomerado de ideas, objetivos y metas sin conglomerante que los una y sin una dirección clara. De forma que se organiza una especie de magma donde el grupo no busca la persona que se está formando en investigación para que trabaje en un tema concreto de interés para el grupo. Al contrario, el futuro doctor se busca un tema y trata de encajarlo en alguna de las ideas, objetivos y metas del conglomerado. Tiene que ayudarle alguien, claro. Es decir, el doctorando tiene que buscar también a su director. Esto no pasa en todos los casos, por supuesto. Pero suele ser bastante corriente.

En general me parece que la investigación no está demasiado bien organizada en la universidad española (claro que hay otros países que están peor) y que, de siempre, ha sido una de sus asignaturas pendientes. Habría que darle unas cuantas vueltas y estudiarlo en profundidad pero, probablemente, parte de los males provengan de la falta de claridad en la separación entre docencia e investigación. No digo que deban ser cosas separadas pero pienso que deberían tener campos específicos y delimitados claramente. Se trata de un tema complejo pero que habría que estudiar más de lo que se ha hecho.

Respecto a tu caso desconozco casi todo. Si elegiste tú al director. Por qué lo elegiste. Si le interesa la tesis. Si tienes una cierta relación empática con él... Por lo que cuentas supongo que no y eso es importante. Hablas del departamento en lugar del programa de doctorado. Supongo que será porque el departamento es el que organiza el programa sin ayuda de ningún otro. En ese caso efectivamente tienes complicado cambiar de director. En fin, que la suerte te acompañe. Y, sobre todo, no lo dejes. En el proceso de realización de una tesis el doctorando siempre pasa por momentos complicados que suelen superarse.

Anónimo dijo...

Aprovecho para denunciar, que tal y como está la situación de desgobierno de esta España, en su faceta académica, (aunque nos daría igual para que lado mirar), las personas que hemos obtenido nuestra titulación de Arquitecto en el plan 96 y que deseemos acceder al programa de Doctorado, debemos realizar previamente el nuevo máster en Arquitectura, gracias a las grandes innovaciones del maravilloso Plan Bolonia. Porque la normativa sólo alberga la posibilidad de matricularse en el programa de Doctorado, si posees la titulación de máster. Normativa que es vergonzosa y avergonzante, cuando se trata de un Plan en proceso de implantación, del cual todavía no ha podido salir ningún título de "Grado" o " Máster", por la sencilla razón de que no ha dado tiempo; y cuando analizamos que la Institución de la Universidad Pública, lleva funcionando muchísimos años y emitiendo al medio titulados que no poseen, por razones obvias, tamaña denominación, por lo visto imprescindible, en sus titulaciones. El cual es mi caso, y mi desgracia, por el simple hecho ser recién titulada. Aunque al final tu suerte o desgracia como individuo se reduce a la fecha en que naciste.

Lástima que no se han acordado de que, a día de hoy, todos los que pululamos por la vida con nuestro estéril título no pertenecemos al plan Bolonia, y por tanto se nos están restando derechos y se nos está realizando un agravio comparativo, en cuanto a oportunidades formativas, con respecto a losfuturos, ni siquiera actuales, nuevos titulados.

Lástima que no me crea nada de toda esta pantomima, y no pueda dejar de pensar que se trata de una artimaña bien ideada para que pasemos, de nuevo, por el aro de las formaciones académicas, cumpliendo varias funciones simultáneas: entretener a la masa de titulados en divagaciones previas al doctorado con la espera de que el lógico devenir de la vida nos aparte del objetivo final, no contribuyendo a engrosar la masa de personal con este título académico y por tanto a devaluar su prestigio; rellenar, en conceptos de matrícula, las arcas de la Universidad; dispersar a la masa de titulados en una supuesta fase de máster, que amplía el periodo de requisitos para acceder al Doctorado, en la friolera de 2 años de tu vida, y con el sinsentido de que este periodo ni siquiera reportaría una formación añadida, sino que, a efectos prácticos, supondría repetir los dos últimos años de formación académica, en el plan inmediatamente anterior, y finalmente, retrasar y dificultar la obtención de dicho reconocimiento académico.

Yo personalmente no creo ni en las casualidades, ni en los despistes.

¿os habéis olvidado de todos nosotros,los no boloñeses? ¿cuánta prisa había en implantar la nueva norma en el programa de Doctorado?

Y lo mejor, como me dijo la encargada del programa de Doctorado de una Universidad Pública Española, cuando le solicité me explicara en qué situación nos quedábamos, las personas con mis mismas circunstancias:
"Lo siento, es que estáis en fase de extinción"

Y lo que le contesté: "Perdón,estaré en fase de extinción el día que me muera, y mi título conmigo".

Además de permitirse otros lujos, como consolarme diciendo "que hacer el máster no era para tanto, que dos años pasan rápido...". Si pudiera le anulaba sus ingresos públicos durante dos años, y luego le argumentaba con sus mismas brillantes ideas; quizá en ese caso, los dos años fueran otro periodo temporal einsteniano.

Simplemente, no nos pueden apartar, aparcar y dar de lado como si nunca hubiéramos existido.

Así que, Francisco Javier, ánimo y termina ese Doctorado por aquellos que lo tenemos 7 pisos por encima sin escalera... Al menos tú, no has tenido que lidiar con un cambio de Plan.

Así están las cosas...

Da pena este país, mucha...Y algo de asco también.

Lo estoy encajando por el lado humorístico, casi en su completa totalidad.

Un saludo,
Adri

Anónimo dijo...

Francisco Javier: Yo entregué mi tesis hace unos meses y, aunque confieso que no tuve ningún problema ni con mi director de tesis ni con su departamento, existen momentos de bajón que pueden hacerte zozobrar en el empeño. A mí eso me pasó en un momento en el que falleció un familiar muy próximo, y entonces decidí acabar la tesis de una vez por todas. Me sirvó un truco que puede parecer raro: me visualizaba mentalmente, por la mañana y antes de dormir (el cerebro es una verdadera maravilla) trabajando en la tesis y leyéndola con éxito, y me funcionó bastante bien. En cualquier caso es verdad lo que dice José: las tesis se acaban y son un gran ejercicio que mejora enormemente al individuo que consigue acabarla (excepto, quizás, en el plano económico, de momento). Saludos Javier M. fernández-Rico.

José Fariña dijo...

Adri: Tienes razón sobre la sirazón de los estudios de doctorado en este pais. Y, sobre todo, por la proliferación de planes absurdos cada uno peor que el anterior. Siento lo que te ha pasado aunque no lo entiendo muy bien porque todos los que tienen la suficiencia investigadora en el plan 96 pasan sin problemas al nuevo PIO (período de investigación organizado que sustituye al tiempo en el que antes se hacía la tesis) y pueden hacer la tesis sin problemas. En nuestro departamento, además, en unos días todavía se celebra el último examen de suficiencia para los alumnos que lo han ido dejando. Supongo que, probablemente te falte además del examen de suficiencia aprobar el trabajo de investigación de 12 créditos o algo más. De todas formas lo que hayas cursado se te convalida, y aunque tengas que hacer los créditos que te faltan al final tendrás un título de master (cosa que antes no ocurría). Creo que deberías intentar ver todas las posibilidades porque es una pena que no puedas continuar si te apetece hacerlo.

Manuel Carrero de Roa dijo...

Esta entrada tan lúcida –una más- me ha sugerido muchas reflexiones. La primera, la imposibilidad de llegar a entender, con los métodos y medios de que disponemos, el funcionamiento de unos organismos territoriales caracterizados por su enorme complejidad, como las aglomeraciones urbanas actuales. ¿Cómo comprender la lógica de la organización de estos espacios, cuando casi ni siquiera somos capaces de deslindarlos? En su interesantísima intervención durante la defensa de la tesis el pasado 30 de septiembre, el profesor Nel.lo puso en cuestión su propia existencia, de acuerdo con el principio “lo que no puede ser delimitado no existe” (en ese momento me recorrió un escalofrío, al pensar que quizá había dedicado varios años de investigación a algo inexistente). Por tanto, quizá deberíamos aceptar humildemente esta limitación de nuestro conocimiento y la imprevisibilidad de los sistemas territoriales como premisas de partida, y bajo esa óptica cuestionar constantemente todas nuestras metodologías de análisis, diagnóstico y proyecto que son, como sugiere el profesor Fariña, en muchas ocasiones un oficio de albañil o fontanero.

La segunda –y aunque pueda parecer obvia, creo que es necesario, aún a estas alturas, insistir en ello- es la necesidad imperiosa del enfoque multidisciplinar cuando se trata de abordar los problemas territoriales, como manera de intentar abarcar (en vano, ya lo intuimos) sus múltiples facetas y dimensiones, y entender las relaciones que se tejen entre sí. Y por último –otra obviedad, lo sé-, la urgencia de integrar a la gente, los territoriantes (Francesc Muñoz dixit) en cualquier intento de entender, y no digamos de proyectar, los organismos urbanos. Para evitar que, como señala Fariña, las personas sean apenas puntos, o literalmente desaparezcan de la fotografía aérea. Para conjurar nuestros miedos –en este caso, a equivocarnos en nuestro análisis-, que como el profesor Castells afirma, tienen su origen en la soledad, la soledad del investigador que redacta su tesis, o del planificador que se atreve a imaginar el futuro de un territorio sin contar con la ciudadanía que habita en él.

Las malas experiencias de Doctorado que aquí se han relatado denotan el desinterés general de la Universidad por la investigación. En ese sentido me considero muy afortunado, por la acogida que el Departamento de Geografía de la Universidad de Oviedo me dispensó -proviniendo de un área de conocimiento, la Arquitectura, aparentemente no demasiado vinculada-; la excelente tutoría de mi Director de Tesis D. Fermín Rodríguez y, finalmente, el propio Tribunal, cuyos comentarios y observaciones se convirtieron, bajo mi punto de vista, en una lección magistral. En muchas ocasiones estuve a punto de abandonar, y en esos momentos lo que más me animaba a seguir era un impulso bien simple: la curiosidad. Curiosidad por entender un poco mejor el paisaje que me rodea, por atisbar las claves de su organización, por abrir nuevos enfoques a la investigación. Y así en cada gráfico, cada tabla, cada mapa, disfrutar de los pequeños descubrimientos…

Muchas gracias, profesor Fariña; es un verdadero honor que mi tesis de doctorado haya sido mencionada con tanta generosidad en este blog.

Fernando Lucas dijo...

El asunto de la investigación en arquitectura tiene bastante recorrido. Supongo que todavía te acordarás cuando se presentaban como TESIS DOCTORALES algunos PROYECTOS DE ARQUITECTURA. Entiendo las peculiaridades de la investigación en este campo, sobre todo cuando nos alejamos de las áreas más "arquitectónicas". Pienso, por ejemplo, en construcción, instalaciones o estructuras. En concreto, la mayor parte de las LLAMADAS INVESTIGACIONES en los departamentos de proyectos son simples aleluyas. Cientos de juicios de valor acumulados uno tras otro sin la más mínima validez y posibilidad de refutación. Es verdad que el método científico sobre todo cuando se aplica a las ciencias sociales tiene muchísimos problemas. Pero eso es una cosa y otra muy diferente llamar investigación a muchas de las tesis de proyectos que consisten en elucubraciones calenturientas sin la más mínima base de racionalidad. Y eso cuando no se confunde con simples experimentaciones personales imposibles de reproducir, y que servirán para mejorar el conocimiento personal del "INVESTIGADOR" pero que no suponen ni un milímetro de avance en el conocimiento científico. Perdona el rebote pero acabo de asistir a la lectura de una tesis de esas características a la que, además, le han REGALADO la nota máxima y estoy algo quemado. Una vez desahogado, si lo crees conveniente puedes tirar el comentario a la papelera, no me voy a enfadar. Un abrazo, Fernando.

Antonio Folgado dijo...

Pepe: por lo que veo el caso de Asturias es muy parecido al de Galicia. Incluso recuerdo un proyecto que era algo así como "La ciudad de las rías" de Fernández-Albalat. Unha aperta.

José Fariña dijo...

Manuel: casi por completo de acuerdo en todo lo que expones. Es por eso que la pretensión de dibujar en un plano hasta con los mínimos detalles (por ejemplo los Master Plan de algunas New Towns británicas) lo que va a ser la ciudad o un territorio a ocho, diez, quince o ¡incluso! a veinte años es una insensatez y, además, un acto de soberbia impropio de un ser racional. Hay que empezar a sustituir los sistemas y herramientas de planeamiento en forma de documentos normativos por oficinas, organismos, grupos de trabajo que, en tiempo real y según las cambiantes condiciones de la realidad vayan tomando decisiones sobre la dirección a seguir. Por supuesto con muchas cautelas, participación no sólo de grupos representativos sino de la sociedad implicada, y consenso sobre las líneas rojas que nunca se deberían sobrepasar. Algo dijimos en el Libro Blanco de la sostenibilidad en el Planeamiento Urbanístico Español.

Fernando: lo hemos hablado más veces y lo que dices no creo que sea un desahogo. Es la constatación de que, efectivamente, habría que reformular la cuestión de la investigación en arquitectura. Se ha dicho muchas veces, se ha escrito, se han reunido comisiones pero, al final, "el cientifico alemán dejó las cosas igual que están" (¿recuerdas aquello que nos contaba Víctor D'Ors en clase?). El problema es el de las comparaciones. Pienso que una de las cosas que habría que hacer, como ocurre en otros países, es suprimir las notas en las tesis, quitar los "con honores", etc. Se pasa o no se pasa, y ya está. Luego hay sistemas (publicaciones, premios, etc) para distinguir aquellas que destaquen. Pero habría que hablar mucho del tema.

Antonio: ¡Es cierto! ¡La ciudad de las rías! ¡Qué invento! Habría que volver a retomar ese enfoque que se anticipó tanto a su tiempo. Unha aperta.

Anónimo dijo...

Hola jose

La Relación del concepto de casa con el patrimonio ha redescubierto el valor en el patio, de mil noches y una noche, y se beneficia de la realidad local y la especificidad de la entrada y el patio. Todos estos artículos habían sido colocados en el contexto del problema actual del medio ambiente y local para resolver cualquier uso de nuevos materiales para el conocimiento y el desarrollo de soluciones adaptadas a las necesidades del entorno evolutivo, social y functional .
Además del desarrollo de nuestro sentido popular atraves familirizar el lugar se devuelve a los residents la ensoñación permanente a través del vínculo con el pasado, la casa de los antecedentes, y luego transferir los componentes más importantes a la casa contemporánea para mirar a la naciente ciudad, el equilibrio de ingeniería y estética entre las plantas de la casa, como heredada del antiguo patio, y como una configuración estética está sujeta a los valores del medio ambiente. El equilibrio para que el concepto de la sistemática permete que el concepto social crece en las plantas de la casa también se cultiva en el exterior.


Convien citar tres cosas
Desde mi punto de vista
(Method of thinking , method of feeling ) y el espíritu del lugar "Genius loci"
Jose:
De acuerdo con lo que aparece en el comentario parece ser el sistema de estudio en los años ochenta, y las oportunidades de trabajo
Eran major que hoy.
Un saludo efectuoso
Sabah m. abid
Universidad de Babylon, Iraq

José Fariña dijo...

Sabah: tienes toda la razón. Pero es que, en realidad, los enfoques metodológicos para hacer un trabajo de investigación se pueden contar con los dedos de una mano y no creo que hay muchas posibilidades de innovación en este sentido. Respecto al tema de trabajo la España que tú conociste no tiene nada que ver con lo sucede hoy. Y en el campo de la arquitectura es aún peor.

Anónimo dijo...

Hola Fariña,
Efectivamente: los que tienen la suficiencia investigadora...Pero ¿y los que no la tienen?

A esos son a los que les da de lleno en sus posibilidades, el recién estrenado Plan de Bolonia.

Me gustaría saber a mi, a efectos prácticos, cuánto supone de homogeneización del espacio de educación superior Europeo, esta normativa Europea. Quiero decir...
¿estudiarán los arquitectos de Francia estructuras desde este año? ¿o en qué consiste realmente esta homogeneización?

Me da que nos la han coladado...Sobra decir que: OTRA VEZ. (Aunque en un nuevo terreno, claro.)

Viva España y sus españolitos listos, listos,listos... Pero que requetelistos.

Un saludo a todos,
Ánimo con la supervivencia.

Adri