domingo, 27 de octubre de 2013

Paisaje rural: imagen e identidad

De los tres enfoques clásicos del paisaje (geográfico, ecológico y perceptivo) siempre me ha preocupado la relación que se podía establecer entre ellos y el significado de cada uno según que el contexto fuera urbano, rural o de naturaleza. La sospecha es que estas tres formas de abordarlos tienen diferente peso, resultado de la importancia que se le otorga a algunas características esenciales que los definen. Su estudio escapa a las posibilidades del blog de forma que, en el artículo de hoy, y basándome en parte del trabajo fin de máster que le dirigí a una de mis alumnas, Teresa Eiroa, simplemente intentaremos aclarar, para el caso del paisaje rural de Millana (un pueblo español de la Baja Alcarria) las relaciones que se establecen entre dos de los elementos básicos que caracterizan el paisaje: imagen e identidad. El primero tiene que ver con la percepción del sitio que tienen "los otros", y el segundo con "la nuestra". Ambas están relacionadas pero, a efectos de explicar los procesos, es interesante analizarlas de forma separada. Por supuesto son importantes en cualquiera de los ámbitos, pero es en el rural, por su claridad, donde se pueden diferenciar de forma más didáctica.


Del trabajo de Teresa, excelente, voy a reproducir sólo aquellas partes que explican los resultados a los que se llega estudiando el mismo objeto paisajístico desde un enfoque más icónico y desde otro más identitario. Es decir, cómo el paisaje es capaz de crear imagen e identidad. El trabajo lleva por título: “Aspectos icónicos e identitarios en la caracterización del paisaje rural de Millana. Comarca de la Baja Alcarria”. Como siempre lo he adaptado al blog y no voy a entrecomillarlo ni colorear las partes que transcribo literalmente, pero sí que diferenciaré claramente cuando empieza su parte y cuando termina. Tampoco seguiré la forma de exposición de todo trabajo de investigación y suprimiré todas las citas, referencias y bibliografía. Asimismo he reorganizado los párrafos. Todas las imágenes, excepto las referenciadas, son del trabajo.


Aspectos icónicos e identitarios del paisaje rural de Millana
Autora: Teresa Eiroa Escalada

La metodología empleada para el desarrollo de esta investigación se basa en la comparación entre los elementos que caracterizan el paisaje de la comarca a escala general, con los elementos y cambios percibidos por la población local, con el fin de reflexionar sobre las posibilidades actuales de protección de los valores culturales. Para la descripción comarcal de las Alcarrias se partió de la delimitación y caracterización realizada en los Atlas del Paisaje de Castilla-La Mancha y de la Provincia de Guadalajara, y se sintetizaron los elementos críticos en fichas. De las descripciones anteriores se extrajeron los elementos configuradores principales del paisaje de esta comarca que sirvieron de variables de análisis. Posteriormente éstos se analizaron en la cartografía a escala local, y se identificaron los principales cambios producidos. Para este apartado se utilizó la cartografía oficial disponible, fotografías antiguas de los vecinos del lugar y fotografías actuales propias.

Millana es un pueblo de Guadalajara en España  mellado

En la segunda parte se realizó una investigación directa mediante encuestas, para recabar información sobre el paisaje percibido. Éstas se han realizado sobre una muestra de 30 personas (siendo la población del municipio de 152 habitantes en 2012) divididas en tres grupos de población:
  • Grupo 1: Residentes. Vecinos con arraigo en el pueblo, mayores de 50 años.
  • Grupo 2: Veraneantes. Personas no residentes, pero con arraigo en el pueblo, mayores de 35 años.
  • Grupo 3: Visitantes. Personas no residentes, sin arraigo en el pueblo ni conocimiento del mismo, de cualquier edad.
Por último, se contrastó lo reflejado por los residentes, veraneantes y visitantes con los aspectos objetivos analizados previamente.

Primera parte, el paisaje institucional

El Atlas de los Paisajes de Castilla-La Mancha es el resultado de una investigación realizada por las Universidades de Alcalá (UAH) y de Castilla-La Mancha (UCLM), financiada por la Consejería de Ordenación del Territorio y Vivienda. Desarrolla también los contenidos del Atlas de los Paisajes de España, publicado en 2004 por el Ministerio de Medio Ambiente, para el territorio de Castilla-La Mancha. Del estudio del Atlas de los Paisajes de Castilla-La Mancha se ha extraído para este trabajo la identificación de los elementos constitutivos del paisaje. La metodología que emplean sus autores está basada en el método de caracterización del Landscape Character Assessment y en las experiencias francesas más reconocidas. Dicho método de identificación y caracterización recoge los componentes principales de cada unidad paisajística así como sus reglas de evolución. La escala de análisis empleada para la selección de los elementos constitutivos del paisaje y su comprensión es la 1:200.000.

Fragmento del plano de unidades de paisaje del Atlas de CLM

Para el estudio concreto del término municipal de Millana se hizo una revisión de los diferentes componentes del paisaje en la zona de estudio, a una escala de mayor detalle, con el fin de servir de base y ayuda a la interpretación posterior de la información recogida en las encuestas. Dado que el paisaje es una expresión territorial, sujeta por tanto a su representación e interpretación cartográfica, para este apartado se recurrió al soporte cartográfico 1:25.000 y ortofotografías (PNOA 2006) del Instituto Geográfico Nacional, sobre el que se fueron identificando aquellos elementos que tienen presencia e interpretando sus relaciones jerárquicas principales, con la ayuda de fotografías realizadas en el trabajo de campo. Los elementos que se analizaron son aquellos que crean la estructura orgánica del paisaje en este caso, y configuran su imagen concreta y reconocible: geología, relieve, red hidrográfica, viario principal y secundario, parcelación, vegetación silvestre, cultivos, ganadería, núcleos urbanos y elementos singulares, y aspectos etnográficos. Por su relativa incidencia se optó por omitir el análisis de otros aspectos como la fauna.

Segunda parte, el paisaje percibido

La investigación directa se realizó en el municipio de Millana, mediante encuestas tipo cuestionario, realizadas por la autora de este trabajo entre los meses de junio de 2012 y junio de 2013, en visitas domiciliarias o reuniones en local municipal y bar del pueblo, para los encuestados de los grupos 1 y 2, tanto en días de diario como fines de semana. Las encuestas del grupo 3 se realizaron en visitas al efecto, o aprovechando invitaciones ocasionales de los vecinos.

Realización de las encuestas

La encuesta planteada se estructuró en tres partes:
  • Datos previos: página inicial de datos, común a todos los cuestionarios. Ha sido cumplimentada por la entrevistadora, y su contenido se archiva a efectos de confirmación de la información y otros.
  • Datos sobre el objetivo específico: diferente para cada grupo, compuesta de varias preguntas, y espacios para dibujar.
  • Test de pares de fotografías: 11 pares (impresas en un DIN A4 cada una), para mostrar preferencia (de cada par, una anterior a 1980 y otra reciente), lo más parecidas posible, representativas de diferentes temas relacionados con el paisaje.
Del contenido de las encuestas, se filtraron los componentes relacionados con el paisaje que aparecen en cada una, bien en las descripciones, bien en los dibujos. Además de los elementos configuradores analizados en la primera parte, se han añadido aquellos que aparecen mencionados por varios de los encuestados y que no aparecían antes.

Resultados de las encuestas

Para el grupo 1, Residentes, los aspectos que más peso tienen son aquellos estrechamente ligados a la actividad agropecuaria que sustenta la vida rural tradicional: red hidrológica, parcelación, vegetación silvestre y cultivos, y en menor medida el viario. El relieve y el núcleo urbano no son identificados como algo especial, sino más bien como el soporte de sus actividades agrícolas o vitales. La revisión de los dibujos realizados por este grupo muestra variedad en los temas, pero la mayoría refleja elementos concretos, a escala cercana, relacionados con la vida diaria.

Resultados de las encuestas para los tres grupos
 Señalando en la imagen se puede ver más grande

En el grupo Veraneantes se puede reconocer una mayor dispersión de resultados. Se combina el hecho de haber vivido o pasado los veranos de su infancia en el pueblo, lo que les asimila al grupo anterior, con el de estar acostumbrados a un modo de vida más urbano, lo que lo que permite una mirada "desde fuera". La revisión de los dibujos realizados muestra también variedad: desde las percepciones generales, hasta una escala de mayor detalle que pone de relieve las cuestiones concretas que les interesan. En lo que se refiere tercer grupo, Visitantes, los rasgos que identifican como característicos coinciden en gran medida con los rasgos considerados en los estudios institucionales (para el Atlas de los Paisajes de Castilla-La Mancha, también se realizaron encuestas). Las variables de más peso son el relieve y los cultivos, seguidos de los asociados al propio núcleo urbano y, en menor medida, la vegetación natural y elementos singulares como la ermita de la Fuensanta. La revisión de los dibujos realizados, muestra una gran coincidencia tanto en la visión de conjunto del paisaje, como de los elementos destacados del pueblo (iglesia románica de de Santiago).

Ermita de la Fuensanta  mellado

Habría que mencionar otros temas. Así, los aspectos geológicos sólo aparecen en el grupo Veraneantes, por encuestados con un nivel de estudios medio-alto, y en relación con el color y la composición del suelo. Los aspectos climáticos se detectan en las descripciones de los Residentes, en relación casi siempre con la agricultura y la disminución de nieves y lluvias. Y en los Visitantes, por la presencia del cielo en el paisaje, y más concretamente el color y las nubes (sobre todo en los dibujos). Los aspectos festivos aparecen sólo reflejados por los Residentes, especialmente la Romería de la Fuensanta, las procesiones para pedir lluvia y el concurso de arados por San Isidro. Resulta curioso que el grupo de Veraneantes casi ni los mencione.

Resultados de la comparación de pares fotográficos

En cuanto a la comparación de pares de fotografías, no ha sido posible disponer de fotografías antiguas representativas de todos los aspectos anteriormente estudiados. Dado que la fuente principal de la que se han tomado las fotografías antiguas es una publicación local que recogió en su día gran número de fotos pertenecientes a los vecinos, puede considerarse que este hecho es representativo de que la percepción consciente del paisaje por parte de la población local es algo relativamente reciente, en aquellos lugares que no son de especial pintoresquismo. Son escasas, comparativamente, las fotos en las que aparecen los componentes del paisaje, incluso como fondos de escena.

Resultados de la comparación de fotos
 Señalando en la imagen se puede ver más grande

Para el grupo de Residentes se puede reconocer una clara preferencia por las fotografías actuales en todo aquello que tiene relación con el entorno construido. Mencionan claramente el mal estado de las edificaciones y calles, sin luz ni agua corriente, etc. En cambio, las opiniones prácticamente se igualan en el caso de las fotografías relacionadas con el laboreo y los cultivos. Las razones que dan en este caso a favor de las fotografías antiguas están relacionadas con las tareas cooperativas, con un modo de vida que juzgan más sano, con una mayor diversidad de cultivos, y también con su juventud y con el reconocimiento de las personas que salen en las fotografías. En cambio, aquellos que prefieren las modernas, reconocen la dureza de aquel tipo de vida.

Vecinos de Millana  guplazamayor

En el grupo de Veraneantes las opiniones están más repartidas, destacando únicamente la fotografía reciente de la Calle Real, que antiguamente estaba muy estropeada, y la clara preferencia por las fotografías relacionadas con el laboreo y los cultivos. En este caso eligen las fotografías antiguas dado que muchos las asocian con momentos de vacaciones o juegos, incorporando un cierto componente de nostalgia. En cuanto a los Visitantes se decantan por las fotografías actuales, aunque con distintos grados. Con la excepción de la fotografía antigua de la Iglesia de Santiago que prefieren por los árboles hoy eliminados para dar mayor visibilidad al monumento, y por el grupo de gente que le da un cierto aire pintoresco.

Conclusiones

Como ya se ha señalado, una vez analizadas las descripciones de los Atlas de Castilla-La Mancha y de la Provincia de Guadalajara, y estudiado el entorno próximo del municipio de Millana sobre base cartográfica, trabajo de campo y fotografías realizadas en diferentes estaciones, se identificaron aquellos aspectos icónicos característicos de este paisaje. Al contrastar estos rasgos con la percepción del paisaje que tienen distintos grupos de población, recogida en una serie de encuestas y valoración de imágenes, se pueden sacar algunas conclusiones. Respecto de los encuestados que no tienen una vinculación con el lugar, y lo visitan en muchos casos por primera vez, su imagen del paisaje coincide bastante con las descripciones institucionales que se pueden obtener de Atlas de paisaje y estudios similares. Esta imagen es de carácter global, al percibir los componentes del paisaje de manera integrada. Los elementos que más peso tienen son: la topografía, los cultivos y el núcleo urbano.

Dibujos de los visitantes

En cambio, los encuestados que son residentes en el municipio, y que forman parte de una generación que ha vivido y trabajado en el pueblo, tienen una imagen muy diferente. Su paisaje es, en realidad, una percepción fragmentada y rica en significados del territorio que soporta su actividad. Este mosaico de imágenes parece componerse de elementos asociados a vivencias, percibidos en una escala de detalle, pero que coinciden con las percibidas por otros vecinos. Así, en las encuestas realizadas a este grupo, aparecen algunos elementos nuevos relativos al territorio, que no estaban contemplados como principales en la descripción objetiva previa, tales como las fiestas o el clima. Los que parecen de mayor importancia son aquellos más relacionados con su manera de vivir: cultivos, vegetación silvestre, red hidrográfica y parcelas, siendo el relieve simplemente el soporte de todo ello. El grupo que hemos llamado veraneantes tienen aspectos en común con los otros dos. Su percepción del paisaje está teñida de una cierta nostalgia. Son muy conscientes de la pérdida de muchos detalles asociados al antiguo modo de vida, lo que el grupo de residentes no muestra de forma tan clara.

Dibujos de los residentes

A partir de lo anterior se puede concluir que los aspectos identitarios del paisaje, que tienen que ver con una lectura simbólica y más fragmentada del territorio por parte de sus habitantes, no se recogen en los Atlas desarrollados como base para la protección de estos paisajes, lo que significa una pérdida relacionada con los elementos identitarios. Sin embargo, estos documentos sí son una base eficaz para la protección del paisaje en sus rasgos icónicos, tal como es percibido por los visitantes. Son también un elemento básico sobre el que plantear nuevas formas de registro documental de los aspectos identitarios, con vinculación concreta al territorio.

© Teresa Eiroa


El trabajo contiene muchas más cosas que no he transcrito, ya que hoy el tema es la relación entre dos grupos de elementos, los de imagen y los identitarios, que suelen asociarse al valor de un paisaje. Estos dos elementos aparecen en todos los tipos de paisajes. Particularmente los urbanos los hemos estudiado, sin explicitarlo como hoy, en varios lugares del blog. Así, la imagen cristalizada en iconos arquitectónicos, o la identidad relacionada con los espacios de proximidad más domésticos que facilitan la creación de redes sociales. Pero como puede verse en el análisis anterior esto pasa también de forma mucho más clara en otros paisajes como son los rurales. El problema para la determinación de los elementos relevantes, tanto para la imagen como para la identidad es que, para los residentes, ambos se mezclan ya que la identidad no sólo se sustenta con espacios de proximidad sino también con lo que se refleja en cómo se ve desde afuera. Es decir, la identidad no sólo se crea por el establecimiento de relaciones entre los miembros de un grupo ligado a un espacio concreto, sino también por la conciencia de cómo lo ven las personas ajenas al grupo.

Paisaje de la Baja Alcarria en Millana

Esto significa, por supuesto, que existen varios niveles de identidad y no resulta sencillo diferenciarlos diseccionándolos como si unos no tuvieran nada que ver con los otros ya que están fuertemente imbricados entre sí. Lo que claramente se manifiesta en el trabajo de Teresa es que los estudios tradicionales de paisaje basados en la determinación de unidades de paisaje globales son insuficientes para llegar a los ámbitos identitarios más locales. Esto ya se detectaba en otros artículos del blog relacionados con el paisaje rural, particularmente en el titulado “Paisaje, lugar e identidad”, de Esther Prada. Por supuesto estos estudios globales son referencias imprescindibles para poder encuadrar de forma adecuada los objetos de estudio pero, probablemente, no contengan los elementos necesarios para poder abordar una intervención en el territorio. Se trata de análisis básicos e imprescindibles pero que ayudan poco a la hora plantear la protección, el cambio o la regeneración de un lugar concreto desde el paisaje.

El pueblo y su entorno

Necesitamos nuevos métodos que nos permitan acercarnos a la consideración local del paisaje intentando detectar aquellos elementos que en una visión 1:200.000 desaparecen, pero que tienen una importancia manifiesta precisamente para aquellos que no van a ese territorio en visita turística buscando un pintoresquismo que no encuentran en las ciudades. El paisaje cultural como imagen tiene poca razón de ser, excepto para su uso turístico (y para el marketing, claro). Y en momentos en que vamos a tener que ir pensando en alternativas a un turismo basado en el transporte masivo, el estudio de estos paisajes culturales tendrá que volverse local, porque a quienes de verdad importa su mantenimiento es a aquellos que tienen sus recuerdos anclados en ellos. Estamos necesitados de técnicas como las que ha utilizado Teresa, junto con otras que se están ensayando, tales como los SIG participativos, que permitan la colaboración imprescindible de los residentes. Esta otra visión del paisaje más doméstica, y relacionada con elementos identitarios de ámbitos locales más pequeños, es el complemento perfecto de otras formas de acercarse al mismo más globales que tienen que ver con la imagen y el carácter icónico del territorio.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Estaba esperando este artículo "como agua de mayo" ;) Tengo que volver a releerlo para "que posen" algunas cosas, porque tiene su complejidad... ¡Gracias! Judit.

José Fariña dijo...

Judit: espero que te sirva porque noto que te quedaste un poco desanimada el otro día. Ya ves que se pueden hacer las cosas bien y, además, no es tan complicado. Ánimo, seguro que lo consigues.

Isabel dijo...

¡Qué trabajo más bonito! Felicidades a la autora. Cuando has pasado tu infancia en un pueblo rural -el mío era ganadero- te das cuenta de lo que pierdes cuando te vas. Luego no vuelves, claro, porque la vida en el campo es mucho más dura. Pero notas que algo se ha perdido. La palabra que usa la autora en ocasiones al referirse a los veraneantes, nostalgia, lo define claramente. Es verdad que nadie considera como valiosos todos estos recuerdos y es dificil defender que se mantengan algunas cosas. Un tema muy complicado que, como se dice en el primer comentario requiere que reposen algunas ideas.

David de la Torre dijo...

Este blog merece un premio. Cuando se están planteando tantos temas insustanciales resulta que se habla ¡de identidad! Si ya el artículo de Halbwachs era fantástico -el traer otra vez este autor al primer plano implica tener las cosas bastante claras- ahora se aborda desde la práctica concreta de un paisaje rural. Incluso con alumnos que trabajan estas cosas. Comprendo las dificultades de lectura de un blog como este pero ello lo hace más atractivo. Discutiría algunas de las cosas que se dicen hoy tales como la relación entre imagen e identidad, sobre todo en la importancia que tiene aquella para la creación de ésta, y como van cambiando a lo largo del tiempo -la identidad no es más que un proceso-, pero el valor que le veo es que me haga pensar en estas cosas en lugar de las tonterías que se pueden leer en la prensa y en otros blogs y revistas digitales. Además está magníficamente escrito. Y gratis...

José Fariña dijo...

David: gracias por tus elogios. Efectivamente no queda claro en el artículo cómo se forma la identidad. Tampoco lo pretendía. Sería un tema interesante para otra ocasión. Respecto a la identidad como proceso, algo hace Teresa cuando parte del trabajo de campo consiste en hacer comparaciones entre los elementos que se destacaban antes y ahora. La verdad es que un poco de refilón porque ella quería, sobre todo, reflejar la situación actual. A ver si alguno de mis alumnos se anima porque tu comentario abre un buen campo en el que trabajar.

Respecto a las posibilidades de Internet para la educación, en algunas de las respuestas a comentarios (son ya cerca de mil ochocientos y he perdido la cuenta de qué van) anteriores ya anticipé que tengo una teoría sobre el tema que escribiré algún día. Me encanta que gente como tú no sólo lea el blog, sino también haga comentarios tan pertinentes.

Antonio Folgado dijo...

Hoxe non son o primeiro, pero non importa. Ya comenté otras veces sobre el asombro que me producen tus alumnos y alumnas. En alguna conversación que hemos tenido recientemente me hablabas de tu desánimo por el hecho de que una buena parte de ellos han tenido que irse del país y comparabas este éxodo intelectual al que tuvo lugar debido a la guerra civil. Aunque, como te dije, pienso que de momento no son comparables, sobre todo porque todos dicen que quieren volver, la verdad es que es una pena lo que está pasando. Los que como tú y yo somos ya de una determinada edad no podemos de dejar de pensar que son ellos los que van a comandar este país, y no el tonto de Montoro, en unos años. Y que si los mejores se van, mal va a ir la cosa con otro montón de Montoros en puestos de decisión. Últimamente te veo muy local, me alegra que vuelvas al redil. Unha aperta.

Eduardo dijo...

Fariña: el mundo rural HA MUERTO mal que nos pese. Esos nostálgicos intentos de recobrar un paisaje que no volverá nunca no creo que tengan mucho significado. Bueno, igual vuelve, pero no de la misma manera. Me parece que los paisajes deben corresponder a los tiempos en los que se vive y, como mucho, dejar algo como recuerdo de los que han vivido antes. Pero nada más. No entiendo ni nuca he entendido el paisaje culturla como conservación. Si, algún elemento de patrimonio histórico. Si, alguna costumbre. Si, algunos aperos de labranza de los que antes se usaban y que ya nadie usa. Si, alguna fuente o algún árbol relacionados con cosas concretas. Lo demás...

Anónimo dijo...

Quizás lo que verdaderamente otorga identidad al paisaje son las pequeñas marcas que se pueden encontrar en él, y no lo que ansían algunos "dirigentes" regionales o locales: que en cada pueblo o ciudad exista un gran hito que sustituya todo lo demás. Y si no lo hay se crea. Y si es posible gigante, llamativo y caro, que llene el ego del vulgo. Un abrazo. Javier M. Fernández-Rico.

José López Cruz dijo...

Estoy de acuerdo con Eduardo y no entiendo el tema del paisaje y su conservación. Si la imagen de un paisaje, según Fariña, no tiene más razón de ser que el turismo, lo que es la identidad no tiene ninguna. Es más no tengo nada claro que es eso de la identidad de un paisaje, sobre todo si la desposeemos de la imagen. La verdad es que tampoco entiendo lo de la identidad colectiva. He llegado tarde al blog y estoy leyendo post antiguos, pero por más vueltas que le doy al de Halbwachs no acabo de verlo. Le pediría humildemente al autor del blog que me explicara, de forma sencilla, que es, en realidad, eso de la identidad colectiva que, supongo que será la base para entender esto de la identidad del paisaje, que supongo será la identidad de los habitantes de ese paisaje.

David de la Torre dijo...

Superlopez: mira, es muy sencillo. Según el diccionario de la RAE en la acepción que más se aproxima la identidad es el "conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás". Y esto lo puedes aplicar, tanto a un individuo como a una colectividad. Respecto a lo que te refieres de Halbwachs me parece que te has equivocado. Halbwachs no habla de "identidad colectiva" sino de "memoria colectiva", o de "marcos sociales de la memoria", no es lo mismo.

José Fariña dijo...

Antonio: O que importa é que esteas. Ser o primeiro, o segundo, o terceiro... ja ja Non diciamos hai anos que a competitividade era a morte da solidariedade? Penso que Montoro non é tan parvo como parece, aínda que si é un pouco exhibicionista. Sigo pensando lo mismo que cuando lo hablamos: esta sangría intelectual el país la va a pagar cara. No es que cada vez me veas más local, es que no queda otra. Lo que se nos viene encima hay que afrontarlo y no veo muchas más opciones. Unha aperta.

Maria Cifuentes Ochoa dijo...

Enhorabuena a la autora, Teresa, y gracias a José por publicar el resumen del trabajo. Me da mucho gusto leer sobre estos temas artículos con metodologías asequibles. Lo pondré como material de apoyo a nuestros alumnos de Ciudad y Medio, a quienes se les suele atragantar el análisis del paisaje —quizás por carencias nuestras—. Saludos,
María Cifuentes

Fernando Lacieno dijo...

Acabo de volver del pueblo. Ya puedes imaginar dado el día que es que he ido al cementerio. El reencuentro con tantas cosas de mi infancia me han vuelto nostálgico. Pero cuando he leído el artículo y me he vuelto a encontrar con la palabra nostalgia en el trabajo de tu alumna me he rebelado un poco ¿justifican unos recuerdos de niñez o juventud en el pueblo una necesidad de conservación de determinados lugares, edificios o costumbres? ¿no estamos trastocandolo todo? Me acuerdo que cuando nos contabas la justificación de la protección del patrimonio cultural siempre hablabas de una justificación social. Y recuerdo perfectamente la frase: si TODA la sociedad quiere conservar que lo pague TODA la sociedad. Después de los años entiendo un poco la necesidad de conservar la imagen para hacer comprensible la historia e incluso como recurso turistico, pero sigo sin comprender todo lo que se refiere a la identidad.

David de la Torre dijo...

Vamos a ver, Fernando. El término "identidad" se puede aplicar a muchos ámbitos distintos. Desde el individual -identidad individual- hasta un país o un continente -Europa, América-. Normalmente se trata de grupos humanos que comparten cosas. Entre las cosas que comparten está la historia y el territorio. De forma que se forma una amalgama entre vivencias individuales, colectivas, historia y territorio. Esta amalgama es lo que crea sensación de grupo, de gente que de alguna manera de diferencia de otra. Y es lo que permite tener proyectos comunes, ayudarse, etc. Si se pierde la historia común heredada, si se desvanecen los elementos fijos como son los territoriales, poco a poco, segun Halbwachs y otros, se pierden los marcos de la memoria, se diluyen los lazos que mantienen al grupo y termina por deshacerse como un azucarillo en una taza de café. Por eso es bueno mantener determinadas referencias que aglutinan los grupos. Lo que pasa es que no hay que mantenerlo todo. Para una familia puede ser importante mantener la casa "de toda la vida" que se ha ido heredando de generación en generación. Pero esa misma casa puede no significar nada para la cultura gallega y para mantener vivo el grupo "gallegos". Cuanto más amplio es el ámbito más predominan las imágenes comunes, y cuando más pequeño más importancia van teniendo los elementos menos simbólicos y más reales.

No sé que pensará Fariña del "articulo" que me he marcado pero, la verdad, escribir esta contestación también me ha servido para aclararme un poco aunque es un tema que me interesa y llevo tiempo dedicándole "tiempo". Prometo no escribir ya más para no monopolizar los comentario.

José Fariña dijo...

David: has conseguido explicar de una forma muy sencilla (¡y en un único párrafo|) uno de los temas más complejos que he abordado en el blog. En general estoy de acuerdo con lo que dices, aunque probablemente habría que dedicar un libro entero a matizar cosas. Respecto a no monopolizar los comentarios ¡comenta lo que quieras! Estoy encantado de que lo hagas.

José César dijo...

Es suerte que alguien no solo difunda el trabajo de sus alumnos sino que también los comente y destaque su interés en abierto para todo el mundo. Agradecido desde Colombia.

Anónimo dijo...

David: En general, estoy muy de acuerdo con tu comentario, aunque hay algo que creo que habría que matizar, como bien dice Fariña: "Cuanto más amplio es el ámbito más predominan las imágenes comunes, y cuando más pequeño más importancia van teniendo los elementos menos simbólicos y más reales. " Esto no lo tengo tan claro, puesto que lo simbólico me parece fundamental tanto a pequeña como a gran escala, y lo real también, aunque quede muy difuminado a gran escala. Además, una cosa, quizás, es la identidad real de un pueblo o sociedad y otra la que interesa que tenga ese grupo, debido a distintos intereses creados. Puede que diga esto porque no tengo nada claro lo que significa ser madrileño (que es lo que soy), debido, posiblemente, a que en mi ciudad no exista una "Sagrada Familia" sino una "Almudena". Tema extremadamente denso e importante. Un abrazo. Javier M. Fernández-Rico

observer dijo...

Sonará un poco retórico y petulante, pero el problema de la identidad se entiende mucho mejor abordándolo desde su origen metafísico: se trata de un concepto fundamental en la historia de la filosofía, y me temo que en el último siglo (sobre todo gracias a Hegel) ha quedado eclipsado por el problema de la Diferencia. Hay muchas cuestiones que caracterizan la identidad, pero fundamentalmente tienen que ver con Unidad, Límite, autonomía y por supuesto diferencia: no puede haber "gallegos" si no hay "no gallegos". Personalmente creo que el quiz de esta cuestión a nivel territorio tiene que ver sobre todo con la memoria. La identidad es efecto del recuerdo, casi diría que la inmanencia de la memoria es la identidad.
En cualquier caso, lo que más problemático me resulta de todo lo expuesto es la palabra "paisaje", irradiado de una serie de connotaciones psicologistas y sociologistas muy poco operativas, pues su administración corresponde en exclusividad a los habitantes, que no necesitan a ningún paisajista que tenga que decidir dónde empieza o termina lo legítimiamente identitario. "Paisaje", como concepto, es una perversión de "Territorio", mucho más acrisolado porque incluye la dimensión infrastructural. La idea escópica del paisaje como "objeto de contemplación y reflexión" empobrece su verdadera potencia fabril, productiva, procesual. El paisajismo subjetivista es una disciplina estéril, por más que el reciente "giro participativo", vía cartografías de Guattari, quiera situarlo en el epicentro de la gestión del territorio.
En resumidas cuentas: lo único socialmente relevante del estudio de la identidad de un paisaje es aclarar los parámetros objetivos de protectorado legisativo. Es decir "qué merece ser conservado", y "qué merece ser reconvertido o transformado". Y esa determinación es paralela a la de la monumentalidad contemporánea. Creo que el subtexto de este estudio, la pregunta para la que busca respuesta, es qué criterios utilizar para monumentalizar un paisaje... un pregunta muy compleja, habida cuenta de que la idea de monumentalidad (memoria objetualizada) que se maneja habitualmente es demasiado simplista. En cualquier caso, una lectura interesantísima. Un saludo!!!