miércoles, 3 de enero de 2018

Zaragoza, Infraestructura Verde

El pasado mes de noviembre, en el Congreso Europeo de Infraestructura Verde Urbana celebrado en Budapest (EUGIC 2017), ha sido premiado el Plan de Infraestructura Verde de Zaragoza. Querría destacar en el artículo de hoy algunos elementos interesantes del mismo. No sólo porque, de momento, no existen demasiados ejemplos, sino debido a que desde el principio me vi implicado en el Encuentro internacional celebrado en el 2016 en esa ciudad, y titulado Caminando hacia la Infraestructura Verde. Presente y futuro, como preparación del Plan. Y, además, porque una de mis doctorandas (ya doctora) es uno de los miembros del equipo ATALAYA que lo está elaborado. La propuesta fue presentada por Monserrat Hernández en nombre del Ayuntamiento de Zaragoza con el titulo de Green Infrastructure for Zaragoza.

EUGIC 2017 El premio otorgado  atalaya

El Plan Director de Infraestructura Verde de Zaragoza ya ha superado un completo proceso de participación conducido por el equipo ARC de Mediación Ambiental. Forma parte del programa europeo LIFE Zaragoza Natural que engloba otras muchas actividades, tales como "Otoño en el Galacho", o incluso concursos como el de fotografía denominado "Zaragoza Natural”. Asimismo considera otras propuestas que, en torno al tema de la naturaleza, desarrolla el Ayuntamiento, como visitas guiadas o programas educativos. Habría que mencionar otro proyecto, LIFE Huerta Km 0 (que terminó en diciembre del año pasado), muy relacionado con el tema. También ha ayudado bastante al recoger y centralizar muchos materiales que, de otra forma, estarían dispersos y, en algunos casos, serían de difícil acceso, la existencia de un centro de documentación del Agua y Medio Ambiente.

EUGIC 2017 Los trabajos ganadores
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Pero ¿qué entiende el Plan por Infraestructura Verde? Según la memoria, y después de haber analizado diferentes propuestas tanto de la UE como de otras ciudades y expertos, se opta por el siguiente enfoque: “La infraestructura verde es la red interconectada de espacios urbanos y naturales con conexiones ecológicas y funcionales, diseñada y gestionada para proporcionar un amplio abanico de servicios ecosistémicos y proteger la biodiversidad, tanto del medio natural, como de los asentamientos rurales y urbanos”. Pudiera parecer excesivo plantear un Plan de Infraestructura Verde con la ambición de recoger espacios rurales y naturales, además de vegetación de todo tipo, exclusivamente circunscrito a los límites de un municipio. Pero es que las características del término municipal de Zaragoza son un tanto especiales.

Folleto de difusión del plan  folleto 
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Y lo son por varias razonas. En primer lugar, por su dimensión. Es un término municipal muy grande. Para hacernos una idea, frente a uno medio como el de Getafe que abarca unos 80 km2, o a uno pequeño como A Coruña con 40 km2, el de Zaragoza cuenta con cerca de 980 km2. Incluso si lo comparamos con Barcelona que supera escasamente los 100 km2, o Vitoria-Gasteiz que no llega a 280 km2. Y si tomamos como referencia el caso de Madrid, que todos sabemos que en un momento histórico determinado se amplió artificialmente añadiendo una serie de municipios limítrofes como Vallecas, Carabanchel, Aravaca o El Pardo, y que apenas supera los 600 km2, podemos darnos una idea de las dimensiones enormes de un término municipal que, por su tamaño, es el noveno de España.

Municipios con mayor superficie de la provincia  defortunatus

Pero también es especial por la naturaleza que contiene. No sólo porque a lo largo de su ámbito discurra uno de los ríos más importantes de la Península Ibérica, el Ebro, además del Gállego y el Huerva (incluso el Canal de Aragón), sino porque cuenta con espacios naturales extraordinarios como la Reserva Natural de los Sotos y Galachos del Ebro que también es Lugar de Interés Comunitario y Zona de Reserva de Aves. Pero, además, existen muchos otros lugares de interés natural, incluso muy cercanos o en el propio casco urbano, como La Huerta de las Fuentes a la que he dedicado otro artículo en el blog en el año 2009. Algunos, como el que acabo de mencionar, sometidos a fuertes tensiones urbanísticas. Una vez vista la importancia del medio natural y las características especiales del territorio, ya estamos en condiciones de analizar el plan de forma algo más contextualizada.

El Ebro como punto focal  globosvientozero

En primer lugar, el título. Con muy buen criterio se denomina Plan Director de Infraestructura Verde. Y es que en el caso de Zaragoza, como pasa en otras grandes ciudades, existen una multitud de planes que abarcan variados aspectos de la realidad municipal y que, en muchos casos, se producen sin apenas contacto unos con otros. Un Plan Director, y este parece que lo intenta, pretende precisamente asumir la labor de coordinar entre sí, en torno a un tema, todas estas iniciativas. Para hacernos una idea, en la memoria del plan se mencionan: hasta doce instrumentos de planificación urbanística (desde el PGOU del 2007 hasta la EDUSI de hace un par de años); dos planes de movilidad; tres de energía y clima; dos de servicios sociales; y cinco de medio ambiente (como la Agenda Local 21 del 2000 o el Plan Especial de la Estepa Sur del 2014). En total, veinticuatro planes. Es obvio que se necesita algún director de orquesta. Un plan de Infraestructura Verde puede cumplir esta función. Pero, para poder serlo necesita apoyo popular y legal. Veremos si es capaz de conseguirlos.

Matriz azul, verde y ciudad  Zaragoza  folleto 
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Otro tema importante es cómo se estructura. Conceptualmente el plan está organizado en tres partes: la matriz azul, la matriz verde, y ciudad y zonas verdes urbanas. A pesar de no ser un municipio costero la llamada “matriz azul” tiene una gran importancia, y no sólo por los ríos a los que ya me he referido, sino también por los humedales del aluvial del Ebro, balsas, lagunas, y por la red natural de drenaje. Además, y esto es específico, por elementos antrópicos relacionados con el agua como el Canal Imperial de Aragón ya mencionado al comienzo del artículo, el sistema de riegos o la red de acequias (entre otras, de Urdán, Camarera, Rabal o Almozara). Es evidente que abordar la cuestión de esta matriz supera ampliamente tanto los límites municipales como las posibilidades del plan. Los ámbitos de cuencas y subcuencas hay que plantearlo desde otras bases. Así se reconoce en la propia memoria del plan, aunque en este apartado se destacan también algunos aspectos críticos.

Canal Imperial de Aragón en Pinares de Venecia  sergio

Por ejemplo, en el análisis de la red hidrográfica se han detectado numerosos problemas derivados de la alta actividad antrópica del territorio. Así, “la interrupción de los corredores fluviales del Ebro el Gállego y la Huerva, con especial incidencia en las conexiones este-oeste”. También destaca el papel de sotos y riberas ya que “estabilizan el suelo, limitan la erosión, guarecen especies beneficiosas para el sistema e impiden el recalentamiento del agua”. En cuanto a las masas de agua superficiales: “El estado actual de las balsas de agua y otros humedales en el sector occidental de Zaragoza es de regresión y pérdida de superficie, con una evolución decreciente de su número. Se contabilizan cincuenta en la cartografía de 1974 y tan sólo cuatro en la de 1998”. Se estudian también la red de riego de una gran tradición y el drenaje y saneamiento urbano.

Balsa Torre Chocolatero  memoriaplan

Respecto a la matriz verde se entiende constituida básicamente por tres elementos: los montes del Ayuntamiento, las masas forestales tanto naturales como de repoblación, y la estepa. Reviste especial importancia la estepa ya que ocupa las dos terceras partes del término municipal. Según la memoria del plan, “es un tipo de formación vegetal que domina grandes zonas de la Depresión del Ebro, constituyendo un estado subclímax producto de unas duras condiciones físicas del sustrato y el clima, así como de alteraciones históricas humanas que produjeron procesos intensos de deforestación. Constituye un paisaje de gran singularidad. Está formado por superficies prácticamente desarboladas, con vegetación rala, con predominio de matorrales, matas y pastizales xerofíticos, intercalados con cultivos agrícolas de secano”. Se trata de un sistema muy vulnerable y de difícil regeneración, y que, además, está sometido a importantes agresiones que van desde el uso militar hasta parques eólicos.

Paisaje de estepa desde la Plana de María  memoriaplan

El tercer elemento está constituido por la propia ciudad y las zonas verdes urbanas. En un plan de infraestructura verde municipal debería ser el objeto principal del mismo, pero en el caso de Zaragoza ya vemos que, dada la extensión de su término y la importancia del medio natural existente, habría que considerarlo a un nivel parecido al de los otros dos. En la memoria se acompaña una relación de las zonas verdes urbanas que ocupan un total de cerca de quinientas hectáreas, aunque la mayor parte se encuentra en el área exterior y en la periferia. Las situadas en las riberas de los ríos y del Canal Imperial se analizan conjuntamente con el resto de elementos de la llamada “matriz azul”, y las de los Pinares de Torrero y Venecia con las masas de monte arbolado. En general, “presentan en muchos casos características similares. Predominan las grandes superficies de pradera de césped ornamental, regadas mediante sistemas automáticos de aspersión, que utilizan mayoritariamente agua potable”.

Gran superficie de pradera, Parque Tío Jorge  memoriaplan

Asimismo se plantea el problema de la dificultad de conexión entre las zonas verdes urbanas debido a la densidad de la trama urbana y a la falta de espacio para el arbolado. También se concluye que algunas superficies, como las del tranvía, únicamente aportan un valor estético sin posibilidad de ejercer una función conectora. Sin embargo, sí que se han desarrollado algunos proyectos que la potencian tales como el corredor verde Oliver-Valdefierro. También los anillos verdes Norte y Sur en lo que se refiere a la conectividad para el desplazamiento de personas. En general, se entiende que estos espacios verdes urbanos deberían aportar no sólo valores socioculturales sino también ecológicos tales como naturalidad, biodiversidad, complejidad y conectividad. A los lectores del blog les sonará bastante, ya que es lo que vengo repitiendo como un mantra desde hace bastantes años: las zonas verdes urbanas deberían ser algo más que un equipamiento más o menos complejo y añadir valores ecológicos.

Las zonas verdes pueden ser algo más que una cespedera  zaragozaciudad

Y respecto a la Infraestructura Verde en el sistema urbano se entiende compuesta por: parques y jardines, plazas, calles, solares vacíos, descampados y espacios de transición. Puede parecer raro que se incluyan los descampados o los solares vacíos pero también es algo que vengo reivindicando desde hace bastante tiempo: su consideración como parte importante de la red de espacios libres urbanos. Por tanto, no podría estar más de acuerdo con este planteamiento. Su estudio se realiza por Juntas y por Barrios. Para ello se definen algunos elementos que van a ayudar a caracterizar esta Infraestructura Verde: bordes, islas, conexiones internas y otras conexiones con el sistema territorial. Se entiende por bordes aquellas piezas periféricas que tienen capacidad de unir barrios, mientras que islas son los elementos que no se conectan directamente con los bordes y, por tanto, con el resto de la ciudad. El concepto de conexión tanto interna como con resto del territorio no requiere explicaciones adicionales.

El barrio como eje de la participación  folleto

El estudio de este sistema urbano se ha hecho organizando su estudio en cinco epígrafes. En primer lugar la movilidad, como capacidad de desplazamiento de las personas entre parques, jardines, plazas, calles, solares, etc. En segundo lugar la conectividad, como la posibilidad de que formen una red capaz de comunicarse ecológicamente todos ellos y con el exterior. La identificación en el suelo urbanizable de espacios de transición que lo permitan sería el tercero. El cuarto consistiría en analizar su vulnerabilidad, y el quinto estudiar la forma de introducir una mayor biodiversidad en las áreas más urbanizadas. Este planteamiento se podría resumir en dos objetivos concretos. Por una parte, dotar a la ciudad de una red que haga posible relacionar entre sí todos los espacios verdes existentes en los barrios y con el exterior. Y por otra, en la necesidad de conseguir una ciudad más ecológica, creando una zonificación por tipos de vegetación y renaturalizando calles, avenidas y espacios de oportunidad.

Proyecto LIFE, rutas por la Zaragoza natural  medioambiente

Todo este enfoque se puede resumir en los siguientes objetivos extraídos del folleto de divulgación del Plan:
  • Recuperar las conexiones entre los espacios interiores y exteriores de la ciudad.
  • Aumentar e introducir la biodiversidad en la ciudad.
  • Mejorar el ciclo del agua.
  • Minimizar los riesgos de inundaciones.
  • Conservar y mantener la huerta.
  • Poner en valor el paisaje de la estepa.
  • Coordinarse con el Plan de Movilidad Urbana Sostenible.
  • Acercar a la ciudadanía los espacios naturales y las zonas verdes.

Para conseguirlo el Plan propone una serie de directrices que se concretan en un total de 150 acciones. Por supuesto que no voy a tratar de ir comentándolas, tan solo tengo que decir que son acciones detalladas, no genéricas y que consideran las afecciones normativas a las que están sometidas. Aquellos que tengan interés pueden consultar la página web del Plan Director de Infraestructura Verde siguiendo el enlace que figura al final del artículo. Pero sí me gustaría destacar, por su importancia las tres que se consideran básicas en la memoria. La primera, un plan de divulgación. Estas cuestiones de  Infraestructura Verde son, a veces, difíciles de entender incluso para los profesionales de la planificación (sobre todo para los urbanistas) y no digamos para el público en general. Por eso esta “acción” la considero crítica. Un plan de este tipo sólo tiene alguna posibilidad si es asumido por la población al que va destinado.

El proceso de participación  ayto

Las otras dos acciones previas que se mencionan en la memoria son algo más complejas pero no por ello menos importantes. Una de ellas sería la necesidad de adecuación de los medios técnicos que hicieran posible la gestión de una propuesta con tan poca tradición en ámbitos y oficinas de planeamiento como la que se pretende llevar a cabo. Esto es fundamental ya que, de no producirse, hay una gran probabilidad de que el plan se queda sencillamente aparcado en un cajón de cualquier escritorio por imposibilidad de gestionarlo. Por último (aunque no por ello sea la menos importante) parece imprescindible establecer un protocolo de coordinación que permita hacer lo ya explicado al principio de este artículo: actuar de director de orquesta de los numerosos tipos de planes que inciden en este tema. Parece que la Agencia de Medio Ambiente del Ayuntamiento debería de ser la encargada de realizar esta labor de coordinación. En cualquier caso es lo que se propone en la memoria del plan.

De la ponencia de Paula Gil en el Encuentro de 2016  encuentro

En un momento en el que parece como si la Estrategia Estatal de Infraestructura Verde y de la conectividad y restauración ecológicas hubiera perdido parte de su impulso inicial, estamos necesitamos de planes como este de Zaragoza que animen un poco el alicaído panorama en el tema. Se supone que en septiembre de 2018 debería de estar aprobada la Estrategia Estatal según mandato de la Ley 33/2015, por la que se modifica la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. Ley que pretende, entre otras cosas, dar cumplimiento a la Comunicación de la Comisión Europea “Infraestructura verde: mejora del capital natural de Europa”, de 6 de mayo de 2013. El caso es que a comienzos de 2018 todavía los planes sectoriales de carreteras y ferrocarriles, los territoriales circunscritos a los ámbitos autonómicos y los urbanísticos de ámbito municipal están sin las referencias adecuadas ni las bases imprescindibles para poder considerar todos los problemas que se derivan de la necesidad de mantener los ecosistemas y su conectividad.

De la ponencia de Paula Gil en el Encuentro de 2016  encuentro

Hay que considerar que según el artículo 15.2 de la Ley 33/2015: “La Estrategia estatal de infraestructura verde y de la conectividad y restauración ecológicas tendrá por objetivo marcar las directrices para la identificación y conservación de los elementos del territorio que componen la infraestructura verde del territorio español, terrestre y marino, y para que la planificación territorial y sectorial que realicen las Administraciones públicas permita y asegure la conectividad ecológica y la funcionalidad de los ecosistemas, la mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático, la desfragmentación de áreas estratégicas para la conectividad y la restauración de ecosistemas degradados”. Mientras esta Estrategia Estatal (se supone que realizada entre la Administración General del Estado y las Comunidades Autónomas) no esté operativa y sirva de referencia, bienvenidos sean planes de Infraestructura Verde como este de Zaragoza que, a pesar de su ámbito exclusivamente municipal, empiecen a considerar elementos críticos de nuestros territorios como el estado en el que se encuentran los ecosistemas de los que dependemos, aunque sólo sea por los servicios que nos prestan.



Notas

Nota 1.-Si alguien está interesado en conocer detalles más concretos de este Plan Director de la Infraestructura Verde del ayuntamiento de Zaragoza puede consultar los numerosos documentos accesibles en su página web que, incluso, se pueden bajar gratuitamente en formato pdf. El enlace a la página del plan es este.

Nota 2.-Algunos de los materiales del Encuentro internacional al que me refiero en el primer párrafo titulado Caminando hacia la Infraestructura Verde. Presente y futuro, y que se celebró en Zaragoza en octubre de 2016, pueden encontrarse en este enlace.

Nota 3.-Al final de artículo he hecho referencia a la Ley de la Biodiversidad, una de las mejores leyes tanto técnica como conceptualmente que ha aprobado el Parlamento español (si se exceptúa, claro, la de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres de 1989, mucho mejor todavía), y a su modificación del 2015. Ambas se pueden encontrar en los siguientes enlaces al BOE que es la referencia más aconsejable ya que maneja los textos consolidados:


7 comentarios:

Eduardo dijo...

Fariña, gracias por la información tan completa como siempre. Ignoraba que algunas ciudades estuvieran tan adelantadas con el tema de la Infraestructura Verde hasta el punto de tener ya un Plan ¿Sabrías el estado de tramitación en el que se encuentra? Feliz Año.

José Fariña dijo...

Eduardo: me dicen que el pasado 22 de diciembre lo aprobó el ayuntamiento de Zaragoza. Ahora supongo que lo que hay que esperar es que las figuras legales de planificación, tales como el Plan General recojan las medidas propuestas en las 150 acciones y las asuman. Es todo bastante complicado ya que se trata de una figura atípica y de la que no existe suficiente experiencia como para saber qué pasará. Habrá que estar atentos.

Alicia dijo...

Gracias por la información. He estado revisando un poco la web y por lo menos ya tengo una idea del significado de un Plan de Infraestructura Verde que pensaba que era algo esotérico.

Fernando dijo...

Me parece muy bien que se hagan este tipo de planes pero dudo bastante de su efectividad. Es decir, no veo el encaje en el sistema de planeamiento que está pensando como una ley sobre la propiedad del suelo. El gran problema que le veo es que se quede como una mera declaración de intenciones. Hasta que los planes de urbanismo no se vean obligados de verdad a asumir las 150 acciones que se definen en el plan no servirán más que para perder el tiempo y el dinero del contribuyente.

José Fariña dijo...

Fernando: pienso que tienes razón pero sólo en parte. Efectivamente, lo ideal es que se pusiera efectivamente en funcionamiento. Pero aunque estas 150 acciones no llegaran a afectar directamente, por ejemplo, al planeamiento urbanístico, sólo el mero hecho de haberlo realizado, la participación pública, el que tanto los dirigentes politicos como los ciudadanos se enteren de lo que realmente está pasando con los ecosistemas de los que dependen, es importante. Por tanto, en cualquier caso no pienso que sea una pérdida ni de tiempo ni de dinero. Muy al contrario, hacer un plan de este tipo es una de las pocas cosas de rentabilidad evidente. No saber lo que pasa, cerrar los ojos a la realidad de lo que ocurre en nuestros territorios no deja de ser una insensatez. Por supuesto, como dices, habría que conseguir que afectara directamente a aquellas cosas que se están haciendo mal. Pero el primer paso ya está dado.

Eduardo dijo...

Fariña, ahora que me he metido a ver qué se estaba haciendo veo que en algunos sitios parece que la cosa se mueve. Por ejemplo, en lo que a tí te afecta como gallego creo que también se está haciendo un plan en Galicia. Quería contestar además a Fernando que en cosas mucho más inútiles tales como el enriquecimiento de algunos políticos a costa de nuestro dinero en obras absurdas y faraónicas que solo se hacen para cobrar la mordida correspondiente, se está desperdiciando el dinero público. Estoy con Fariña en que estas cosas necesitan un período de "rodaje" hasta que son admitidas por todos. Veáse, por ejemplo, el caso del urbanismo bioclimático.

Fernando dijo...

Vale, me habéis convencido. Retiro lo de no sevir más que para perder el tiempo y el dinero del contribuyente. Pero sigo pensando que lo ideal sería que obligara al planeamiento, sobre todo al urbanístico.