jueves, 20 de marzo de 2008

El City Lounge de Pipilotti Rist y Carlos Martínez

Al tema del espacio público y su transformación le he dedicado bastantes entradas en el blog (Espacios urbanos seguros, Réquiem por el espacio público, Spaccanopoli, entre otras) porque tengo el convencimiento de que es el encargado de definir el contenido de “lo urbano”. El evidente cambio del sentido de la urbanidad que se está produciendo en este siglo XXI está todavía insuficientemente estudiado aunque los sociólogos le han dedicado bastante tiempo, pero los artistas (que suelen ir bastante por delante de los analistas y estudiosos) empiezan a hacer propuestas. Casi todas encaminadas a dotar a los espacios que quedan libres en la ciudad de contenidos que sustituyan los que han ido perdiendo.


El resultado no puede decirse que se corresponda con el espacio público tradicional, pero es complicado dotar al análisis de estas propuestas de suficiente contenido, como para afirmarlo de forma taxativa. Trataré de ir introduciendo algunos artículos que muestren intentos de ver estos espacios libres en la ciudad de forma distinta. El que voy a comentar hoy viene a cuento de la exposición en el Musac de León de Pipilotti Rist (esta es su página oficial, para verla debéis permitir a vuestro explorador abrir ventanas emergentes). La descubrí tarde, hace unos años, en la exposición del Reina Sofía. Independientemente de mi querencia por el vídeo (que sin duda influyó sobremanera en el aprecio que le tengo) sus incursiones en casi todos los géneros artísticos me parecen cargadas de cosas interesantes.

Imágenes de la página del Raiffeisen Gruppe

La obra que voy a comentar está firmada en colaboración con el arquitecto Carlos Martínez: el tratamiento de los espacios libres del distrito financiero de St. Gallen, una capital cantonal suiza situada al noroeste del país. Y aunque os parezca raro está relacionada con el edificio que hizo Moneo para la Previsión Española (al que le he dedicado ya dos artículos en el blog): el grupo Helvetia, propietario actual de La Previsión Española y el grupo Raiffeisen patrocinador de la obra de Rist y Martínez resulta que trabajan conjuntamente en el ramo de seguros. Por supuesto en el ramo de pólizas de construcción de edificios. Podéis encontrar una foto en la que os movéis con el ratón de izquierda a derecha o de arriba abajo hasta dar una vuelta completa aquí (realmente espectacular, pero necesitáis tener el plugin de QuickTime para verla).

Imágenes de de la página del Raiffeisen Gruppe

A esta actuación se la conoce de muchas formas: la plaza roja (aunque no se trata propiamente de una plaza), la alfombra roja, el Stadtlounge, (City Lounge), la Raiffeisenplatz (debido a que el grupo financiero Raiffeisen tiene aquí sus oficinas)… El barrio de Bleicheli donde se encuentra está cercano al centro histórico medieval pero no forma parte del mismo y el problema del sitio era que el excesivo dominio de las oficinas financieras creaba un entorno poco amigable para el ciudadano.

Situación en el plano de St. Gallen
Imagen extraída de la página de la ciudad

Hay que advertir que St. Gallen, a pesar de ser una ciudad pequeña (unos 75.000 habitantes) y de haber sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO debido a su rica herencia histórica, está empeñada en avanzar en muchos campos de la modernidad y las artes. Tiene obras importantes de Heinz Tesar, Herzog y Meurons o Santiago Calatrava. Y su universidad tiene una proyección internacional importante en el ámbito de la lengua alemana.

Algunos de los proyectos presentados al concurso
Imágenes de de la página del Raiffeisen Gruppe

Pues bien, el Ayuntamiento y el Schweizer Verbandes der Raiffeisenbanken (SVRB) decidieron patrocinar un concurso con la idea de crear en este espacio del barrio de Bleicheli una “sala de estar pública”. Pipilotti Rist y Carlos Martínez ganaron el concurso con una propuesta llamada “Stadtlounge” (City Lounge, Salón Urbano).

El proyecto de Pipilotti Rist y Carlos Martínez
Imágenes de de la página del Raiffeisen Gruppe

En el proyecto, el pavimento simulaba una alfombra roja que recubría la totalidad del suelo pero también el mobiliario, los bancos, las esculturas, etc. dándole unidad al espacio y volviéndolo una especie de sala de estar urbana, enmoquetada por supuesto, más amable para el peatón, y rompiendo la dureza de los edificios de oficinas que conformaban la zona.

Imagen extraída de deputydog

La totalidad del espacio público está dividido en ambientes, cada uno con una función específica: la recepción, la zona del café, el salón de relax, el salón de negocios, el parque de las esculturas o el espacio de la sinagoga. Pero todos ellos unidos entre sí por la alfombra roja que lo cubre todo. Por ejemplo, el salón (el área de relax) está en un lugar central con asientos, butacas y divanes que propician el encuentro y el descanso. Los árboles existentes caracterizan el lugar y la fuente marca el centro de la plaza.

Los diferentes ambientes
Imágenes de la página del Raiffeisen Gruppe

Esta supuesta alfombra que, en realidad, es el pavimento (aunque no sólo) tiene una base que permite evacuar el agua, y la capa de revestimiento (que es una especie de tartán parecido al que se coloca en las pistas de atletismo) es drenante. Si alguien está interesado en su proceso de construcción tiene una buena colección de fotos aquí. Las diferencias en el pavimento no se establecen mediante el color sino mediante el tamaño de los granos y el espesor de la capa que produce texturas diferentes.

Imágenes de la página del Raiffeisen Gruppe

La mesas, los divanes, la fuente, las esculturas (básicamente el mobiliario urbano) se desarrollan como formas libres bajo este revestimiento rojo contínuo.


El granulado de goma ofrece para el revestimiento de los elementos urbanos y el suelo condiciones óptimas para crear una superficie exterior a la vez blanda y resistente. La textura y la firmeza se logra variando los tipos de granos y el grueso del revestimiento.

La imagen de la izquierda de Europe for Visitors
La imagen de la derecha de Art & Style St. Gallen

La iluminación corre a cargo de unos globos (especie de OVNIS), sujetos con cables a los edificios laterales, que se pueden regular adaptándose no sólo a la hora del día y a la época del año, sino también a la actividad que esté teniendo lugar en el City Lounge.

Imágenes extraídas de Archipedia

Ya expliqué en una entrada anterior que el espacio público está sufriendo un cambio importante consistente en que algunas de sus funciones tradicionales (como la del “encuentro entre desiguales”) están sencillamente desapareciendo o desplazándose a otros lugares como Internet o espacios privados. Estos espacios privados, por ejemplo los centros comerciales, tienen bastante éxito porque reducen notablemente “el abanico de desigualdad”. Lo curioso es que se produce una simulación del espacio público tradicional, desde los bancos hasta los árboles, pasando por las plazas, los bares o las farolas en los espacios privados. Es como si estos centros privados reinventaran el espacio público eliminando aquellos elementos que perturban al usuario.


Ante este proyecto estamos en presencia de una vuelta de tuerca más: el espacio público simulando el espacio privado doméstico incluyendo confort y seguridad. Rist y Martínez parecen decirnos: -Acercaros, no tengáis miedo, esta es vuestra casa (o por lo menos se parece a vuestra casa)- Todos los problemas, las prevenciones, se derrumban ante esta alfombra roja que nos recibe con todos los honores y el boato de los Oscar de Hollywood. Además los ángulos han desaparecido, todo es suave, acogedor, sin aristas. Hay áreas diferenciadas, o habitaciones (como en nuestra casa) y realmente parece como si el exterior se convirtiera en interior.

Imagen de de la página del Raiffeisen Gruppe

Si la propuesta se toma como denuncia, como subversión, es realmente extraordinaria. Pero todavía más extraordinario es que funcione como tal espacio público y se use ese espacio para funciones que antes habían desaparecido del mismo. Habrá que vigilar, y ver lo que realmente está sucediendo y va a suceder en ese espacio, porque pienso que merece la pena estudiarlo y analizarlo.


No quisiera terminar sin llamar vuestra atención sobre el cartel que aparece en el lado izquierdo de la foto de arriba: se trata del símbolo que identifica este espacio como una Zona de Encuentro (“Zone de reencontré”, “Begegnungszone”). Desde el año 2002 este tipo de zonas están amparadas por la legislación suiza y se rigen por las Ordenanzas de Señalización Vial, y sobre las Zonas 30 y las Zonas de Encuentro, que definen sus condiciones de su uso. Se pueden localizar en vías secundarias y en barrios residenciales y comerciales.

Imagen del documento Templar el tráfico…

La señal de Zona de Encuentro indica los lugares donde los peatones pueden utilizar la totalidad del calle (calzada y aceras) para actividades lúdicas, deportivas, de paseo, o de encuentro. En estas zonas los peatones tienen prioridad en todo el espacio público aunque eso sí, sin obstaculizar inútilmente a los coches, cuya velocidad máxima no puede sobrepasar los 20 km por hora. Además el estacionamiento está prohibido excepto en los lugares expresamente señalados. A quien le pueda interesar la lista de las casi doscientas Zonas de Encuentro suizas con detalles de cada uno tales como fotos, planos, etc., puede encontrarla aquí. Y aquí un informe del año 2005 sobre el “Balance de tres años de experiencia en Zonas de Encuentro”. Y otro sobre templado de tráfico donde se explican las Zonas 30 y las Zonas de Encuentro. En todos los casos la documentación está en francés y alemán.


7 comentarios:

Susana Aparicio dijo...

Que proyecto tan interesante! y la intención es que sea permanente? o es de caracter temporal?.

El problema del espacio púlico se refleja muy bien en Holanda en el echo de que el ayuntamiento está privatizando gran parte de estos espacios por no poder mantenerlos: zonas ajardinadas se llenan de matojos (que no necesitan mantenimiento) o se venden/ceden a terceros para que hagan uso de ellas y las mantengan.

Aqui en Holanda también existen esas "zonas de encuentro" que surgieron en los años 70, en los llamados barrios coliflor (bloemkoolwijken). Estos barrios tienen una estructura en arbol, osea muy ramificada gerárquicamente: cuanto más avanzas en el barrio menos velocidad te permiten . En las zonas de encuentro holandesas, "woonerf", la velocidad máxima es de 15km/h (o la velocidad de un viandante, legisladas desde 1998) y hay unas 6.000 distribuidas por todo el país. Pero a diferencia de la que se muestra en este post, estas zonas estan limitadas a zonas de viviendas y no a zonas de oficinas o más urbanas.

Porcierto, el cartelito es muy parecido al suizo... http://www.autorijschoolhobo.nl/Pictures/woonerf.jpg

Federico García Barba dijo...

Yo tuve la oportunidad de visitar este lugar y es extraordinario. Los que más se divierten son los niños con las ocurrencias y extravagancias de los autores. Recuerdo que algunos que estaban allí acabaron bañándose en la pequeña fuente, deslizándose desde el banco como si fuera un tobogán.
A ver si aprenden los funcionarios de paruqes y jardines de nuestros Ayuntamientos.

Anónimo dijo...

Qué envidia. José, podías haber publicado el post un poco antes porque acabo de llegar de Suiza y no me hubiera importado ir a St Gallen que no conozco. También hay que decir que allí no saben ya que hacer con el dinero. Así es todo más sencillo. Prefiero no ponerte los dientes largos de como cuidan sus paisajes "naturales" y su patrimonio "popular" que es lo que iba a ver. Pero, repito, con dinero es todo más sencillo. Antonio Folgado.

Anónimo dijo...

Me parece que se inauguró en el 2005. Si en España hacemos algo así, en dos años está como mímimo lleno de pintadas, corazones con "te amo, Roberta" y con parte del revestimiento levantado. Eso sin contar con los papeles, las botellas, las cagadas de los perros... Pero el experimento es interesante. Un saludo, Ángel.

José Fariña dijo...

Susana, la obra se terminó, como dice Ángel, en el 2005 y la intención es de permanencia (aunque en estos tiempos que corren nunca se sabe). Es decir, no se trata de una "instalación" de usar y tirar, sino de una reordenación y adaptación del espacio público con todas sus consecuencias. Desde mi punto de vista su interés reside en que se trata de otra mirada distinta (y estamos necesitados de miradas distintas) sobre un tema, como es el del espacio público, que está en el centro mismo de la conformación de la ciudad del siglo XXI. Hay qué ver la envidia que me dan tanto Federico como Antonio porque yo estoy deseando volver a Suiza (antes decir una cosa así presuponía que ibas con un maletín lleno de billetes, ahora afortunadamente puedes decirlo y y la gente incluso puede llegar a pensar que vas a ver las ciudades, los pueblos o el paisaje, ja, ja).

c31913 dijo...

Muchísimas gracias por este artículo, como estudiante, estas experiencias casi extraterrestres (si tierra = españa) dan una especie de optimismo que en general brilla por su ausencia.
un saludo.

Ana Raquel dijo...

hola quisiera conocer más acerca del sistema constructivo y el material de este espacio exterior. Cómo es la capa drenante? el revestimiento si es tartán igual al de las pistas de atletismo?
alguien sabe donde se pueden conseguir cortes y planos de este proyecto?