sábado, 12 de julio de 2008

Recuperación de la Vía de la Plata

Siguiendo con la exposición de algunos apartados correspondientes a los trabajos realizados en el seminario de doctorado que he terminado recientemente en la Escuela de Arquitectura de Madrid (y que se llamaba “La protección del Patrimonio Urbano y del Medio Natural”) he pensado recoger en esta entrada una parte de la investigación que Ignacio de Frutos ha realizado sobre el proyecto Alba Plata. El trabajo lleva por titulo “El proyecto Alba Plata de la Junta de Extremadura, efectos de la recuperación de Itinerarios Histórico Artísticos sobre la sociedad y el territorio”. La investigación trataba de cubrir dos objetivos. El primero, demostrar que un proyecto de conservación y recuperación (si está bien realizado) favorece el desarrollo y la calidad de vida de la población “afectada” y no al contrario como, a veces, se dice. Cosa que ha demostrado el autor a lo largo del trabajo y que constituye su hipótesis central, aunque aquí no se exponga la manera en que lo ha hecho (debido a razones de espacio). Y el segundo incidiría sobre las dificultades de aplicar la legislación del Patrimonio Histórico Español a las vías, senderos o elementos lineales cuyo recorrido acoge diferentes intereses (desde los puramente históricos hasta los etnográficos) y transcurre por varias Comunidades Autónomas con plenas competencias en la materia. Problemas que se detectaron en el transcurso de la investigación.


Como ya he dicho la estructura y extensión de este blog no me permiten reproducir el trabajo entero. Por tanto me limitaré a transcribir los párrafos que entiendo tienen un mayor interés para los lectores, intentando no sacarlos demasiado de contexto. La exposición está dividida en tres apartados. En el primero se incluye una breve descripción histórica de la Vía de la Plata para aquellos lectores que la desconozcan. En el segundo se explica el proyecto. Y en el tercero las conclusiones de la investigación. Como puede observarse si se leen atentamente las conclusiones el proyecto Alba Plata ha supuesto un avance significativo en el desarrollo de la región. En general, los temas de este blog se mueven en un contexto no demasiado optimista. Por eso, incluir un articulo que mueve al optimismo sobre las posibilidades de la planificación turística en relación a la conservación del Patrimonio Cultural, me parece interesante. Como siempre que reproduzco algún trabajo de mis alumnos no lo entrecomillo ni lo pongo en cursiva (exclusivamente por razones de legibilidad del blog) pero marco su comienzo con el nombre del autor. Las imágenes que aparecen sin citar procedencia están extraídas, o bien del propio trabajo, o de la página web www.viaplata.com

El proyecto Alba Plata
Autor: Ignacio de Frutos

En su origen, la Vía de la Plata era una de las principales calzadas que con dirección sur-norte recorría la Hispania romana, prolongándose hasta Sevilla y Gijón buscando salidas al mar, aunque tenemos constancia de su uso como camino natural desde tiempos prehistóricos. Las vías romanas XXIII (Iter ab Ostio Fluminis Anae Emeritam Usque) y XXIV (Iter ab Emerita Caesaraugustam) del itinerario de Antonino las mandó construir el emperador Augusto en el siglo I a. C. para unir la desembocadura del Guadiana con Asturica Augusta (Astorga) a través de Emerita Augusta (Mérida), sirviendo de soporte caminero al tránsito de legiones, ganado y peregrinos de distintas épocas y civilizaciones, convirtiéndose así en un eje occidental peninsular de comunicación meridiana cargado de historia, cultura, arte y paisajes.

La Vía de la Plata como camino a Santiago

Los romanos pavimentaron la calzada y la dotaron de puentes, miliarios (grandes bloques graníticos que indicaban las millas) y mansios (lugares para el descanso de los viajeros, origen de poblaciones actuales). Árabes y cristianos la utilizaron masivamente durante las luchas por las tierras de la meseta, siendo también influyente el uso como ruta occidental de peregrinación a Santiago, bajo la denominación de Camino Mozárabe del Sur. Durante el apogeo de la Mesta en el siglo XIII se convirtió en Cañada Real para la trashumancia del ganado, hasta el siglo XIX en que canaliza el trazado de la carretera Gijón-Sevilla (N-630), debiendo esperar más de un siglo para su transformación en Autovía de la Plata.

La Vía bordeando el pueblo de Monesterio

El recorrido discurre por 246 millas que, a razón de 1.468 metros por cada milla romana, supone un total aproximado de 361,128 kilómetros, mayoritariamente trazado por caminos naturales (presentando en algunos tramos una desdibujada senda de tierra, un camino empedrado o una carretera de asfalto rotulada como N-630), aunque, en ocasiones, tiene que sortear los cursos fluviales de diversos ríos y arroyos (Guadiana, Salor, Bodión, Tajo, Almonte, arroyo de San Gil, las Arquillas, la Plata, etc.) y descrestar serretas (las Herrerías y los Castaños) y puertos de montaña (Béjar). Alfombra pétrea que recorre la actual Extremadura de sur a norte entre Monesterio y Baños de Montemayor, jalonada por construcciones romanas y edificios medievales, renacentistas y barrocos, sorteando paisajes de sierras, ríos, valles y penillanuras. Integra componentes paisajísticos, urbanísticos, monumentales y etnológicos-antropológicos que constituyen objetos de estudio para diferentes investigaciones.

Calzada tras Baños de Montemayor, de godesalco.com

Descripción del proyecto

El proyecto Alba Plata trata de vertebrar el patrimonio cultural y arqueológico de la región extremeña en torno a los 300 kilómetros por los que transcurre la Vía de la Plata. Los 32 subproyectos han sido cuidadosamente seleccionados con el fin de ofrecer una visión de conjunto del amplio y rico patrimonio cultural ubicado en el trayecto. Alba Plata pretende combinar el interés por el patrimonio cultural con el medioambiental, facilitando el desarrollo del turismo a través de una serie de albergues y paradores, que aprovechando edificios históricos o singulares, sitúen al visitante ante la posibilidad de acercarse a contemplar los monumentos históricos y culturales, sensibilizándose en su conservación y colaborando en el desarrollo de la economía local y regional. De este modo, al patrimonio arquitectónico y medioambiental se añaden todos los elementos históricos y culturales, ya sean materiales o inmateriales, potenciando la conservación de las costumbres populares, el folklore, la música y la danza, así como los productos artesanos y los oficios y técnicas tradicionales que aún siguen vivas en muchos pueblos de la región extremeña.

Entrada sur del Castillo de Las Torres, de godesalco.com

Cuantiosa es la riqueza y variedad de recursos patrimoniales, tangibles e intangibles de la Vía de la Plata, por lo que ha sido preciso dotarlos de la infraestructura necesaria para su conversión en productos turístico-culturales, labor realizada por la Oficina de Gestión del Proyecto Alba Plata que fue creada expresamente (permaneciendo abierta aún en la actualidad) para gestionar debidamente el proyecto. La Oficina depende directamente de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura. El proyecto ha podido materializarse mediante la financiación del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y la Junta de Extremadura, con un presupuesto de 19.666.318,08 euros. (más de 3.000 millones de las antiguas pesetas). La participación del Banco Europeo de Inversiones suponía el apoyo decidido de la Unión Europea por el arco mediterráneo y el arco atlántico, tratando de equilibrar económicamente el corredor que iba desde el Ródano a Barcelona con el del occidente hispano-luso.

Miliario al borde del camino

La Consejería de Cultura y Patrimonio elevaba el 2 de diciembre de 1997 a la Junta de Extremadura el expediente para la incoación y posterior declaración de la Vía de la Plata como Bien de Interés Cultural, bajo la categoría de Sitio Histórico (DOE nº 140), según orden del 19 de noviembre de ese mismo año. Asimismo, se solicitaba de la UNESCO la declaración de Patrimonio de la Humanidad, en razón del valor histórico, arqueológico, etnográfico y ecológico de la Vía. No en balde, integra un amplio abanico de paisajes y enclaves ecológicos en excelente estado de conservación, así como un rico y diverso patrimonio histórico y cultural, en cuyo trazado se ubican dos ciudades Patrimonio de la Humanidad (el Conjunto Arqueológico de Mérida -1993- y la Ciudad Vieja de Cáceres -1986-), además de varios núcleos urbanos declarados conjuntos histórico-artísticos (Zafra -1965-, Galisteo -1991-, Plasencia -1958- y Hervás -1969-).

Arco de Caparra y calzada

Los objetivos principales de esta iniciativa son la estimulación del desarrollo patrimonial social, medioambiental, turístico y económico de la región. Un aspecto esencial del Proyecto es el hecho de que se creará una identidad común de "único producto" para la Vía de la Plata, articulando todos los resultados del proyecto y estimulando al visitante a descubrir la totalidad de la ruta. Este itinerario no está siendo sólo promocionado por su riqueza cultural y arquitectónica, sino también por su importancia ecológica. Esta variedad de actuaciones sobre la Vía ha sido clasificada por la Oficina de Gestión del Proyecto Alba Plata en cinco categorías: la Vía de la Plata como Itinerario Señalizado; Centros de Interpretación; Albergues; Patrimonio Restaurado Visitable y Aulas Culturales.

Una flecha en la dehesa, de godesalco.com

1. La Vía de la Plata como itinerario señalizado. Se han realizado actuaciones sobre la calzada romana en todo su recorrido por Extremadura (adquisiciones de terrenos, excavaciones, miradores, zonas de descanso) y procedido a su señalización con cubos de granito de 45 cm de lado, pintados con trazos de amarillo (camino transitable), de verde (calzada romana) y de amarillo y verde (al coincidir el camino transitable con la calzada). Asimismo, grandes estructuras de granito de 2,20 metros de altura con paneles informativos indican los términos municipales que atraviesa la vía.

Mojón señalizador, de godesalco.com

2. Los Centros de Interpretación ayudan a conocer la historia regional a través de las nuevas tecnologías expositivas (paneles interactivos, pantallas táctiles, audiovisuales, locuciones, recreaciones de ambientes, réplicas de objetos originales, maquetas y guías multimedia divulgativas). Los tres principales centros de animación e información de la Vía de la Plata en Extremadura se encuentran en los límites de la Comunidad Autónoma y en el centro. Los diez restantes centros de interpretación son monográficos, especializados en diferentes unidades temáticas y localizados en el entorno de la calzada. Conforman conjuntamente un gran museo que sirve de instrumento para reconocer la Vía de la Plata y la historia de su territorio.

Centro de interpretación de Mérida

3. Los Albergues en nueve inmuebles, perfectamente equipados y valiosos por su arquitectura, su historia y su enclave natural, donde el viajero puede dormir, descansar, comer y a la vez disfrutar del entorno.

Albergue de Hervás

4. El patrimonio restaurado visitable, con intervenciones de excavación y consolidación en yacimientos arqueológicos (Cáparra, Monroy, Cáceres el Viejo, Los Castillejos II en Fuente de Cantos, y Hornachuelos en Ribera del Fresno); consolidación de elementos de arquitectura militar (castillos de Montemolín, Medina de las Torres, Portezuelo, Mirabel, Torre del Homenaje del Castillo de Feria, y murallas de Galisteo); inmuebles religiosos (ermita de San Antonio en Villar de Plasencia, casa del ermitaño de la ermita de Nuestra Señora del Salor en Torrequemada, y ábside mudéjar de la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción de Galisteo); inmuebles civiles (palacio de los Lastras en Torremejía, casa-cuartel de la Guardia Civil en Monesterio, casa tradicional en Baños de Montemayor y Oliva de Plasencia) e industriales (almazara de Villafranca, Mina Abundancia en Aldea Moret, y estación de Ferrocarril de Hervás).

Oppidum de Ornachuelos

5. Las aulas culturales, uso que se le ha dado al convento de San Francisco en Arroyo de la Luz. Se ha comenzado esta experiencia con este único proyecto que pretende ser el proyecto piloto de una iniciativa educativa con el fin de crear talleres, conferencias y seminarios de carácter profesional o divulgativo donde el arte y la cultura extremeña sea el protagonista principal.

Parque natural de Cornalvo, de godesalco.com


Conclusiones del trabajo

Por su concepción integradora, Alba-Plata es el proyecto cultural más ambicioso de la Junta de Extremadura, por cuanto la recuperación y revitalización de la Vía de la Plata suponen una consideración más orgánica de la compleja vertebración del patrimonio extremeño en el territorio, consiguiendo su integración en los “flujos territoriales” y/o urbanos de los que se hallaba desvinculada y su correcta protección y “conservación activa”, al asignar a los hitos patrimoniales nuevas funciones (centros de interpretación, albergues, aulas culturales,) según su valor, su estado de conservación y su grado de inserción en el paisaje. Y ello, pese a la manifiesta dificultad que supone la “adecuación” o “rehabilitación” de estos inmuebles a los nuevos usos, por el avanzado estado de ruina que presentaban y por haber sido objeto de numerosas y desafortunadas intervenciones de distinta índole y calado a lo largo del tiempo.

Mérida, Miliario romano en el Guadiana (?), de celtiberia.net

Por otra parte, la recuperación del patrimonio natural y cultural de la calzada romana y de sus ramales, al incluir con acierto los ejes orientales (Cáceres-Trujillo-Guadalupe; Plasencia-Valle del Jerte-La Vera; Zafra-Llerena- Azuaga) y occidentales fronterizos con Portugal (Plasencia - Coria - Monfortinho; Cáceres - Alcántara; Mérida - Badajoz; Zafra - Fregenal de la Sierra), está teniendo repercusiones positivas en la explotación de nuevos recursos turísticos y en la construcción de identidades patrimoniales singulares. Esta manera de incluir ejes transversales a lo largo del eje principal longitudinal provoca de inmediato una mejora en la vertebración territorial de la región.

Tractor arando la Vía de la Plata (?), de celtiberia.net

Éste ha sido el gran logro del Proyecto Alba Plata: convertir la antigua calzada romana a través de la recuperación, adecuación, señalización y puesta en valor de sus recursos naturales, culturales e históricos en la ruta patrimonial de Extremadura. Hemos visto a lo largo del trabajo la notable repercusión al nivel económico-social que ha tenido en la región siendo una fuente de creación de empleo y de iniciativas empresariales surgidas de inmediato a partir del auge del turismo cultural promovido dentro de un marco de desarrollo sostenible respecto a sus puntos de apoyo ya que tanto el patrimonio histórico-cultural como el medio natural son bienes no-renovables, de una extremada fragilidad y susceptibles de un grave deterioro si no se dispone de los medios adecuados para su conservación, mantenimiento y explotación.

La vía de la plata en bicicleta, de La Plata, MD

Es importante destacar también en este momento como los índices de cohesión social han mejorado apoyándose en aspectos como son un incremento del sentido de pertenencia e identificación con el entorno por parte de los habitantes, una mejora de las oportunidades de desarrollo y empleo que hacen que se ralenticen fenómenos como la despoblación y la emigración del medio rural hacia el urbano, un aumento de la confianza en las instituciones públicas que han demostrado su profunda implicación en los problemas regionales y la adopción de soluciones a gran escala y un fomento del asociacionismo y la participación ciudadana en torno a ese elemento que ya consideran común como es la Vía de la Plata.

La dehesa tras Carcaboso, de godesalco.com

Respecto al apartado legislativo, estudiado también a lo largo del trabajo, nos gustaría remarcar como en ocasiones la propia ley genera contradicciones que repercuten de manera negativa sobre la conservación del patrimonio. A una similar conclusión llega Daniel Álvarez Morcillo, alumno del presente curso de doctorado, en su trabajo de investigación titulado “Arquitectura rupestre en Valderredible”. En este caso concreto del proyecto Alba Plata abogamos por la necesidad de incorporar en una futura revisión de la Ley de Patrimonio la figura como Bien de Interés Cultural del itinerario histórico con sus características propias, diferentes de las definiciones actuales de conjunto histórico o sitio histórico.

El camino entre olivares, de godesalco.com

En este tipo de situaciones en las que un mismo elemento puede estar ubicado en varias comunidades autónomas sería necesario que la propia ley obligara a realizar actividades de colaboración, con el propio ministerio realizando una labor de arbitraje y observación. Hemos visto en el trabajo como un itinerario puede reportar innumerables ventajas y beneficios a partir de una gestión adecuada y sería triste que en otras situaciones no se pudiera llevar cabo simplemente por un escaso desarrollo del marco legislativo. Además la propia ley debe velar porque los bienes protegidos mantengan a lo largo del tiempo sus valores unitarios que les ha otorgado la propia historia y que pueden desaparecer al estar los itinerarios fragmentados en varias comunidades autónomas sin ningún tipo de colaboración entre ellas y atendiendo únicamente a intereses propios.


2 comentarios:

Federico García Barba dijo...

Me parece extraordinario que algunas instituciones tengan esa visión sobre donde concentrar los esfuerzos. Creo que es fundamental esa visión del turismo como recuperación de lo existente. Entramos en una época que deberemos reciclar todo lo que podamos y batallar para no continuar por la senda del despilfarro territorial que tanto gusta a políticos y especuladores.
Un saludo

Martín dijo...

Buscar un "sentido" (una planificación estratégica) para la recuperación del "patrimonio muerto" me parece, casi siempre, muy complicado. Sobre todo cuando ese patrimonio es inconexo, disperso y poco heterogéneo.
Sin embargo, los caminos son excepcionales vertebradores. Me refiero en concreto: por ejemplo los "Caminos Reales" en el Sur de Galicia. Me interesa la cuestión o dificultad que encierra el cómo solucionar los tramos borrados por la construcción de nuevas infraestructuras.
Un saludo.