miércoles, 1 de julio de 2015

Planeamiento y cambio climático

Acabamos de terminar la redacción de la Guía metodológica para la mitigación y adaptación al cambio climático en el planeamiento urbano, que nos habían encargado la FEMP y la Oficina Española de Cambio Climático. Coordinada por Carlos Verdaguer hemos intervenido en su redacción GEA21, CC60 y GIAU+S (ver más detalles en las notas finales). Con esta disculpa, y basándome en el trabajo que hemos realizado a lo largo de un período de más de dos años, probablemente dilatado en exceso por cuestiones ajenas al equipo redactor, he pensado explicar un poco el objeto de una Guía de este tipo, su estructura y algunos temas ya más personales que tienen que ver con el momento crítico al que nos enfrentamos. Ya he planteado en otros artículos del blog la controversia sobre el origen humano (o no) del cambio climático y el funcionamiento de los paneles de expertos, de forma que esta parte no la trataré hoy.

Portada  Guía

martes, 2 de junio de 2015

Byung-Chul Han y la sociedad transparente

Los lectores del blog ya saben que suelo utilizar bastante una metáfora: “la ciudad transparente”. Aunque ya he advertido otras veces sobre los peligros del uso de metáforas para describir realidades complejas, dado que mi público mayoritario son arquitectos o estudiantes de arquitectura con una educación muy icónica y para los que las metáforas y los símbolos (básicamente visuales) son su lenguaje natural, pienso que sería interesante hacer algunas precisiones sobre esta metáfora concreta. Para ello me voy a ayudar de algunos escritos de Byung-Chul Han, filósofo de los que me gustan (es decir, polémico y dado al pensamiento divergente, como Ortega del que ya sabéis me declaro admirador) y que, además, escribe libros muy cortos con capítulos a su vez también muy cortos y que se pueden leer casi de forma separada unos de otros. Eso sí, a las dos o tres páginas de que consta cada capítulo hay que dedicarle un cierto esfuerzo intelectual para extraer todo lo que encierran.

"Ciudad transparente", talla en acrílico de Lucía Pacenza  luciapacenza

lunes, 4 de mayo de 2015

Rompiendo con el sedentarismo

Aunque no me gusta convertir las ponencias que presento a congresos en artículos, ya que se corresponden con medios diferentes, en este caso los párrafos que siguen son la adaptación de la que presentaré al congreso “El deporte, cuestión de Estado” que se celebrará dentro de unos días en Santander. Pero resulta que, en este caso, coincide además con un tema muy parecido de la asignatura La Ciudad y el Medio que imparto en la Escuela de Arquitectura, y que acabo de explicar a mis alumnos. Recoge también en parte algunas de las conclusiones que sacamos de un Encuentro de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo celebrado ya hace cuatro años en el Lazareto de Mahón sobre la planificación urbana saludable. En el artículo intento justificar la necesidad de cambiar el enfoque de una ciudad pensada para el automóvil privado y en la que se ha sustituido el modelo de distancia por el de tiempo, centrando las prioridades en la posibilidad de que la mayoría de los desplazamientos se puedan realizar andando.

Necesitamos ciudades para los peatones. 
De la publicación Correr entre coches asetra

miércoles, 1 de abril de 2015

Identidad y marca ciudad

Cuando trabajaba en temas de turismo urbano tuve que acercarme al marketing y a su relación evidente con la imagen de la ciudad. Entonces me interesaba bastante la planificación estratégica porque la veía como una nueva forma de abordar el planeamiento que se adaptaba muy bien a una visión más empresarial del urbanismo. Actualmente sólo me siguen interesando algunos de los métodos que utiliza pero me he alejado bastante, tanto de los fines que persigue, como la ideología implícita en sus presupuestos. Pero resulta que una de mis alumnas ha decidido realizar su trabajo fin de grado sobre los símbolos urbanos de Madrid, lo que me ha devuelto el interés por un tema que está en los mismos cimientos de una de las cuestiones que ahora más me preocupan: la vuelta a lo local. Y lo está, porque es parte de los procesos de creación de identidades urbanas, fundamentales en la reconsideración de las relaciones entre lo local y lo global desde la nueva visión que aportan los problemas a los que nos enfrentamos en el siglo XXI. Así que he decidido recuperar mis querencias empresariales (que las tuve) y escribir este artículo en unos momentos en los que parece que todo se confunde.

Los símbolos de algunas marcas se basan en elementos urbanos  foromarketing

domingo, 1 de marzo de 2015

Calles y vecinos

A veces ocurren milagros. No se puede calificar con otra palabra el hecho de que unos profesionales de la arquitectura, ante la falta de voluntad de ciertas formas de hacer política que no creen en la participación de los vecinos, que no los consultan, que no les explican qué va a ser de sus calles, de sus plazas, de sus árboles o de sus farolas, hayan dado un paso al frente impulsando un proyecto de diseño urbano alternativo al bendecido por el ayuntamiento, con objeto de generar un debate. Debate imprescindible si de verdad queremos otro urbanismo y otra ciudad más humanos. Esto ha sucedido en Valencia aunque no dudo que milagros parecidos puedan producirse (se estén produciendo) en otros lugares. Se trata del proyecto para remodelar unas calles transversales entre Colón y la Gran Vía del Marqués del Turia. Para aquellos que no conozcan bien Valencia hay que decirles que estamos en el Ensanche. Más concretamente en la parte norte de la Gran Vía, siendo Colón (más o menos) el límite con Ciutat Vella.

Situación de la actuación y distancias en bicicleta  PAM_PIHE_VLC

miércoles, 4 de febrero de 2015

Ciudades menguantes

También podía haber titulado el artículo “Shrinking Cities”, o “Decrecimiento urbano”, o incluso más humorísticamente “Cariño, he encogido la ciudad”. Y es que ocurre lo mismo que con la palabra “sprawl”, la traducción del término “shrinking” cuando se refiere a ciudades no es sencilla, ya que se trata más bien de un conjunto de procesos con múltiples aristas que de un concepto claro y bien delimitado. Hace algunos años, cuando estábamos en plena orgía de la construcción inmobiliaria, si alguien hubiera hablado de la necesidad de redactar planes de “decrecimiento urbano” le hubieran tomado por loco. Sin embargo, en algunos sitios ya existen experiencias al respecto. Una de mis doctorandas lleva trabajando casi cuatro años en una tesis titulada Los procesos de re-naturalización en la ciudad bajo dinámicas de contracción urbana. Los casos de Detroit, Cleveland y Búfalo en el Rust Belt norteamericano, de forma que algunas ciudades se empiezan a plantear qué hacer ante procesos de este tipo.

¿Qué hacer: demoler, abandonar, renaturalizar?  urbansplatter

miércoles, 7 de enero de 2015

Metáforas de la frontera

A veces las metáforas nos pueden. Sobre todo si nuestra profesión obliga a que nos entiendan y el tema a tratar es complejo. Entonces recurrimos a simplificar las cosas buscando analogías y trasponiendo ideas y conceptos. En concreto, una de las cuestiones relacionadas con la organización del territorio a la que más solemos recurrir para poder abordar un análisis “asumible” de la realidad, es su subdivisión en unidades. Se hace en planeamiento, se hace en paisaje, se hace en urbanismo. De forma que lo primero que intentamos es trocear el territorio, dividirlo en zonas y, entonces, vamos (trozo a trozo) estudiándolos por separado. Para ello, claro está, resulta necesario establecer límites. Surgen así fronteras, más o menos naturales, que podrían (o no) relacionarse con el concepto que todos tenemos en la cabeza cuando hablamos de fronteras. Es decir, por ejemplo: estados nacionales, autonomías o municipios.

Intentando superar una frontera no metafórica, Melilla  lavanguardia

martes, 9 de diciembre de 2014

Viaje a la periferia

Si habéis leído el artículo anterior ya sabéis que bastantes gallegos se quejan del “feísmo” que afecta, sobre todo al rural, pero que se extiende como una epidemia también a las zonas mixtas e, incluso, a las áreas urbanas. Pues bien, a quien todavía no lo haya hecho, le invitaría a subir en un vagón de una línea de cercanías de Madrid, Barcelona, o de cualquier gran ciudad que tenga cerca y a que realice el recorrido completo hasta llegar al final del trayecto. Eso sí, procurando colocarse en una ventanilla con los ojos bien abiertos. Y que, al llegar, tenga la paciencia de sentarse tranquilamente en un bar del pueblo o de la estación de llegada (si es Parla, unos 130.000 habitantes, la calificación de “pueblo” es un tanto surrealista, pero espero que se me entienda), pida una cerveza, abra su cuaderno de viaje, portátil o similar y escriba unas páginas sobre el “feísmo”. Cualquier urbanista que se precie de tal debería hacerlo por lo menos una vez al año, durante dos o tres días a lo largo de una semana, como purgante para limpiar su mente de veleidades teóricas.

Madrid, carretera de Toledo desde la pasarela de El Bercial

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Feísmo y paisaje rural en Galicia

Cuando hablo del paisaje de Galicia con otros compañeros no gallegos (arquitectos, urbanistas, paisajistas) y se me escapa la palabra “feísmo” me miran desconcertados y, normalmente, me la hacen repetir. ¿Pero de qué me hablas? Sé que lo que viene a continuación es una larga explicación por mi parte, que no siempre llega a buen puerto a menos que pueda enseñarles un par de fotos. Lo cierto es que, como tantas cosas en Galicia, incluso con las fotos y la larga explicación, la realidad de nuestra tierra a veces es difícil de entender para el que no es de este país. Les resulta incomprensible que sean gallegas la mitad de las entidades de población de España cuando su superficie no llega al 6% del total nacional, que sea la parroquia la verdadera unidad territorial sin ser el gallego particularmente más religioso que el andaluz o el vasco, o que el conocido “por min, que chova” (que se suele ver como sumisión) sea un acto de rebeldía. El que, además, exista un concepto ¿arquitectónico? ¿urbanístico? ¿decorativo? llamado “feísmo” aplicado al paisaje ya supera su capacidad de intentar ponerse en nuestro lugar.

Esta foto resume todos los tópicos del feísmo rural
O Barco de Valdeorras, Rubén Vizcaíno en La Voz

jueves, 16 de octubre de 2014

Arquitecturas desolladas

Arquitectura y urbanismo son materias tan cercanas que, muchas veces, es imposible establecer una línea de separación entre ambas. En cualquier caso, de existir físicamente esta línea, probablemente habría que situarla en la envolvente del edificio. En aquella parte de la arquitectura que acota su territorio. A veces tan tenue, que deja de ser física y es difícil de encontrar. Pero, además de ser contenedor y frontera, esta envolvente es la encargada de que lo particular, lo privado, trascienda a lo colectivo, al patrimonio común. Por eso tiene tanta importancia. Cualquier modificación en el interior de un edificio afecta básicamente a sus usuarios, pero si la modificación se produce en la envolvente en una gran parte de los casos nos afecta a todos. Si entendemos esta envolvente como una piel que, de alguna manera, regula las relaciones de la arquitectura con el entorno físico o social que la rodea, lo que le pase a esa piel es del mayor interés, no sólo de “puertas adentro” sino también de “puertas afuera”.

El dios Huitzilopochtli, cuya mujer, la arquitectura (perdón, la hija de
 Achitométl) fue desollada por los mexicas para vestir con su piel al arquitecto
 (perdón, al sacerdote) en su rito creativo (perdón, de fertilidad).

martes, 23 de septiembre de 2014

Sitios Históricos: enredar con el Patrimonio

Estos días he asistido a un foro de discusión celebrado en el Instituto de Patrimonio Cultural de España. El objetivo era el de conocer experiencias sobre Formación Universitaria en gestión del Patrimonio Cultural en el marco del diseño y organización del máster El Patrimonio Cultural en el siglo XXI: gestión e investigación, que las universidades Complutense y Politécnica de Madrid están desarrollando para el Campus de Excelencia Internacional Moncloa. El foro ha reunido a una serie de universidades de todo el mundo para discutir el tema. Para mí, la experiencia ha resultado muy positiva. Las ponencias, mesas, comidas y charlas informales con los participantes me han sugerido cosas que, como siempre ocurre en estos casos de intercambio entre diferentes disciplinas, han abierto caminos nuevos. Pero hoy no voy a contar lo que sucedió en el foro. Ya sabéis que suelo empezar a escribir de un tema y nunca se sabe muy bien a dónde voy a llegar. Pues eso es lo que me ha pasado hoy. Empecé intentando precisar el concepto de Patrimonio Cultural tal y como se entendía por los ponentes del foro y he terminado nadando en las pantanosas ciénagas de los Sitios Históricos.

Sede del Instituto del Patrimonio Cultural de España
 Edificio de los arquitectos Higueras y Miró  ipce

viernes, 29 de agosto de 2014

Ciudades más equitativas

Uno de los problemas que no ha conseguido resolver el actual sistema es el de las desigualdades sociales. Por desgracia, ni tan siquiera está en vías de solución. Todo lo contrario, parece como si el mero hecho de plantearlo fuera “poco moderno”. Y es que esa poderosa minoría de los más favorecidos económicamente cuenta, a día de hoy, con herramientas formidables que les ayudan a "modelar" la opinión pública y conseguir, no sólo que todo siga como está, sino que sean cada vez mayores las desigualdades sin que la gran mayoría se levante en contra. Incluso han conseguido que lleguemos a creer que el derecho fundamental no es el de la igualdad, sino en de que todos "tengamos la posibilidad" de ser iguales. Y aquí entramos en el cielo de la esperanza en un futuro mejor, de la sana competencia o de la valía personal. Todo esto estaría muy bien si, realmente, al nacer todos fuéramos iguales, si la competencia de verdad fuera sana y si las posibilidades de desarrollo fueran las mismas para todos. La ciudad desigual se puede entender como un síntoma, pero también como parte de esta patología.

Ciudad rica, ciudad pobre  adeevee