lunes, 12 de agosto de 2013

Urbanización descontextualizada

En el blog ya hemos dedicado bastante espacio a tratar el tema de esa ciudad que podríamos llamar clonada, idéntica, similar, o genérica (siguiendo a Koolhaas). Más allá de las valoraciones, que si es bueno o malo, que si lo homogéneo es una rémora que si la rémora es la ciudad del sitio (la ciudad “sitiada”, cercada, sin posibilidad de avance o innovación), está la necesidad de constatar lo que realmente sucede respecto a esa pretendida homogeneidad. Las mayores evidencias recaen en los aspectos formales, ya que se ven de forma directa. Pero ni tan siquiera estos aspectos formales se han cuantificado mínimamente. Una de mis alumnas se ha atrevido a intentarlo en el trabajo fin de máster de Planeamiento del Departamento. Y digo “se ha atrevido” no porque el método para hacerlo sea complicado o porque la hipótesis sea poco pausible. Más bien al contrario, porque muchas veces se le da poco valor al hecho de enfrentarse con lo que parece evidente. Pero justamente estos trabajos son los que hacen que, de verdad, avancemos en el conocimiento real de las cosas.

Esta imagen, ¿podría ser de una ciudad española? ¿de cuál?
Lo habéis adivinado: es Astana la capital de Kazajstán... savonyuriy

lunes, 22 de julio de 2013

Santiago, el parque de Bonaval

El mes pasado estuve dando unas clases en el máster de Regeneración Urbana y Rehabilitación de la Universidad de Santiago de Compostela. Como las fechas cuadraban con el fin de semana aproveché para pasarlo con Paloma en mi ciudad natal. Abandonamos (literalmente) el coche en el aparcamiento de San Clemente hasta la vuelta y nos dedicamos a andar por esta ciudad maravillosa. Mi mujer es una enamorada del parque de Bonaval y no desperdiciamos la ocasión para ir, ya el primer día, a pasear por uno de los sitios más espectaculares y, probablemente desconocidos de Santiago. No es solamente el hecho de ser Premio Nacional de Arquitectura sino que, como casi todo en Santiago, es puro arte, patrimonio y leyenda. En el blog suelo dedicar el tiempo de verano a elementos urbano-naturales-artísticos que nos refresquen de los agobios cotidianos. El año pasado fue el parque escultórico de la Torre de Hércules en A Coruña y el anterior los Pueblos Negros de Guadalajara.

Santiago de Compostela, parque de Bonaval  santiagoturismo

martes, 25 de junio de 2013

Antiguos y nuevos mercados

En este urbanismo para la vida cotidiana del que vengo hablando en el blog ya hace tiempo, el comercio representa una parte muy importante. En la ciudad, la función comercial, de intercambio, forma parte de sus mismas entrañas. Y, además, desde siempre. Sin embargo, es algo poco tratado. Hoy me gustaría traer aquí y comentar el trabajo de curso de un alumno del máster universitario en Planeamiento Urbano y Territorial de mi departamento. La asignatura que imparto se llama “La protección del Patrimonio Urbano y Natural” y el alumno Alejandro Rodríguez Sebastián. Como en casos anteriores, he tenido que adaptar un trabajo académico de investigación a las posibilidades del blog y el resultado, a veces, no es perfecto. Alejandro trata de demostrar que, aunque sigan llamándose mercados, en realidad estos nuevos mercados tienen poco que ver con los tradicionales.

Mercado de abastos de Santiago de Compostela, interior
De 1941, heredero del derribado mercado de la Ciudad  sabordefamilia

sábado, 1 de junio de 2013

Estándares y densidad subjetiva

Los lectores más o menos asiduos de este blog ya saben que entre mis prioridades está la de analizar los caminos por los que, previsiblemente, discurrirá el urbanismo en este siglo del que ya llevamos más de una década. Una de las direcciones más claras es la recuperación del ámbito local, sepultado bajo el impulso de un pensamiento único que se traduce, entre otras cosas, en economía global, ética del entretenimiento, formas y arquitectura genéricas, sociedad del espectáculo y despersonalización. Para evitarlo es necesario contraatacar trabajando con referencias territoriales, identidad, relación con el clima, cultura tradicional, formas y materiales autóctonos y, sobre todo, participación e implicación real del ciudadano. Pero esto sólo será posible si el urbanista del siglo XXI atiende a la vida real de los usuarios de la ciudad, a la vida de todos los días. Y ello, por supuesto, sin dejar la visión compresiva y global del hecho urbano y las aproximaciones más analíticas y abstractas a su funcionamiento.

El pensamiento único vuelve todo uniforme y monótono 
 Arquitectura genérica para una ciudad sin territorio  misterbull

miércoles, 8 de mayo de 2013

Ese objeto mal diseñado llamado peatón

Aunque a algunos les pueda parecer extraño todos hemos sido peatones alguna vez. Y, por tanto, todos somos conscientes de que el peatón es un ser manifiestamente mejorable. Sobre todo los que nos dedicamos de una u otra forma a pensar, proyectar o construir ciudades, por sufrir de forma directa las consecuencias de que el producto peatón haya sido mal diseñado. Además, en la actual coyuntura económica no tenemos más remedio que aguantar. Sería impensable, por su costo, una operación de regeneración humana, incluso aunque habláramos de renovación, que nos permitiera sustituir al peatón actual por otro más adecuado para deambular por calles, plazas y parques de acuerdo a nuestros intereses. Tampoco cabe pensar en su supresión radical. Teóricamente sería posible, pero La Historia nos enseña que, en la práctica, tal operación (que se ha intentado muchas veces, por ejemplo en Brasilia) ha fracasado una y otra vez. Por tanto no queda otra que asumir sus imperfecciones. Y, para ello, lo primero es conocerlas.

Ese objeto mal diseñado llamado peatón  Elfoton

martes, 16 de abril de 2013

El urbanismo en la UE: no sabe, no contesta

En momentos críticos para la idea de Europa como unión política y económica, me gustaría dedicar unos párrafos a plantear la situación actual en un área “invisible” para la Unión: el urbanismo. Y no sólo es invisible por su temática, sino también por la maraña de documentos que han producido y producen la ingente cantidad de organismos que no se sabe muy bien si nos gobiernan, desgobiernan o, sencillamente, ignoran. Para ello voy a basarme en un trabajo que hemos realizado para la Escuela Andaluza de Salud Pública entre Begoña Merino y yo mismo, sobre las relaciones entre Urbanismo y Salud Pública en la Unión Europea (publicado recientemente, en él se pueden encontrar también las referencias a las citas que se hacen luego, el enlace está al final del artículo). Aunque el enfoque es de Salud Pública nos ha permitido trabajar a lo largo de un año sobre una maraña documental relacionada con el Urbanismo, la Ordenación del Territorio y las cuestiones ambientales, intentando entender las líneas básicas y su evolución.

La UE, 27 estados, más de 500 millones de habitantes  eurocarstrans

domingo, 24 de marzo de 2013

Los territorios del turismo

Entramos en período de vacaciones. En España se llaman de Semana Santa y en otros países de formas diferentes, pero son las que suelen marcar el fin del invierno. Estos días se producen cientos de miles de desplazamientos con el objetivo de “hacer turismo”. Estoy convencido de que el turismo es la actividad más insostenible que existe porque consiste en desplazar millones de personas a muchos kilómetros de su residencia durante unos días y traerlas de vuelta, no se sabe muy bien con qué objeto (se habla de explorar lo desconocido, conocer otras culturas, y cosas así). Pero claro, estos desplazamientos consumen energía, suelo, materiales, contaminan y perturban los ecosistemas. En este artículo no voy a intentar un alegato en contra del turismo, sobre todo porque somos el segundo país del mundo en llegadas turísticas y es casi el único sector económico que en la actualidad aporta ingresos a nuestra economía. Pero sí me gustaría reflexionar sobre algunas cuestiones relacionadas con esta actividad que afectan de forma importante a la planificación urbanística y ambiental de nuestros territorios.

Turismo insostenible, aeropuerto de Schiphol  Papel en blanco

domingo, 24 de febrero de 2013

Convirtiendo el paisaje urbano en un tuit

“El 14 de abril de 1921, en París, y a las tres de la tarde, y bajo un diluvio torrencial, Dada fija una cita frente a la iglesia de Saint-Julien-le-Pauvre. Con esta acción los dadaístas pretenden iniciar una serie de incursiones urbanas a los lugares más banales de la ciudad”. Así describe Francesco Careri, en su libro Walkscapes, el inicio de una serie de acciones estéticas relacionadas con lo que llama la “transurbancia”. Es decir, la recuperación del viaje y del descubrimiento en el interior de la ciudad. Precisamente el capítulo de la transurbancia lo dedica a esa periferia fractal (en italiano, citta diffusa) habitada por los difusos, esos entes que nacen, viven, se desarrollan y mueren, en los centenares de miles de hectáreas de sprawl en que se han convertido nuestras ciudades. Careri se fija en los espacios vacíos, esos lugares de la periferia que no son parques, ni calles ni plazas, que tienen usos aparentemente marginales y que propone recorrer a lo zonzo. Pero en el artículo de hoy no voy a reflexionar sobre ellos sino sobre sus contrarios, los espacios llenos. Aquellos donde los difusos duermen, conducen, compran, o se relacionan (casi siempre con difusos muy parecidos a ellos), y donde los habitantes de los no lugares en la ciudad continua deambulan por territorios que les son ajenos.

“Difusa” familia adosada y su ideal de felicidad  Construcciones SHQ

lunes, 28 de enero de 2013

Servicios de los ecosistemas

Aunque el tema ya lo he tratado (sobre todo al hablar de la infraestructura verde) vuelvo a plantearlo porque para conseguir un acercamiento global al territorio desde el punto de vista del planeamiento no veo otra forma de hacerlo más que mediante unidades basadas en elementos de la naturaleza. Desde la ciudad, lo verde se entiende como esa cosa tan bonita a la que nos acercamos de vez en cuando provistos de nuestra cámara de fotos, zapatos de trekking, móvil, y demás artilugios necesarios para escalar las más altas montañas y vagabundear por territorios inexplorados. Pero esa cosa tan bonita es mucho más que algo bello. No es que la palabra “servicios” me parezca demasiado adecuada (más bien me suena a W.C.) para describir todo aquello que los ecosistemas nos dan para conseguir una vida digna y sana pero es la que tradicionalmente se viene usando, sobre todo desde que en el año 2005 las Naciones Unidas los definiera y evaluara. Y por eso he terminado por titular el artículo tal y como aparece arriba y no, por ejemplo, de forma parecida al informe cuya portada reproduzco en la imagen.

Todas las imágenes del artículo proceden de este informe

jueves, 3 de enero de 2013

Planificar ciudades saludables

Con el cambio al nuevo plan de estudios de arquitectura hemos tenido que rehacer asignaturas y programas. Esta situación siempre supone un cierto revulsivo en el tradicional inmovilismo de la enseñanza universitaria española. Así, y aunque en pequeña medida, se van introduciendo cambios. Por primera vez en una de las asignaturas de nuestro departamento se va a tratar el tema de la Salud y el Urbanismo. Me ha parecido interesante dedicar este artículo a comentar una publicación que lo aborda de forma bastante concisa y panorámica. También la recomienda Luca Brunelli, uno de los alumnos a los que dirijo la tesis doctoral relacionada con esta temática, en el blog del Colectivo Lazareto del que ya he hablado en alguna ocasión. Su título es: Delivering Healthier Communities in London, y fue redactada en 2007 por el HUDU londinense con ayuda de algunas consultoras. Trataré de centrar mis comentarios en la cuestión de la salud mental por ser un tema poco tratado al hablar de diseño urbano.

Portada de la publicación

miércoles, 12 de diciembre de 2012

No puedes zapearlo, no puedes ignorarlo

Una de las funciones del espacio público frecuentemente olvidada por los planificadores y diseñadores urbanos es la de ser contenedor de diferentes actividades artísticas. Su misma conformación y los edificios que la rodean, ya de por sí pueden ser objetos artísticos. Pero, además, es un auténtico soporte de comunicación. A lo largo del blog he desarrollado muchos temas relacionados con la identidad, el uso del espacio público o la ciudad genérica. Incluso, de arte en la naturaleza. Sin embargo, sólo de forma muy lateral he tocado el tema del arte urbano. Hoy, sin meterme en honduras conceptuales, voy a intentar plantear el tema de la intervención ¿artística? en el espacio público centrándome en el grafiti, la publicidad y la contrapublicidad. Dejaré para otro artículo el arte urbano considerado globalmente porque su misma definición plantea problemas complejos. Arte urbano, urban art, arte callejero, street art, arte público independiente, autonomous public art, arte no encargado, uncommissioned art, y tantas otras formas de entenderlo complican bastante su desarrollo en el formato del blog.

Eso, ¿dónde?, Banksy  withfriendship

domingo, 18 de noviembre de 2012

Gestión de riesgos en áreas urbanas

La desgracia ocurrida hace unos días en el Madrid Arena debería de poner sobre la mesa algunos temas obviados de forma sistemática en casi todos los sistemas de planificación y diseño urbano, cuando no ocultados deliberadamente a los ciudadanos, como son los relativos a la gestión de riesgos. Aunque los hechos han sucedido en el interior de un local y no en la vía pública, dada la cantidad de gente que había reunida (por lo menos diez mil personas, más que el número de habitantes de muchos pueblos), me van a servir como disculpa para analizar el tema en relación con las áreas urbanas. En unos momentos en que se está desmontando el estado del bienestar habría que centrar su defensa en lo básico. Y parte de lo más básico es que la gente “viva” en nuestras ciudades y no se muera, se lesione o enferme a causa de errores en su planificación, diseño o gestión. Y que sea consciente del significado de la palabra riesgo aplicada a la construcción de la ciudad. Hace ya por lo menos un año que vengo trabajando e intentando difundir la idea de los “indicadores participativos”. Este es un claro ejemplo de su necesidad.

Santander después del incendio de 1941  elmontañés