viernes, 1 de abril de 2016

Ciudades para las personas mayores

Hace unos días una de mis alumnas vino a verme porque quería hacer el trabajo fin de máster sobre “envejecimiento activo”. Aunque ya hace algún tiempo codirigí una tesis con José Manuel Ribera (catedrático de geriatría, hoy emérito de la Complutense) sobre la ciudad y los mayores y, actualmente, llevo otras dos relacionadas con el tema, me sorprendió que alguien motu proprio quisiera hacer un trabajo de este tipo. Y es que, en el ámbito del planeamiento, aunque cada vez se van considerando en mayor medida los temas de inclusión, es relativamente escasa la consideración de las cuestiones relacionadas con las personas mayores. De forma que he pensado que sería interesante dedicar el artículo de hoy a su relación con la ciudad. Para no perderme en un tema que requeriría un libro entero, voy a centrarme en el programa de la OMS “Ciudades amigables con las personas mayores”, en el que España está muy bien representada con más de 70 municipios participantes.

Las personas mayores y la ciudad  cuartopoder

Para empezar sólo voy a dedicar un párrafo a mencionar algo que ya es tópico. Vamos hacia una sociedad envejecida (en algunos países estamos ya en ella) con pirámides de población invertidas y en la que habrá que dar un vuelco a los conceptos tradicionales en planeamiento y diseño urbano. Según las proyecciones del INE, la población española de más de 65 años que en la actualidad supone el 18,2% pasaría al 24,9 en el 2029 y al 38,7% en el 2064. Las previsiones de las Naciones Unidas son todavía más espectaculares, situando a España en el año 2050 como el país más envejecido del mundo con la población de más de 60 años superando el 40% del total. En estas condiciones no se puede seguir cerrando los ojos a los importantes cambios que hay que introducir (y no sólo en nuestro país), en los objetivos de diseño y planeamiento urbano, para dar respuesta a los nuevos requisitos que están surgiendo.

Crecimiento de la población de mayores  fgcsic 
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Para que las ciudades de todo el mundo empezaran a conceder a esta cuestión la importancia que merece, la OMS inició en el año 2005 el proyecto de Ciudades Amigables. Se intentaba identificar las principales características a las que debería responder una ciudad con una parte importante de su población formada por personas mayores. Se trataba de proponer un instrumento de evaluación basado en escuchar a los implicados. Desde el principio el proyecto incorporó las bases de lo que se conoce como envejecimiento activo y que responde a tres componentes: salud, participación y seguridad. Aquellos interesados pueden leer el Libro blanco del envejecimiento activo, editado en el año 2011 por el Ministerio de Sanidad español en colaboración con el IMSERSO, y cuya referencia se puede encontrar en las notas finales.

Envejecimiento activo: salud, participación y seguridad  fmds

El proyecto de Ciudades Amigables se presentó en Río de Janeiro en el año 2015 con motivo del Congreso Internacional de Gerontología y Geriatría. Casi de inmediato se sumaron varias ciudades que se reunieron un año después en Vancouver, donde se decidió un sistema, el llamado Protocolo de Vancouver, para evaluar el grado de “amabilidad” de las ciudades con las personas mayores. En esta fase inicial el Protocolo se adoptó por más de treinta ciudades de diferentes características sociales, geográficas y económicas. En todas ellas se realizó una investigación dirigida a oír la opinión personas mayores, suministradores de servicios y cuidadores, en la que se analizaban ocho áreas temáticas. Se estandarizó en una plantilla a la que tenían que ajustarse las ciudades participantes y se analizó posteriormente por un equipo de la OMS.

Guía de ciudades amigables con los mayores OMS

El resultado de este trabajo fue un informe denominado Ciudades globales amigables con los mayores: una guía, publicada en el año 2007 por la OMS y presentada el Día Internacional de las Personas Mayores. Esta guía se puede obtener de forma gratuita en el enlace que figura en las notas finales. Se organiza en los ocho apartados siguientes: espacios al aire libre y edificios; transporte; vivienda; participación social; respeto e inclusión social; participación cívica y empleo; comunicación e información; y servicios de apoyo comunitario y de salud. El IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) hizo una adaptación del protocolo de Vancouver para el caso español, que también se puede obtener de forma gratuita en el enlace que aparece en las notas. La adaptación se ha hecho en base a la consideración de la población rural y a la clasificación de las ciudades en relación a la población.

Uno de los temas críticos es el relacionado con los espacios libres  valleluz

Para las materias que trato en este blog resulta de gran interés, porque permite focalizar los temas en algunos que parecen críticos. Por supuesto que todos los apartados son a considerar a la hora de intentar conseguir ciudades más amigables, pero en este artículo me voy a fijar en los espacios al aire libre. El resto lo dejaré para otra ocasión, aunque también tienen una gran importancia para el planeamiento cuestiones tales como los servicios públicos disponibles, el transporte, el comercio de proximidad o la mezcla social y de usos. Habría que advertir que, en general, el planificar y diseñar ciudades más amigables para los mayores se diferencia poco de hacer una buena planificación sin adjetivos. Probablemente una ciudad planificada bajo estos presupuestos será, en cualquier caso, menos discriminatoria, más inclusiva, sostenible, confortable y ecológica para todos.

El buen planeamiento urbano no debería necesitar adjetivos  geia

Tanto en la Guía de ciudades amigables con los mayores, como en la Lista de control de aspectos esenciales de las ciudades amigables con los mayores que publicó la OMS poco después y que no es nada más que un resumen de la Guía, se especifican (respecto a los espacios libres) once aspectos señalados reiteradamente en todas las encuestas. A continuación voy a tratar, con mayor o menor profundidad, de repasarlos todos. Los lectores del blog notarán que les resultan conocidos y que, para la mayoría de los temas, tengo publicados varios artículos. Pero me ha parecido interesante hacerlo por dos motivos. El primero, verificar los aspectos que corresponden a principios universales válidos para casi todos los casos. Otra cosa es la forma concreta en que estos principios se desarrollen y sobre la que no parece conveniente dar indicaciones generales ya que dependen del contexto específico de que se trate. Y la segunda es ofrecer una visión global del tema que permita situar los campos correspondientes.

Suciedad o pintadas, aspectos negativos informacion

Contar con un entorno agradable y limpio es el primer aspecto que se destaca en todas las encuestas. La belleza del sitio es importante. Pero también se señalan como elementos a considerar la ausencia de perturbaciones tales como ruidos, malos olores, congestión de tráfico, suciedad, basura sin recoger, o pintadas. Una parte importante de estos factores son de mantenimiento, pero otros están directamente relacionados con la planificación y el diseño. En la Guía se recoge el comentario de una persona mayor de Estambul que podría ser aplicable a muchas ciudades: “Te levantas de la cama a las cuatro de la mañana en lugar de a las seis porque hay demasiado ruido afuera”. El ruido es uno de los grandes problemas causados por una mala planificación de la ciudad y, por supuesto, no afecta sólo a las personas mayores ya que está demostrado que produce efectos nocivos en la salud de todos.

Pequeños espacios verdes cercanos  20minutos

El segundo aspecto se refiere a la importancia de los espacios verdes. Como ya hemos dicho tantas veces en el blog, no se trata de grandes espacios verdes, sino de espacios verdes contenidos, cercanos y accesibles. Es decir, de espacios verdes de proximidad. Probablemente la existencia de un espacio verde cercano haga que el barrio sea mucho más adecuado no sólo a los mayores sino también a los niños y, en general, a todos. Se detectan algunos problemas que veremos luego tales como la necesidad de que existan servicios, lugares de resguardo o una mayor seguridad. Pero también es importante que se cuide el uso compartido. Dice un proveedor de servicios de Melbourne: “El hecho de que un parque sea un área de actividades compartido, con bicicletas que pasan zumbando, o patinetas o patinadores, o grandes bestias cuadrúpedas que se abalanzan corriendo, puede ser un factor de limitación para el acceso por una persona mayor”. Por supuesto, esto también afecta al resto de ciudadanos.

El mobiliario no solo hay que colocarlo, hay que mantenerlo  farodevigo

La necesidad de lugares de descanso es también una reivindicación manifestada en casi todas las ciudades. Sin embargo, no es sencillo resolver el problema ya que en muchos casos se denuncia la invasión de estas áreas por grupos intimidatorios que las ocupan y manifiestan comportamientos antisociales. Se trata de un tema muy relacionado con la seguridad ciudadana según veremos más adelante. Habría que añadir la necesidad de que estos lugares estén en situación de confort climático con sombra, soleamiento o resguardo, según sea necesario. Y, por supuesto, con un mantenimiento adecuado. La existencia de lugares de descanso debería tratarse de forma específica en el diseño de las aceras que tendrían, además, que cumplir algunas condiciones: superficie lisa, de poca pendiente y anti-deslizante; ancho suficiente para sillas de ruedas; declives nivelados con la calle; libres de obstrucciones como vendedores callejeros, autos estacionados y árboles; y prioridad de acceso para peatones.

Se reclaman pasos de peatones bien diseñados  blog

Aunque también se podría haber añadido al apartado anterior de aceras amigables, aparece en la Guía de forma separada el problema de los cruces peatonales en algunos casos pensados (como ya he escrito de broma en otros artículos refiriéndome al diseño urbano en general) para “varones caucásicos, de treinta años, en plenas condiciones físicas y de clase media alta”. O, a veces, con prioridad a la circulación rodada, de forma que algunos semáforos están regulados de forma que hay que ser casi un atleta para conseguir atravesar la calle en los tiempos marcados a los peatones. Se señalan como elementos de gran ayuda el uso de semáforos con indicaciones acústicas y luminosas que marquen el tiempo que falta para ponerse rojo. También, el escaso respeto del conductor podría aconsejar el cambio de pasos cebra por semáforos controlados por el peatón con tiempos de espera siempre a su favor e indicados en el propio semáforo.

La importancia de la accesibilidad  ciudadaccesible

Las cuestiones relativas a la accesibilidad son también importantes. A pesar de que en muchos países existe normativa que obliga al cumplimiento de determinados requisitos, la realidad es que se trata de un tema denunciado de forma recurrente en todas las encuestas. Además, básico para una ciudad más inclusiva. Y no sólo relativo a las personas mayores sino a cualquier grupo de edad. En nuestro país resulta realmente curioso el incumplimiento, en algunos casos sistemático, de la normativa tanto estatal como autonómica sobre accesibilidad a pesar de las denuncias de las organizaciones implicadas. Y no sólo en la ciudad ya construida antes de la aprobación de estas leyes, sino también en proyectos actuales que se están ejecutando en estos momentos. El tema está también muy relacionado con el del transporte, que se aborda en otro apartado de la Guía y que hoy no voy a tratar.

Seguridad objetiva, pero también subjetiva, en el espacio público  larioja

Y llegamos a uno de los apartados importantes para un envejecimiento activo ya que facilita que los mayores salgan de sus casas, anden, hagan deporte y se relacionen: un entorno seguro. Seguridad en todos los aspectos. Así, algunas ciudades mencionan zonas libres resguardadas para terremotos, o aceras que permitan andar sin tropiezos, o carriles bici separados. Pero también seguridad ciudadana. Dice un habitante de Tuymazy: “Nosotros ya no salimos de noche. Yo no salgo a ningún lado, te pueden matar”. Sin llegar a esos extremos, y a pesar de que exista una cierta seguridad objetiva es imprescindible que las personas que salgan a la calle se sientan seguras. Es decir, que exista seguridad subjetiva. Para la Guía trata de un elemento fundamental que hace posible un envejecimiento activo, al permitir que las personas mayores usen el espacio público, caminen de forma regular y se relacionen con otras.

Carriles bici separados de las aceras  cyclingmadrid

También se señala el interés de que existan senderos peatonales y carriles específicos para bicicletas. En general, los ciclistas se consideran un peligro para las personas mayores y se proponen vías separadas para ellos. Pero, sobre todo, se destaca la necesidad de accesibilidad a estas sendas con lugares adecuados para sillas de ruedas y que los caminos presenten una superficie lisa y regular. Respecto a los edificios amigables con los mayores me voy a detener también poco ya que entiendo es una cuestión más arquitectónica que urbanística, pero las características generales que se enumeran son las siguientes: ascensores; escaleras mecánicas; rampas; pasillos y entradas anchas; escaleras adecuadas (no demasiado altas ni empinadas) con barandillas; pisos anti-deslizantes; zonas de descanso con asientos cómodos; señalización adecuada; baños públicos con acceso para discapacitados.

Baños públicos de pago ¿gratis con carnet de mayores?  dnevnik

Los dos últimos apartados se refieren a la necesidad de contar con baños públicos adecuados y que se provean servicios especiales para clientes, como filas o mostradores separados para personas mayores. El tema de los baños públicos es uno de los más mencionados aunque difícil de resolver. Respecto a la cuestión de que en los comercios existan servicios especiales para mayores probablemente necesite una regulación legal que lo obligue. Todas estas cuestiones se recogen en la Lista de control de aspectos esenciales de las ciudades amigables con los mayores. Reproduzco de la lista, en una nota final, los aspectos relacionados con los espacios libres, para que el lector tenga una visión global de los elementos críticos que se pueden verificar de forma sencilla. Probablemente si el proyecto supera el chequeo será adecuado, no sólo para personas mayores sino, también, en general, para todos.

A veces hay que obligar a las empresas a cumplir  plataformaurbana

Conseguir ciudades más inclusivas pasa, probablemente, por conseguir ciudades pensadas no para los casos más favorables sino, precisamente, para los más desfavorables. Es decir, considerando aquellos colectivos con exigencias más críticas. Entre otros, las mujeres, los niños o las personas mayores, deberían ser la referencia. Estos últimos van a tener cada vez una mayor presencia numérica y, si consiguen superar su propio estereotipo como grupo, mayor influencia política y mediática. Este tema de los estereotipos que aparece muy claramente tratado en el artículo de Rocío Fernández-Ballesteros incluido en el Libro blanco sobre envejecimiento activo, es básico para entender las diferencias entre los estereotipos culturales, individuales y del propio grupo como tal. La necesidad de cambiar la imagen que tiene de si mismo el colectivo de personas mayores, altamente negativa en la actualidad, es la base para conseguir una mayor presencia y conseguir reivindicaciones hasta el momento atendidas en escasa medida.

Red española de ciudades amigables  imserso 
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Para terminar me gustaría decir que bastantes ciudades españolas pertenecen a la Red de Ciudades Amigables y que algunas de ellas están trabajando para conseguir que su ciudad esté mejor adaptada a las necesidades de las personas mayores. Entre los muchos casos que podría reseñar, sólo me voy a referir a dos. El ayuntamiento de Zaragoza, que tiene aprobado un plan de acción 2014-2017 con 25 propuestas de diagnóstico y un proceso de elaboración con una serie de ejes concretos. Madrid también ha presentado, a finales del año pasado, un documento titulado Madrid, ciudad amigable con las personas mayores, donde se describen, en relación con el Protocolo de Vancouver, ocho áreas de investigación y las propuestas de mejora consiguientes. Parece que, por lo menos, empieza a abrirse paso la conciencia que es necesario cambiar algunas cosas. El problema es que todavía estamos en el terreno de las intenciones que, casi siempre, se quedan en generalidades. Por ejemplo, en el documento del Ayuntamiento de Madrid puede leerse la necesidad de “aumentar la seguridad/vigilancia en los parques”. Loable deseo que me gustaría saber cómo, cuándo, y de qué forma, se va a conseguir.



Nota 1. Documentos a que se hace referencia en el artículo y enlaces para conseguirlos de forma gratuita.
  • La nota de prensa del Instituto Nacional de Estadística de donde he reproducido los datos del segundo párrafo puede encontrarse aquí. Y los relativos a la población mundial en este enlace sobre Population Ageing and Development de la ONU.
  • El Libro Blanco del Envejecimiento Activo puede obtenerse en este enlace.
  • El Protocolo de Vancouver aquí. Y la adaptación al contexto español del IMSERSO en este enlace.
  • El documento Ciudades globales amigables con los mayores: una guía, en este enlace.
  • La Lista de control de aspectos esenciales de las ciudades amigables con los mayores de la OMS basada en el Protocolo de Vancouver en este otro enlace.
  • El Plan de Acción 2014-2017 de Zaragoza puede conseguirse aquí.Y la publicación Madrid, ciudad amigable con los mayores en este enlace.

Nota 2. La revisión a realizar de todo proyecto de espacio público, según la Lista de control de aspectos esenciales de las ciudades amigables para mayores de la OMS respecto a los espacios al aire libre y edificios, debería incluir los puntos siguientes:
  • Las zonas públicas son limpias y agradables.
  • Los espacios verdes y asientos al aire libre son suficientes en número, están bien mantenidos y son seguros.
  • Las aceras presentan buen estado de mantenimiento, están libres de obstrucciones y están reservadas para los peatones.
  • Las aceras son anti-deslizantes, son suficientemente anchas para sillas de ruedas y presentan cordones en desnivel hasta el nivel de la calle.
  • Los cruces peatonales son suficientes en número y seguros para personas con diferentes niveles y tipos de discapacidad, con marcaciones anti-deslizantes, señalización visual y auditiva, y tiempos de cruce adecuados.
  • Los conductores ceden el paso a los peatones en las intersecciones y los cruces peatonales.
  • Los carriles de bicicletas están separados de las aceras y demás caminos peatonales.
  • La seguridad al aire libre es fomentada mediante buena iluminación en las calles, patrullas policiales y educación comunitaria.
  • Los servicios están ubicados en forma agrupada y son accesibles.
  • Se proveen servicios especiales para clientes, como filas o mostradores de servicio separados para personas mayores.
  • Los edificios están correctamente señalizados afuera y adentro, poseen suficientes asientos y baños, ascensores accesibles, rampas, barandas y escaleras, y pisos anti-deslizantes.
  • Los baños públicos externos e internos son suficientes en número, están limpios, presentan buen estado de mantenimiento y son accesibles.

18 comentarios:

Julio Alberto dijo...

Sr. Fariña: vengo leyendo el blog ya hace años y nunca había comentado. Pero la entrada de hoy es tan esclarecedora que no puedo menos que darle la enhorabuena. No solo porque me ayude en mi labor diaria sino por poner el foco en un problema capital. Repito mis felicitaciones y gracias por su desinteresada labor.

Orozco F. J. dijo...

Como sociólogo que interesa mucho la orientación de este blog. Sobre todo sabiendo que viene de un arquitecto y urbanista. En concreto, que dé a conocer en el artículo de hoy el Protocolo de Vancouver me parece de gran interés. Como primera aproximación es suficiente, pero habría que advertir a la gente que vaya a tratar la cuestión en profundidad que dicho Protocolo no es precisamente perfecto. En su elaboración se han detectado problemas metodológicos -normales, por otra parte, en este tipo de encuestas- que, en cualquier caso, no invalidan el acercamiento que se hace a la cuestión de las ciudades y una población cada vez más envejecida que las tiene que usar. Las mayores deficiencias provienen precisamente de entender que los problemas de la vejez son los mismos en ciudades como diferentes como Estambul o el mismo Vancouver. La adaptación el Protocolo para el caso español está bien pero todavía es demasiado genérica. Por ejemplo, los casos de Zaragoza y Madrid que se mencionan en el artículo me parecen tan diferentes que es imposible que se pueda llegar a conclusiones ni tan siquiera parecidas. Estoy totalmente de acuerdo en la importancia del tema y en la necesidad de que se tome en consideración. También estoy de acuerdo en que, tomando un colectivo como este de referencia, saldrán mejores ciudades para todos.

José Fariña dijo...

Julio Alberto: Gracias a tí, me alegro que mi trabajo te sirva.

José Fariña dijo...

Orozco: si has leído otros artículos del blog (y creo que sí porque recuerdo algún otro comentario tuyo) verás que, justamente, la cuestión del contexto es una de las que más me preocupan. De todas formas de lo que se trataba en aquellos momentos, llamar la atención sobre el tema de los mayores en la ciudad, la OMS lo hizo bastante bien. Es evidente que no tienen las mismas necesidades los mayores de Madrid que los de Jaén. E incluso en Madrid, los de Vallecas que los de Pozuelo. Pero no sólo los mayores. En general, todos. Era la queja que hacía en el artículo sobre Hábitat III: cada ciudad, cada barrio, requiere un tratamiento diferencial y ni los objetivos, ni la forma de conseguirlos, puedes ser iguales.

Adolfo Gámez dijo...

Los que ya estamos en el conjunto de "personas mayores" le agradecemos el artículo. La realidad es que tiene razón cuando dice que el colectivo de estas personas no tiene una muy buena opinión de si mismo. Esto hay que cambiarlo, algunos estamos ya en el intento de hacerlo. No planteado desde la lucha generacional sino tratando de potenciar los valores que son de cada edad. Además, es cierto que una ciudad diseñada para que los mayores en realidad es ni más que menos que una ciudad bien diseñada porque es una ciudad para todos. Y punto.

Alicia dijo...

Había leído mucho sobre la ciudad de los niños y, particularmente porque me interesa, sobre los temas de género. Pero ignoraba que existieran tantas cosas sobre la vejez y la ciudad. Y que tuviera tanta importancia.

José Fariña dijo...

Alicia: si tuvieras la edad de Adolfo (o la mía) seguro que ya habías pensado que se trata del tema estrella, junto con el de riesgos, para los próximos años. Cuando uno es joven tiende a pensar que eso de "la vejez" es algo que está muy lejos y es poco preocupante como no sea por el tema de las pensiones, y casi siempre se relaciona con los médicos y los viajes del IMSERSO, pero no suele plantearse desde una perspectiva urbanística. De esto trataba el artículo, de dar un toque de atención, sobre todo a los jóvenes que son los que vais a tener que construir una ciudad en la que las personas mayores van a constituir una de sus partes más importantes. Y no sólo numéricamente.

Alicia dijo...

Sí, claro que me parece un tema importante. Y bastante complejo, además.

José López Cruz dijo...

Aunque mi pensamiento suele ser bastante radical, en este caso creo que la radicalidad no consiste en conseguir que los mayores desaparezcan cuanto antes para que se pueda mantener el estado de bienestar. Que es lo que se está intentando con algunos diseños de ciudades cuyo objetivo parece ser precisamente este. Por el contrario, pienso que la radicalidad está en conseguir ciudades en las que sean felices. Hay que darle la vuelta a un sistema social en el que predomina el culto a la juventud. Realmente en la vejez se encuentra el tesoro de la sociedad. Pero hay que saber verlo. Espero que con tus alumnos tengas un largo e interesante debate al respecto. Hacía tiempo que no pasaba por el blog pero veo que sigue, como siempre, poniendo el dedo en la llaga y tratando los temas que son relevantes.

Alicia dijo...

¡Superlópez ha vuelto, ya tengo con quien discutir! Es broma, me alegro de leerte otra vez por aquí. Y, además, en este caso no puedo estar más de acuerdo, tenemos que empezar a ver las cosas de otra manera. Es decir, considerar la vejez como parte del haber y no del debe.

J Oliveira dijo...

Lo cierto es que se trata de un tema muy complicado cuando se traduce en términos de planeamiento. Hay cuatro cuestiones generales, de hecho muy elementales pero haría falta algún sitio donde encontrar información clara y orientadora. ¿Alguién conoce bibliografía o sitios para obtener información, no desde el punto de vista de la investigación sino puramente profesional, para aplicar a planes de urbanismo o diseño urbano?

Julio Alberto dijo...

Oliveira: en casi todas las referencias que se dan en el artículo viene bibliografía, lugares de internet e instituciones que le pueden ayudar. Y no precisamente desde la perspectiva de un investigador, sino como es mi caso, de un profesional que se dedica a planificar la ciudad. Le aconsejo que las mire con cuidado y verá que existe mucha más información de la que parece.

Deismar Naveda dijo...

Me encantó el artículo. Comenzaré la universidad en una semana y estaba en dudas sobre si me movía más la arquitectura o el urbanismo, pero con este blog descubrí que me apasiona la planificación de una ciudad, además de que mi ciudad de origen presenta demasiados problemas en cuanto a planificación urbanística. Creo que me decidí, y me encantaría llevar a cabo miles de proyectos que se me ocurren para embellecer mi ciudad. Definitivamente lo que me mueve es darle solución a esos problemas.

Fernando dijo...

Deismar: Suerte que puedes elegir, en España no hay esa posibilidad porque debemos de ser uno de los pocos países del mundo en el que no existe grado en Urbanismo o Ordenación del Territorio. Desde luego el único de la UE.

José Fariña dijo...

Fernando: tienes razón, lo digo continuamente pero nadie me hace caso. El hecho de que en las universidades estatales todavía no exista un grado en urbanismo y ordenación del territorio es una anomalía explicable en tiempos del gran poderío corporativo de arquitectos e ingenieros de caminos. Pero ese poderío ya no existe y "alguien" se debería decidir a alinearnos con los demás europeos. Parece sencillamente increíble que estemos en esta situación cuando existen carreras en Ciencias de la Danza, Ciencias del Transporte y la Logística o Protocolo. Que yo no digo que no deban existir, que conste. Lo único que digo es que la importancia de ordenar adecuadamente nuestras ciudades y territorios es máxima.

MERCEDES dijo...

Qué maravilla de Blog!
Comencé a leerlo hace tres días, a raíz de la búsqueda de información para un artículo sobre la ciudad como organismo; los metabolistas, Eliel Saarinen,Christopher Alexander, y sus antagonistas , y di con su entrada " La ciudad orgánica" , del año 2011, que a pesar de hacerme sentir que quizás vaya un poco retrasada en subirme al carro, fue un verdadero gustazo leer.

Hoy estuve leyendo otros y en esta entrada tenía que comentar.
Qué importante es la experiencia, que importante son ellos, los mayores.

Desde mi punto de vista, la transformación de la ciudad actúa en simbiosis con la de la sociedad. Lo uno no puede ser parásito de lo otro. Y es fundamental recuperar a la figura del anciano, del sabio.

No hace mucho entregué mi Proyecto Fin de Carrera- con el que obtuve mi único sobresaliente desde que la empecé- , y trataba de la importancia de recuperar al SIBUT, que en babilonio medio tiene un polisemia de lo más interesante. Es curioso como en los inicios de la civilización, incluso el lenguaje corroboraba, la importancia de lo que hoy tenemos olvidado.El plural de SIBUT, significaba "testigos"- ( sibutuma).En uno de los textos de Ekalte se dice: " SIBUT ALI SIBUTUMA"--> LOS ANCIANOS DE LA CIUDAD SON LOS TESTIGOS".

Y creo que ahí está todo. No sólo ya la evidencia de una población que envejece, y una fecha de muerte que cada vez se nos retrasa más, sino el tratar a las personas de más edad, no desde de un punto de vista "de voluntariado", el "hacer algo por ellos", el que "se sientan útiles", si no realmente " utilizarlos", en el mejor sentido de la palabra, porque tienen mucho que dar, que decir, que traspasar.

No puede haber cambio urbano real de este tipo sin que lo haya social y viceversa.
Un diálogo requiere de dos.

En fin,termino que no quiero pecar de peñazo.

Muchas gracias por dedicar su tiempo a escribir este blog.
Un abrazo,

Mercedes.

José Fariña dijo...

Mercedes: gracias a tí.

Marta dijo...

Estaba leyendo el artículo del blog y no dejaba de pensar en una reflexión que me preocupa, se habla de la ciudad de las personas mayores pero no se dice nada sobre cómo son esas personas mayores, yo pienso en mi abuela y en mis padres a la misma edad de mi abuela y han cambiado sustancialmente sus necesidades, es decir mi abuela era una mujer que siempre había estado en casa criando a 8 hijos que había trabajado “como una mula” por lo que su estado físico era malo, sin embargo mi madre, aunque también ha trabajado mucho en su vida solo ha tenido 3 hijos, ha vivido en un edificio con ascensor y calefacción central, ha tenido una vida más cultural y más pública, por tanto sus necesidades en los espacios públicos no son las mismas, es decir mi abuela necesita unos servicios de proximidad, aceras sin barreras, algún parque para bajar a tomar “la fresca”, y sin embargo mi madre a su misma edad se desplaza sin problema con el transporte urbano, acude a los civivox, y pocas veces le verás sentada en un parque. Hay que tener en cuenta que la ciudad que se diseña no es la ciudad que se construye y que vivimos nosotros, sino que pasa un tiempo entre que se diseña una ciudad y ésta se construye, por lo que habrá que tener en cuenta cómo vamos a ser cuando seamos mayores en el futuro más o menos próximo