miércoles, 1 de julio de 2015

Planeamiento y cambio climático

Acabamos de terminar la redacción de la Guía metodológica para la mitigación y adaptación al cambio climático en el planeamiento urbano, que nos habían encargado la FEMP y la Oficina Española de Cambio Climático. Coordinada por Carlos Verdaguer hemos intervenido en su redacción GEA21, CC60 y GIAU+S (ver más detalles en las notas finales). Con esta disculpa, y basándome en el trabajo que hemos realizado a lo largo de un período de más de dos años, probablemente dilatado en exceso por cuestiones ajenas al equipo redactor, he pensado explicar un poco el objeto de una Guía de este tipo, su estructura y algunos temas ya más personales que tienen que ver con el momento crítico al que nos enfrentamos. Ya he planteado en otros artículos del blog la controversia sobre el origen humano (o no) del cambio climático y el funcionamiento de los paneles de expertos, de forma que esta parte no la trataré hoy.

Portada  Guía

Centraré mis comentarios en tres aspectos. En primer lugar, los efectos probables del cambio climático en nuestro país. Luego, las medidas comunes; y, por último, las específicas concretadas en áreas temáticas. Me centraré sobre todo en estas dos últimas cuestiones debido a que el equipo consideró en su momento que las medidas comunes (medidas marco) y las específicas eran válidas no sólo para mitigar y adaptar nuestras ciudades y territorios a lo presumiblemente va a venir en forma de efectos del cambio climático, sino que en realidad, eran medidas racionales para conseguir mayor sostenibilidad y resiliencia independientemente de estos efectos. Es decir, que se trata de medidas de Buenas Prácticas que deberían adoptarse de cualquier forma, independientemente del alcance, mayor o menor, que tenga el cambio climático que se avecina. En realidad, que ya ha empezado.

Riadas, desbordamiento del Ebro, marzo 2015  elpais

Antes habría que explicar tanto la finalidad de esta Guía como el método realizado para su elaboración. A pesar de que podría entenderse como un conjunto de recetas a considerar por los Ayuntamientos (y los equipos redactores) que se encuentren en fase de elaboración de un plan, con el objetivo de añadir una serie de condicionantes a los considerados como tradicionales, no es así. El título lo dice con bastante claridad: se trata de una metodología. Se intenta plantear otra forma de trabajar introduciendo entre las prioridades, no sólo aquellas específicas derivadas de los cambios previstos, normalmente mucho más exigentes que las consideradas hasta ahora, sino también las más globales que afectan al conjunto del planeta. Por ejemplo, no sólo hay que considerar cómo influye el aumento de la temperatura en el plan concreto de que se trate, sino también qué hacer desde este plan para que no incrementar el problema.

Portada de uno de los informes del IPCC  ipcc

Por otra parte tampoco se trataba de hacer investigación básica. El encargo estaba pensado no para añadir una serie de recomendaciones a las ya conocidas, sino seleccionar entre las ya existentes. Porque la dificultad no provenía de la escasez, sino de la abundancia de material. Se trataba de trabajar de forma parecida a como lo hace el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC). El objetivo era, por tanto, buscar entre lo ya realizado, agrupar, clasificar y priorizar. El resultado fue algo así como una “Guía de Guías” aunque también se utilizó (además de Guías) material de otras muchas otras fuentes como Buenas Prácticas, Planes, Estrategias, o incluso Normativas. Pero también se pretendía conseguir otro objetivo: "La otra finalidad fundamental de esta Guía es la de contribuir a incrementar la conciencia general sobre el cambio climático y la necesidad de luchar contra el mismo desde los pueblos y ciudades de nuestro territorio, en la constatación de que el ámbito urbano y la escala local son cruciales para hacer frente a la crisis ambiental".

Sistema de movilidad urbana motorizado  aeecad

¿Qué puede hacer desde el planeamiento municipal para contribuir a que el cambio climático no se haga incontrolable y muy dañino? El conjunto de medidas a adoptar para conseguirlo y reducir los efectos nocivos es lo que en la literatura especializada, se conoce con el nombre de mitigación. Aunque, en general, en lo que se refiere a las medidas de mitigación, todos los elementos están muy relacionados, se puede detectar la contribución de las áreas urbanas al incremento del problema en aspectos concretos. Por ejemplo, la emisión de gases de efecto invernadero resulta de un sistema de movilidad urbana motorizada y un modelo urbano e industrial basados en el consumo de combustibles fósiles. O la destrucción de los ecosistemas y la pérdida de la biodiversidad es la consecuencia de una forma urbana fragmentada, dispersa y monofuncional, a lo que habría que añadir un sistema socioeconómico basado en el sobreconsumo, y una agricultura y una industria intensivas.

Causas e impactos, tabla I  Guía
 Señalar en la imagen para verla más grande

Respecto a los efectos en España son bastante conocidos, por lo menos en términos generales, y no parecen demasiado favorables. Así como hay países en los que el cambio climático incluso puede parecer positivo (de todas formas habría que discutir el significado de la palabra "positivo" en determinadas situaciones), no es nuestro caso. Con objeto de simplificar se consideraron dieciocho impactos derivados de seis causas, aunque en realidad dos de ellas se podían entender más bien como impactos  pero se optó por dejarlas así ya que, en realidad, el objeto de la Guía era el “planeamiento urbano” y no la planificación territorial, turística o estratégica. Por ejemplo, probablemente para un plan ecológico los incendios forestales habría que considerarlos como un impacto y no como una causa. Pero, desde el planeamiento urbano parece que así queda más claro. La causa es el incendio forestal y el impacto “los riesgos para áreas urbanas próximas a zonas forestales”.

Causas e impactos, tabla II  Guía
Señalar en la imagen para verla más grande

Estos efectos tienen unas causas muy claras y contrastadas científicamente: aumento de las temperaturas; elevación del nivel del mar; lluvias torrenciales; sequía; alteración y extinción de especies; e incendios forestales. Como ya he explicado no se trata de descubrir nada, los datos proceden de fuentes reconocidas. En este caso, por ejemplo, de los informes del IPCC, UN-HABITAT CCCI, el PNACC y la ELCC. Estas causas originan una serie de impactos en la ciudad que resulta imprescindible considerar cuando se hace un plan y que dan lugar a lo que se llaman medidas de adaptación. Por ejemplo, el aumento de las lluvias torrenciales va a cambiar necesariamente las previsiones acerca de inundaciones por avenida y las sobrecargas en las infraestructuras de alcantarillado. Estos cambios tendrán una importancia distinta y habrá que enfocarlos diferencialmente atendiendo al tipo de ciudad o población, el lugar geográfico, el clima y las condiciones locales pero, en cualquier caso, dan lugar a una serie de acciones a adoptar que se suelen conocer con el nombre de medidas de adaptación.

Tipos de municipios según tamaño y actividad  Guía
Señalar en la imagen para verla más grande

Respecto a las medidas, sean de mitigación o de adaptación, el documento se divide en dos partes claramente diferenciadas: medidas marco y específicas. Desde la perspectiva de un artículo para este blog las medidas marco son las de mayor interés, por eso le dedicaré más espacio. Las medidas específicas también son muy importantes pero, probablemente, más para aquellos que se enfrentan a la realización de un plan de urbanismo o un proyecto urbano concreto. Las medidas marco son las que deberían de teñir toda actuación urbana que considerara el cambio climático como una de sus prioridades. Se puede leer en la Guía: “El resultado son las cuatro medidas que se presentan en este tercer capítulo de la primera parte, denominadas Medidas Marco por su carácter general y transversal, y que se caracterizan porque con respecto a ellas existe un absoluto consenso entre todos los expertos y creadores de políticas que han volcado sus esfuerzos en la lucha contra el cambio climático”.

Análisis de riesgos e impactos  proteccioncivil

La primera se refiere al análisis de riesgos e impactos, y sugiere la necesidad de analizar y cartografiar los riesgos del cambio climático en las condiciones específicas de cada localidad. Para ello es necesario usar un sistema de indicadores ambientales que permitan un seguimiento detallado de estos riesgos e impactos y su evolución en diferentes escalas, desde la regional hasta la más cercana. También parece imprescindible (segunda medida): “Elaborar planes locales de adaptación y mitigación al cambio climático basados en las condiciones específicas e incorporar las medidas de lucha contra el cambio climático en los instrumentos de planificación urbana y en las ordenanzas y normativas municipales”. Se trata, por tanto, no sólo de insertar medidas de mitigación y adaptación en el propio planeamiento y proyecto urbano, sino que estas medidas respondan a un verdadero plan global que abarque la totalidad de los sectores implicados, desde la colocación de un banco en un paseo hasta las propias ordenanzas municipales.

Comunicación y participación  biencomun

Las otras dos medidas marco propuestas son, en realidad, complementarias. La primera se refiere a la necesidad de comunicación y concienciación del ciudadano. Se trata de que se ponga a disposición de todos información clara, fiable y accesible, relativa al tema. Incluso destacando que la lucha contra el cambio climático no sólo no va en contra de las posibilidades laborales o de crecimiento local, sino que puede aumentarlas. Y la segunda se refiere al fomento de la participación ciudadana. Dice la Guía: “Fomentar la participación ciudadana en los planes locales de lucha contra el cambio climático y en los procesos de planificación urbanística y facilitar la incorporación de las iniciativas ciudadanas existentes en relación con el urbanismo y el cambio climático a los planes e intervenciones ambientales y urbanísticas en marcha”. A nadie se le escapa la importancia de estas dos medidas para conseguir avanzar en el camino de la lucha contra el cambio climático.

Una de las áreas temáticas consideradas  de la Guía

Para la propuesta de medidas específicas se atendió a su división en doce áreas temáticas que pueden servir perfectamente también como revisión de cuestiones a las que atender de forma concreta cuando se aborda un plan de urbanismo y se considera el tema como cuestión prioritaria. Las áreas temáticas fueron las siguientes: relación con los ecosistemas del entorno; pautas de ocupación del suelo; distribución espacial de los usos urbanos; densidad; energía; agua; materiales, residuos y emisiones; movilidad y accesibilidad; regeneración; edificación y forma urbana; espacio público; y, por último, el verde urbano. Por supuesto que un plan de urbanismo debe atender a muchas otras cosas. Pero el cuestionamiento de cómo se han planteado en el plan estos campos específicos puede dar una idea muy clara de la bondad del mismo en relación con la lucha contra el cambio climático y a la consideración de sus efectos.

Record histórico de temperaturas máximas en junio  aemet 
 Señalar en la imagen para verla más grande

La Guía tiene muchas más cosas por eso os animo que la consigáis y dediquéis un tiempo a su lectura. El cambio climático no es más que el resultado del problema al que debemos enfrentarnos en este siglo XXI: estamos consumiendo planeta por encima de sus posibilidades ecológicas. En estos momentos estoy escribiendo en mi domicilio, sudando, e intentando concentrarme en lo que escribo. Me resulta complicado. Probablemente no tendré más remedio que encender el aire acondicionado para poder seguir con el artículo. Pero es que soy un privilegiado. Una parte importante de la población de mi ciudad no puede hacerlo. Y si pudiera se produciría algo así como una catástrofe porque el sistema no está preparado para ello. Estamos en el mes de junio batiendo todos los registros históricos de temperaturas máximas en Madrid. Con esto no quiero decir que el cambio climático sea la causa de esta ola de calor. Lo pongo como ejemplo de lo que puede venir y de la necesidad de adaptar el planeamiento a las nuevas condiciones de forma que no sea necesario encender el aire acondicionado más que en casos puntuales y no de forma generalizada.

Cambio climático y salud  thelancet 
 Señalar en la imagen para verla más grande

Y esto no se refleja sólo en el confort. Según un reciente informe de la revista Lancet, titulado “Health and climate change: policy responses to protect public health” (lectura gratuita, el enlace lo podéis encontrar en las notas) los problemas del cambio climático no son sólo económicos, sociales o ambientales. Afectan directamente a la salud de las personas. El informe respalda los números de la OMS que pronostica 250.000 muertes en el período comprendido entre 2030 y 2050 debidos directamente al cambio climático. En el informe de Lancet se propone actuar lo más pronto posible en varias direcciones para evitar estos problemas de salud pública. Una de las más importantes es precisamente una adecuada planificación de las ciudades para conseguir no solo reducir la huella de carbono, sino adaptar los parámetros tradicionales de planificación a la nueva situación.

Bosques más vulnerables al fuego  eleconomista

Aunque el informe de Lancet es muy claro y documentado (elaborado por cerca de cincuenta expertos de la más alta cualificación) ya el año pasado en la conferencia de la OMS celebrada en Ginebra sobre salud y cambio climático, se había advertido sobre la necesidad de tomar medidas para afrontar el incremento de los problemas de salud derivados de los episodios climáticos extremos, las enfermedades infeccionas, la contaminación o la mala alimentación. He terminado este artículo con un guiño a los problemas de salud por varias razones. La más importante se menciona en el informe de la revista Lancet: probablemente sea una de las formas más directas de concienciar a la población en general, a los técnicos, a los profesionales, y a los encargados de la toma de decisiones, de que el cambio climático va a afectar, no sólo a sectores más o menos incomprensibles y muchas veces lejanos como la economía, sino que va a tener implicaciones directas para el ciudadano relacionadas con sus posibilidades personales de supervivencia.

Congreso sobre calentamiento global 2020
"¿El camino a Copenhague?" - "Esto es Copenhague"  elpais

Como he dicho tantas veces (mis alumnos ya estarán aburridos de oírlo) el sistema tiene capacidad de ajustarse sólo y salir airoso de los mayores problemas como ha hecho a lo largo de la historia. La cuestión es que, probablemente, lo haga de forma ciega e inflexible, sin pararse a pensar cuántos van a sufrir y cuánto van a sufrir. Debemos intentar como técnicos (y como personas) que esto ocurra con el menor sufrimiento posible y de forma que afecte a muy pocos. El cambio climático es un hecho evidente, como también parecen evidentes las causas. Nuestra obligación es ayudar a que sea lo menos intenso posible y a que sus efectos puedan ser soportados sin merma apreciable en las posibilidades de progreso social e individual. En concreto, en el campo del planeamiento resulta que las medidas a adoptar son medidas que deberían tomarse con independencia de la mayor o menor intensidad del cambio o de los orígenes del mismo, porque influyen de forma directa en la eficiencia y resiliencia de las ciudades. Si redundan en la salud, seguridad, comodidad y progreso del ciudadano, entonces ¿cuáles son los obstáculos que nos impiden adoptarlas?


Notas
  • La Guía metodológica de medidas para la mitigación y adaptación al cambio climático en el planeamiento urbano ha sido elaborada por la Red Española de Ciudades por el Clima, Sección de la Federación Española de Municipios y Provincias, con la colaboración de la Oficina Española de Cambio Climático del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. La realización técnica ha corrido a cargo de: Gea21 SL. Dirección, coordinación y redacción: Carlos Verdaguer Viana-Cárdenas, Isabela Velázquez Valoria y Alfonso Sanz  Alduán; CC60. Redacción y maquetación: Gloria Gómez Muñoz y Emilia Román López; GIAU+S/UPM. Redacción: José Fariña Tojo y Margarita de Luxán García de Diego. Edita: Federación Española de Municipios y Provincias. Depósito legal: M-17301-2015. Puede obtenerse gratuitamente en este enlace de la página web de GEA21.
  • El informe de la revista Lancet titulado Health and climate change: policy responses to protect public health, puede obtenerse en este enlace. La descarga, tanto del .pdf como de la información complementaria es gratuita pero hay que registrarse previamente. El problema es que está en inglés, pero para aquellos que no tengan el problema del idioma entiendo que su lectura será del máximo interés. Dice la reseña del informe: "The 2015 Lancet Commission on Health and Climate Change has been formed to map out the impacts of climate change, and the necessary policy responses, in order to ensure the highest attainable standards of health for populations worldwide. This Commission is multidisciplinary and international in nature, with strong collaboration between academic centres in Europe and China".
  • Aunque no soy muy partidario de hacer referencia a otros artículos del blog me parece que, en este caso, resultará bastante útil leer el titulado "Cambio climático y revisión por pares", que trata de centrar la controversia, analizar lo más desapasionadamente posible las posiciones planteadas, y explicar un vocabulario que se suele utilizar sin demasiado conocimiento de causa. El enlace al artículo del blog es este.
  • Hace unos días ha aparecido publicado un artículo mío en uno de los suplementos del diario El País (28/06/2015) titulado “Una ciudad más próxima” en el que intentaba hacer notar al lector los problemas que causa el hecho de haber sobrepasado nuestra capacidad ecológica. Y lo centraba, en concreto, en la ineficiencia de las formas de organizarse las ciudades en el territorio y en la locura de considerar que el ámbito de todas las ciudades (desde la más pequeña a la más grande) sea el planeta entero. El cambio climático no es más que una de las manifestaciones de haber llevado al límite la biocapacidad del planeta. Puede ser interesante leer este artículo como complemento al de hoy. Puede encontrarse en este enlace.

12 comentarios:

Antonio Folgado dijo...

Pepe: no creas que he dejado de leer el blog pero ya sabes que mi salud a veces no es lo suficientemente buena. El artículo de hoy es como para hacer pensar a la gente y tu pregunta final muuy pertinente. Me temo que se trata de una pregunta retórica porque todos conocemos la respuesta. Unha aperta.

José Fariña dijo...

Antonio: ya veo que estás mejor y con ánimo hasta para comentar. No creas que la pregunta es tan retórica. Pienso que (de verdad que lo pienso así) incluso para el negocio inmobiliario le convenía hacer las cosas mejor ya que, en la mayoría de los casos, no cuesta más sino incluso se pueden ahorrar gastos. He llegado a pensar si las cosas no se harán mal sencillamente por desidia, o incluso por "postureo" ideológico. Es que, en la mayoría de los casos, si se mira con criterios puramente económicos "sale bien hacer las cosas bien". A veces pienso si en realidad "El mundo está loco, loco, loco" como aquella película de Stanley Kramer que los de nuestra generación vimos en Cinerama (¡qué recuerdos, en Cinerama!) allá por los años sesenta. A mejorar. Unha aperta.

Marta dijo...

Creo que deberíamos hacer una reflexión que incluya otras muchas soluciones, ya que el urbanismo no puede solucionar todo, debemos repensar toda nuestra manera de vivir. Lo que voy a proponer igual es una exageración ¿o no?, pero lo escribo para poder establecer algún tipo de reflexión o debate
Veo que en tu escrito haces referencia a el calor que estas padeciendo en el momento de escribir la entrada en el blog y que probablemente enciendas el aire acondicionado, ¿no has pensado que lo mejor sería escribir el artículo en otro momento y dedicarte en los días de máximo calor a otras actividades que por ejemplo no supongan encender el ordenador que añade calor a tu estancia?, ¿porque no podemos olvidamos de día de la semana y del mes y hacemos las cosas cuando se pueda fuera del calendario y el reloj?.
Es decir, una “ola de calor” (creo que estamos exagerando las cosas…) no dura eternamente, por lo que si el martes hace demasiado calor para trabajar y estudiar, igual es el día que tenemos que guardar fiesta y trabajar o asistir a clase un domingo, o sustituirlo por esos días al año que debemos guardar fiesta en lugar de los días festivos que establecen los gobiernos. Igual deberíamos mirar más el comportamiento de los animales, a un león nunca se le ocurrirá salir de caza en el momento de día de más calor, sino que buscará el mejor momento para hacerlo sin contar con un reloj o un calendario que le marque sus actividades.
Por cierto, gracias a la información que obtuve de tu blog presenté un poster en el congreso de la universidad de verano de Donosti: Congreso EESAP6 sobre Eficiencia Energética y Sostenibilidad en la Arquitectura y el Urbanismo, “Ciudades en riesgo. Resiliencia y redundancia”. Quiero que sepas que es una información muy útil y de agradecer.

Marina Alonso dijo...

Marta, estoy de acuerdo en lo que dices que de no solamente hay que cambiar cosas en el urbanismo. También en el modo de vida, en la producción, en el empleo, en la industria y en casi todos los campos. Pero también en las ciudades y en su forma. No creo que la solución sea "dejarlo para cuando se pueda". Según lo que sé en algunos sitios el "cuando se pueda" va a ser nunca a menos que emigres. Y hay cosas que no se pueden dejar para otro momento. Creo que hay que tomarse esto muy en serio y aunque el futuro no sea tan catastrófico como pintan algunos estoy de acuerdo con Fariña en que no está de más tomar medidas sobre todo porque muchas no son más costosas y mejoran las ciudades venga o no el cambio climático.

Anónimo dijo...

Ya está bien de paños calientes. Es un hecho indudable que el clima está cambiando, sea de forma temporal o permanente, debido a causas humanas o no. No hay más que mirar las tendencias. También es evidente que los combustibles fósiles no son eternos. Si nuestro gobernantes se comportaran de verdad como verdaderos padres de familia estarían pensando lo mejor para su familia. Y lo mejor no es consumir de un pozo que se agota y que dentro de unos años estará vacío. Tampoco lo es contaminar, aunque sólo sea por nuestra salud. El problema es que nuestros gobernantes que, en realidad, son las grandes multinacionales del petróleo, las eléctricas, y demás entes que se dedican a trolear en todo internet para sembrar dudas sobre una forma de razonar racional y previsora, sólo quieren ganar dinero a corto plazo. Y lo demás les importa una higa. La única solución es ponerles límites o acaban con todos nosotros.

Gonzalo París dijo...

Como Marta yo también te doy las gracias por el esfuerzo que supone el apartado de convocatorias y lecturas. Me ha sido y me está siendo tremendamente útil como no hay forma de hacer comentarios en el lateral lo comento aquí. Independientemente de la calidad y la oportunidad de los artículos que se salen del estándar de la red. No entiendo demasidado de cambio climático pero pienso como Marina que el problema no se arregla cambiando temporalmente las actividades.

José Fariña dijo...

Por una vez y sin que sirva de precedente estoy de acuerdo con todos. Claro que el urbanismo no es suficiente, sobre todo si se tiene la idea que se trata de una actividad solitaria y desvinculada de la vida (aunque es verdad que, muchas veces, se le vincula solamente con el dinero). Pero tampoco es neutro e inocuo. Hay que considerar la arquitectura, la industria, el turismo, el transporte... y el urbanismo y la ordenación del territorio. También es verdad que la mayor parte de las posibilidades de conseguir algo pasan por sacudirnos el yugo de unas empresas y unos bancos que nos gobiernan para que, de una vez por todas, nos gobiernen los representantes que elegimos. No se trata de que no existen bancos ni empresas, ni de nacionalizarlos. Se trata de limitarlos a sus campos específicos sin dejar que invadan todo y nos gobiernen en la sombra (o a plena luz del día que ya no se recatan ante nada). Efectivamente, parece que hay que imponerles límites. Y, Marta, tampoco se soluciona todo cambiando rutinas y costumbres pero puede ayudar.

Jorge R J dijo...

Estoy de acuerdo con Fariña en que el urbanismo es un elementos más a considerar. Pero muy importante. Condiciona demasiadas cosas como para no tomarlo en consideración. Y respecto al planeamiento: imprescindible que considere el cambio climático. Nos va el futuro en ello. Me he bajado la guía y la he leído. Tengo que darle la enhorabuena a todo el equipo, un trabajo excelente.

Fernando Salgado dijo...

José, lo del "postureo ideológico" me ha impactado. Deberías registrarlo. El artículo, como todos, es excelente. Aunque te muestres tan cauto con el cambio climático, es tan evidente -si exceptuamos al primo de Rajoy, trolls y demás intereses de petroleras- que es necesario hacer algo ya y dejar de marear la perdiz. Y no solo hacer algo desde el planeamiento, en eso estoy con Marta. Por cierto, tu artículo de El País a pesar de ser de divulgación está a la altura de los del blog.

zu dijo...

Siendo políticamente incorrecta, ¡qué maravilla el cambio climático en Vitoria! Hacía tiempo que no recordaba un verano de verdad, con chapuzones en la piscina incluidos.
Sniff, todo sea por una buena causa....

José Fariña dijo...

No te preocupes en unos años disfrutaréis del mismo caloret que nosotros y entonces no podrás decir: ¡qué maravilla el cambio climático en Vitoria! Dirás: este calor es inaguantable. Además, ¡ya verás cuando empiecen las inundaciones del Zadorra a pesar de la infraestructura verde por la que nuestro amigo Luis tiene tanta querencia!

zu dijo...

De acuerdo, me has convencido. Apoyo vuestra lucha contra el cambio, y así en unos años podréis venir todos a vivir a Vitoria ¡¡que hay casas vacías para todos!!(Madrid la damos por perdida...)